Los ex­pertos acon­sejan man­tener entre un 10% y un 20% en oro y evitar las criptos

La guerra contra el dinero contante y sonante se acelera

Las ano­ta­ciones elec­tró­nicas fa­ci­litan un mejor con­trol de la ri­queza y la in­ves­ti­ga­ción de los ciu­da­danos

Blanqueo
Blanqueo

La eli­mi­na­ción del di­nero con­tante y so­nante cons­ti­tuye uno de los ob­je­tivos de las ad­mi­nis­tra­cio­nes. El es­ta­llido de la pan­demia del co­ro­na­virus su­puso una opor­tu­nidad única para avanzar en este te­rreno. El ar­gu­mento es­gri­mido fue la se­gu­ridad de las tran­sac­cio­nes, a través de las tar­je­tas. Dos años des­pués, el di­nero fí­sico ha vuelto a uti­li­zarse, aunque la guerra contra el efec­tivo sigue cons­ti­tu­yendo una ame­naza de pér­dida de pri­va­cidad de los ciu­da­danos y riesgo de con­fis­ca­ción de ri­queza por parte del Gobierno.

“El verdadero peso de la guerra contra el efectivo recae sobre los ciudadanos honestos que se vuelven vulnerables a la confiscación de riqueza a través de tasas de interés negativas, pérdida de privacidad, bloqueos de cuentas y límites en los retiros o transferencias de efectivo”, advierte James Rickards en DailyReckoning.

Rickards es un conocido abogado, economista y banquero de inversión que se mueve bien por los círculos que definen la opinión pública norteamericana. Orador, comentarista en medios de comunicación y autor de obras sobre cuestiones de finanzas y metales preciosos, es uno de gurús más catastrofistas sobre la situación actual.

Este banquero de inversión lanza una advertencia sobre la posibilidad de caminar hacia una sociedad sin efectivo, donde toda la riqueza es electrónica y se encuentra anotada en los registros de un reducido número de megabancos y administradores de activos.

La comodidad del pago a través de una tarjeta de crédito o débito, la posibilidad de realizar transferencias desde el sillón de casa, o suscribir depósitos o el pago de los recibos de los proveedores de servicios constituyen avances para los ciudadanos. Pero Rickards advierte en cuanto a que situaciones como la actual de la invasión de Ucrania van a ser utilizadas para avanzar en el camino hacia esta sociedad sin dinero.

“Las élites saben que no pueden imponer sus agendas impopulares en tiempos normales. Las élites globales y los actores del estado profundo siempre tienen una larga lista de programas y regulaciones que no pueden esperar para poner en práctica. Son conscientes de que la mayoría de estos son profundamente impopulares y nunca podrían salirse con la suya poniéndolos en práctica durante los tiempos normales”, indica el gurú

Criptos no, oro sí

El efectivo evita que los bancos centrales impongan tasas de interés negativas, porque si lo hicieran, la gente retiraría su efectivo del sistema bancario, recuerda Rickards. Y añade de forma contundente que si los clientes meten su dinero en el colchón, no ganan nada, pero tampoco pierden nada, como está sucediendo ahora, en que se está acusando al banco central estadounidense de haber disparado una inflación que va a devaluar el poder de compra de los trabajadores.

En un escenario como el actual (inflación y tensión geopolítica), ¿cuáles son los activos más interesantes para protegerse? El gurú advierte que las criptomonedas no sirven: “Blockchain no existe en el éter (a pesar del nombre de una criptomoneda) y no reside en Marte. Blockchain depende de una infraestructura crítica que incluye servidores, redes de telecomunicaciones, el sistema bancario y la red eléctrica, todos los cuales están sujetos al control del gobierno”.

El gurú formula su receta para el momento: “Recomiendo encarecidamente que tengas oro físico (y plata). Le recomiendo que destine el 10% de sus activos invertibles al oro. Si realmente quieres ser agresivo, tal vez un 20 %. Pero no más”.

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