BOLSA

Amrest, el mercado pasa factura

El co­mienzo de año no está siendo de­ma­siado ha­la­güeño para Amrest. El au­mento de los pre­cios, las ma­yores ten­siones en los costes la­bo­rales y el desa­rrollo de la va­riante ómi­cron ha ge­ne­rado dudas entre sus ac­cio­nistas res­pecto a sus re­sul­ta­dos. A ello se ha su­mado la fi­na­li­za­ción de los con­tratos de desa­rrollo de la marca Burger King en Europa.

En concreto, Burger King Europe le ha comunicado la terminación de estos contratos en Polonia, República Checa, Eslovaquia, Bulgaria y Rumanía.

AmRest, sin embargo, continuará operando los 93 restaurantes Burger King de los que es titular en dichos territorios bajo los mejores estándares de servicio y calidad, en cumplimiento de los contratos de franquicia firmados y que continuarán vigentes. En consecuencia, señala el grupo de restauración, los ingresos, el Ebitda y los activos totales no se verán afectados significativamente.

El grupo de restauración, dueño de La Tagliatella, Sushi Shop, Bacoa y Blue Frog, obtuvo un beneficio de 30 millones de euros tras registrar un nuevo récord de ventas. Una notable mejora respecto a las pérdidas de 160 millones de euros un año antes.

La compañía, sin embargo, ha empezado a detectar una mayor presión en los precios de los suministros y un incremento de los costes laborales que, de momento, ha conseguido compensar con mejoras de eficiencia y una mayor acción comercial achacable en buena medida a la buena evolución del proceso de digitalización impulsado con la llegada de la covid.

El grupo, además, confía en seguir aprovechando las ventajas competitivas de su modelo de negocio para seguir avanzado en la mejora de sus márgenes. Eso paso por la optimización de la cartera de restaurantes y el cierre de aquellos locales menos rentables.

En cualquier caso, las incertidumbres en torno el grupo están pesando más en Bolsa que sus buenas perspectivas. La cotización ha abandonado la tendencia lateral registrada el año pasado para adentrarse en una nueva fase bajista que ha puesto en riesgo los mínimos del año pasado en 5,6 euros por acción. De perder este nivel, el gap bajista se podría ampliar más de un 10% adicional.

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