Tras dis­parar al 20% el peso del tipo fijo en su car­tera, vira de nuevo al va­riable

El giro al alza de los tipos tensa el plan comercial de la banca en hipotecas

La ve­lo­cidad de la subida del Euribor coge al sector con el pie cam­biado

Hipotecas fijas.
Hipotecas fijas.

Sobran dedos de una mano para enu­merar las veces que a lo largo de su his­toria el sector fi­nan­ciero se ha ale­grado tanto de que le cam­bien el guión. La banca se ha pa­sado un quin­quenio ven­diendo las bon­dades de las hi­po­tecas fi­jas. Importaba poco que el Euribor to­case fondo por de­bajo del -0,50%, porque el tipo fijo ga­ran­ti­zaba es­ta­bi­lidad y blin­daje si em­pe­zaba el pro­ceso que ya, aún tí­mi­da­mente, da sus pri­meros pa­sos.

Suben a velocidad de vértigo las rentabilidades en el mercado de deuda y el Euribor registra un rally de enormes dimensiones este mes de febrero. En la referencia diaria, este último ha llegado a romper ya el nivel de -0,3% -con mínimos mensuales del -0,283%- y cierra la boca a los que cuando empezó 2022 afirmaban que apenas se movería al alza en un año de transición. Habría subidas suaves, sí, pero las trasladaban al tramo final de este año.

“Sería un auténtico milagro que el Euribor acabara en positivo este año, pero ahora las expectativas de que llegue a cero en 2023 son mucho más altas. Eso significa que en estos meses nos va a tocar cambiar el plan comercial en hipotecas. Ya es insostenible mantener los precios de derribo que ofrecemos a tipo fijo y habrá que empezar a dar más cancha a los variables. Con el Euribor al alza, son ahora mucho más interesantes para nosotros”, señalan en una gran entidad.

En el sector bancario ya se relamen con el aumento de los ingresos que vienen de la mano de las hipotecas variables vivas. A pesar del gran esfuerzo que han hecho los bancos en los últimos años -y con éxito total- para promocionar el tipo fijo, cuatro de cada cinco hipotecas vivas en España equivalentes en números redondos a unos 400.000 millones de euros dependen del Euribor. Y todas las que se revisen a partir de ahora empezarán a engordar los ingresos de los bancos tras la gran sequía.

“El problema será convencer a los clientes de que tienen que comprar la hipoteca variable que llevamos cinco años diciendo que era menos atractiva que la fija. En esta última modalidad estamos ofreciendo tipos incluso inferiores al 1% que son sencillamente extraordinarios para el cliente. Y mucho más ahora, que los tipos van para arriba. Si empezamos a subir precios ahora, el cliente se puede sentir engañado”, señalan en fuentes del sector.

Nuevo cambio de estrategia

Vender lo contrario de lo que se pregonaba hasta ahora. Esa es la nueva consigna en las redes comerciales de la banca. Y para evitar la contradicción hace falta poner bonito el escaparate. Bankinter ha sido el primero en reducir los precios de su hipoteca variable, que con un nuevo diferencial del 0,85% sobre el Euribor ha entrado en el ‘top 3’ de las mejores ofertas del mercado. Y para reforzar el mensaje, el banco ha subido las hipotecas fijas.

Más tímida ha sido la reacción de BBVA, que también ha bajado el tipo fijo que aplica el primer año del préstamo variable -un mecanismo de seguridad que durante estos años ha servido a toda la banca para cubrirse de un Euribor en mínimos históricos- hasta el 0,99%. Son los primeros escarceos del sector en esta nueva hoja de ruta que consiste en posicionarse en los préstamos que a medio plazo van a generar más ingresos.

“El gran problema es que la subida del Euribor nos ha cogido con el pie cambiado. Nadie esperaba un movimiento al alza tan brusco, y a veces no tenemos la cintura suficiente como para dar la vuelta totalmente a nuestra estrategia en tan poco tiempo. Ahora tenemos que combinar las ventas de tipos fijos, que con estos precios y el Euribor subiendo los clientes nos quitan de las manos, con tipos variables más baratos. Habrá que hacer equilibrios con los precios”, señalan en una de las entidades con mejores ofertas.

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