Los 'private equity' na­cio­nales al­canzan ni­veles de cap­ta­ción pre­vios a la crisis de 2008

El capital riesgo español se arma hasta los dientes con la guinda de Asterion

La firma li­de­rada por ex­di­rec­tivos de KKR hace his­toria re­cau­dando 1.800 mi­llo­nes.

Grupo Asterion.
Grupo Asterion.

Los fondos de ca­pital riesgo es­pañoles vuelven a ser unos ju­ga­dores de pri­mera. Su buen his­to­rial de ren­ta­bi­li­dades y la ca­lidad de sus equipos les han hecho ga­narse la con­fianza de los in­ver­so­res. Que Asterion Industrial Partners acabe de le­vantar 1.800 mi­llones de euros para el que ya es el mayor fondo de 'private equity' de la his­toria del mer­cado es­pañol no es sino la guinda del mejor pastel desde el muy le­jano año de 2008.

Liderada por ex directivos de KKR, la gestora española especializada en la compra de infraestructuras en Europa en operaciones que se sitúan entre los 100 y los 300 millones de euros se convierte en un potente jugador a nivel continental. Un primerísimo espada cuya estatura aún no pueden igualar otras gestoras con DNI español en pleno crecimiento, pero que conjuntamente se encuentran en una posición envidiable: cuentan con más de 5.000 millones para invertir.

Por lo tanto, se puede afirmar abiertamente que el capital riesgo con pasaporte español se adentra en una auténtica edad dorada. "Nunca ha habido tanta liquidez disponible para invertir. El reto ahora está en hacerlo bien en un mundo cambiante, en el que los tipos de interés van para arriba y reforzarán la competencia de otros activos hasta ahora fuera de combate como la renta fija", aseguran en una de las principales firmas nacionales del sector.

En cualquier caso, el precio del dinero en Europa subirá previsiblemente de manera lenta -se espera un primer repunte del 0,25% a finales de 2022- y mantendrá en máximos el atractivo del capital riesgo, que en los últimos años ha ofrecido de forma consistente rentabilidades de doble dígito. Y que, en paralelo, firmó el año pasado el mayor número de operaciones de la historia, con cerca de 850 transacciones.

Mejorar cifras

Fuentes del sector señalan que el gran objetivo será repetir al menos las cifras del pasado ejercicio: "Hay más de 5.000 millones sólo de fondos españoles en busca de operaciones, y hay que darse prisa porque las condiciones de financiación de las operaciones son mucho mejores ahora que a finales de 2022, y no digamos ya respecto a 2023, cuando se irá concretando el grueso de la subida de interés. La competencia entre fondos va a ser enorme en lo que queda de año".

Estas mismas fuentes aseguran que, en el caso de los fondos españoles centrados en el segmento de operaciones pequeñas y medianas, ya se está dando el caso de que hay demasiados postores por las mismas empresas. Eso hace que, en algunos casos, los procesos vendedores se conviertan en auténticas subastas. Y el primer efecto es que esa competencia máxima -también participan fondos extranjeros- tira al alza de los precios.

Oquendo, Talde, Portobello o MCH son algunas de las firmas que acuden a los procesos con los bolsillos cargados después de las millonarias aportaciones -cerca de 3.000 millones de euros en el último ejercicio- recibidas de inversores institucionales y grandes fortunas. Una enorme potencia de fuego que se une al de las nuevas gestoras como Fremman Capital o Stirling Square han desembarcado en un mercado español donde están todos los que son.

Por lo tanto, no sólo hay más 'private equity' que nunca, sino que todos ellos están armados hasta las dientes para pelear -cada uno dentro de sus posibilidades- por las operaciones más atractivas del mercado. Salvo cambio muy radical de escenario, todo parece preparado para que se pueda batir la cifra de inversión de caso 8.000 millones de euros de 2021 que fue el segundo mejor registro de la historia.

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