Los ges­tores re­cuerdan que las crisis geo­po­lí­ticas suelen tener poco im­pacto con el tiempo

Ucrania desinfla unas bolsas sobrevaloradas y eleva el atractivo a medio y largo plazo

Los fondos apuestan por un con­flicto li­mi­tado que será solo te­rri­to­rial y sin re­per­cu­siones ca­tas­tró­ficas

Tropas de Ucrania
Tropas de Ucrania

Aunque no se puede ca­ta­logar pre­ci­sa­mente de sor­presa, el co­mienzo de las hos­ti­li­dades en Ucrania ha co­gido a más de uno con el pie cam­biado. Los in­ver­sores han em­pe­zado a des­hacer po­si­ciones con ra­pidez pero sin ata­ques de pá­nico - las bolsas eu­ro­peas re­cu­pe­raron al­re­dedor de la mitad de unas pér­didas que lle­garon a su­perar el 5%-, con­fiados aún en que los lí­deres de la OTAN sean ca­paces de ofrecer so­lu­ciones efi­caces a la ofen­siva rusa. Pero no to­dos, ni mucho me­nos. En pa­ra­lelo, mu­chos grandes fondos pre­paran la caña para pescar en río re­vuelto.

"Hemos visto caídas del 5% en los grandes índices mundiales y cómo, dentro de casa, el Ibex 35 ponía en juego el soporte muy clave de los 8.000 puntos. Las próximas horas van a ser muy importantes, porque de lo que se trata ahora es de si el ataque de Rusia se extiende al oeste de Ucrania. Es decir, si hay una invasión a gran escala, porque si no es así podríamos estar ante una crisis de poco recorrido en el tiempo", señalan en una gran gestora nacional.

En algunas de las mayores gestoras del mundo se han señalado las turbulencias como una "oportunidad" para aprovechar buenas oportunidades de inversión. Antes de que estallara la guerra, BlackRock señalaba en su último informe de expectativas de mercados que ha aprovechado la incertidumbre en Ucrania y las dudas sobre el futuro de los tipos de interés en Europa para elevar el ritmo de sus compras en bolsa. Todo es cuestión de valoración.

Los mercados ya habían sufrido un ajuste más o menos severo antes del comienzo del conflicto. En Estados Unidos, los grandes índices acumulaban hasta el miércoles pérdidas entre el 11% y el 16% en lo que va de año. Y, dentro de casa, el Ibex 35 se ha dejado ya cerca de 1.000 puntos respecto a los máximos de 2022. Unos ajustes significativos pero no lo suficientemente seductores como para provocar una entrada potente de dinero nuevo en las bolsas.

Pero la ofensiva de Rusia en Ucrania lo cambia todo. La fuerte corrección de los precios deja valoraciones como poco interesantes en los valores cíclicos -en España es muy llamativo el caso de los bancos- que más habían subido a lo largo de 2022. "Puede haber caídas adicionales, incluso puede ser que de hasta un 10% en los próximos días en el peor de los escenarios, pero lo que queda claro es que puede haber una oportunidad donde hasta ahora había dudas", señalan fuentes bursátiles.

Tomar posciones Los expertos creen que puede ser un buen momento para tomar posiciones a medio y largo plazo. "Históricamente, la mayoría de las crisis geopolíticas han tenido repercusiones mínimas en el mercado global a largo plazo, y la amenaza suele ser más significativa que el evento en sí", señalan desde el 'broker' eToro. Con estas cartas sobre la mesa, los que se animan a comprar eligen valores grandes, muy líquidos y con cierto componente defensivo.

Los expertos están de acuerdo en que el escenario es muy complejo. Hasta el 40% de las exportaciones de gas y el 30% de las de petróleo de Europa dependen de Rusia, y está circunstancia complica todavía mucho más el escenario. También, quizá, el hecho que el mercado ya estaba descontando alzas de los tipos de interés. Si la economía euro de la zona euro sufre, ¿llevará este mismo año el BCE el tipo de depósito al 0% a finales de 2022?

Dentro de un escenario de máxima prudencia, los gestores lanzan dos mensajes bastantes definidos. Uno es que, si el conflicto bélico se extiende en el tiempo, los activos de Estados Unidos pueden ser más atractivos para invertir a corto plazo que los de Europa, ya que esta última va a sufrir más por su mayor dependencia energética de Rusia. Y el segundo, que vienen días de mucha volatilidad en los mercados en los que hay que mantener la serenidad.

Calma y sangre fría para no perder las oportunidades que el conflicto bélico puede abrir a largo plazo en un momento extremadamente delicado. "La guerra llega en plena subida de tipos en los mercados de deuda, con la inflación desbocada en todo el mundo y, por lo tanto, con mayor aversión al riesgo a nivel global. El momento no puede ser más difícil, pero es en estos escenarios cuando más oportunidades surgen", aseguran fuentes bursátiles.

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