Las con­di­ciones puestas por Anatel son las es­pe­radas por la au­to­ridad de la com­pe­tencia

Brasil da vía libre a Vivo/Telefónica, Claro y TIM para repartirse el negocio de Oi móviles

Las tres me­presas pa­sarán a con­trolar el 98% del mer­cado bra­si­leño con la fi­lial es­pañola a la ca­beza

Telefónica/Vivo en Brasil.
Telefónica/Vivo en Brasil.

“Une de­ci­sión in­mensa pero si­len­cio­sa”, fue la reac­ción de los ex­pertos del sector ante la de­ci­sión de Anatel, el su­per­visor de te­le­co­mu­ni­ca­ciones de Brasil, para aprobar la ad­qui­si­ción con­junta, por parte de Vivo (Telefónica), Claro (América Móviles) y Tim (Telecom Italia), de todo el ne­gocio móvil de la bra­si­leña Oi (clientela, es­pectro radio eléc­trico, puntos de ac­ceso de la red), que a fi­nales de di­ciembre 2020 firmó la venta por unos 2.700 mi­llones de eu­ros. El mer­cado bra­si­leño de mó­vi­les, donde manda la fi­lial de Telefónica con un 37% de cuota, ha que­dado fi­nal­mente di­señado. En un par de se­ma­nas, será el Cade (autoridad de la com­pe­ten­cia) el que dará el “ok” de­fi­ni­tivo

Las prisas que se dan ahora tanto Anatel como el Cade para cerrar la operación, tienen que ver con los plazos de la recuperación judicial de Oi, a la cual el Tribunal de Rio de Janeiro puso el 31 de marzo como fecha límite, para no tener que declarar la quiebra de la operadora, cuya deuda llegó a alcanzar unos 10.000 millones de dólares.

Para mantenerse a flote, Oi tuvo que aceptar las condiciones de los grandes acreedores (la banca y fondos de inversión), que a cambio de importantes descuentos y la conversión de deuda en acciones, tomaron literalmente el mando de las operaciones, forzando la venta de los mejores activos de la compañía para rentabilizar sus respectivas inversiones.

Además de la venta de la operación móvil negociada y firmada con Vivo, Tim y Claro, la operadora histórica brasileña tuvo ya que desprenderse de otros activos, como las torres de antenas o los centros de datos. Pero, sobre todo, vendió un 54% de InfraCo, cuyo principal activo es la red de fibra óptica, con una extensión de más de 400.000 kilómetros y valorada en casi 3.000 millones de euros. El nuevo controlador de InfraCo es BTG Pactual, que, tras el cierre del proceso de intervención judicial, seguirá entre los accionistas de referencia de Oi.

Aprobación final de Cade

En todo o caso, la venta de Oi móvil solo quedará oficialmente cerrada cuando Cade anuncie su disctámen. La decisión está prevista para dentro de un par de semanas, pero según los analistas brasileños, con un “ok” rotundo. Si no lo hiciera, el Tribunal de Rio de Janeiro no podría dar por concluido el proceso de recuperación judicial. de Oi. Además, Anatel dejó bien claro los mecanismos necesarios para que Vivo, Tim y Claro puedan hacerse con la clientela y espectro móvil de Oi sin hacer peligrar los niveles actuales de competitividad del sector.

Para mitigar eventuales problemas de competencia, las tres operadoras más importantes, filiales de multinacionales poderosas en América Latina, se comprometetieron con Anatel y el Cade a que no harán nada que pueda impedir la entrada eventual de algún nuevo operador nacional (lo mismo pasó con la subasta de las frecuencias 5G).

Y, sobre todo, tomarán las medidas necesarias para facilitar la tarea de las operadoras móviles virtuales (MVNO’s), con ofertas mayoristas de “roaming”, destinadas también a las MNO (operadoras regionales) y a operadoras de redes neutrales.

La oferta mayorista de “roaming”, la perla de la red, el espectro radioeléctrico (acuerdos de “RAN sharing”), etc., deberá quedar garantizada no solo en todas las áreas geográficas donde actúa Oi, sino igualmente en todas las municipalidades con menos de 100.000 habitantes, para facilitar igualmente la vida a aquellos nuevos “players” que obtuvieron licencias regionales de 5G. Del mismo modo, deberán asumir todos los compromisos relacionados con los derechos adquiridos por la clientela de Oi, como la portabilidad y los criterios de fidelización.

Ninguna valoración

Anatel no entró a valorar el de reparto de Oi móvil, y el Cade tampoco lo hará. Tim se hará, así, con unos 14,5 millones de clientes (39,7% del total), con que su “share market” dará un salto importante, del 18,9% para el 32%, sobrepasando a Claro, que con 11,7 millones de nuevos clientes (31,6% del reparto), quedará tercero, con un “share” del 29%. Vivo solo recuperará un 28,7% de la clientela de Oi (unos 10,5 millones), pero seguirá líder, con un “share” del 37%.

Mercado concentrado

Brasil tendrá, por lo tanto, un mercado más concentrado, pero también más competitivo: después del reparto de Oi. Vivo, Claro y Tim seguirán haciéndose una competencia feroz pero en una situación de casi igualdad. Además de la clientela, está el reparto de espectro, al cual no participará América Móviles, que con Claro y Nextel ya tiene una media nacional de 177 MHz. los 92MHz de Oi, serán por lo tanto repartidos entre Vivo y Tim, que tras la operación pasarán a sumar, respectivamente, 201 MHz y 166 MHz de media nacional.

El reparto asimétrico de la clientela y del espectro, asi como los puntos de acceso a la red móvil, hará que la operación tenga para Telefónica un coste situado entorno a los 850 millones de euros, frente a los 920 millones y los 880 millones que deberán poner respectivamente Telecom Italia y América Móviles. Para la operadora española, en todo o caso, la inversión prevista estará en línea con la importancia clave atribuida a la operación brasileña, donde superará la meta simbólica de los 100 millones de clientes y donde realiza casi una quinta parte de sus ingresos.

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