Su valor se de­precia mucho más que el de los co­ches de ga­so­lina u ga­sóleo

Los vehículos eléctricos pierden atractivo frente a los de combustión tradicional

El rá­pido en­ve­je­ci­miento de las ba­te­rías, el fin de las sub­ven­ciones y la errónea po­lí­tica co­mer­cial pre­sionan el sector

Las baterías, el punto débil de los coches eléctricos.
Las baterías, el punto débil de los coches eléctricos.

Los avances tec­no­ló­gicos en las ba­te­rías, el fin de las sub­ven­ciones pú­blicas y los errores de co­mer­cia­li­za­ción de las com­pañías de au­to­mó­viles se han con­ver­tido en un pe­sado lastre para venta de vehículos eléc­tricos en mu­chos otros paí­ses, sobre todo en China. Un es­tudio de mer­cado ha des­ve­lado que su precio se de­precia un tercio de su valor du­rante el primer año, en tanto que los autos que se mueven por com­bus­tión in­terna sólo pierden la cuarta parte de su coste en tres años.

La industria del vehículo eléctrico se está encontrando con un descontento cada vez más creciente entre el colectivo de compradores.

Los avances en la capacidad de acumulación de las baterías se han convertido en una auténtica pesadilla para los comercializadores de vehículos en el país asiático. En los últimos tres años, la autonomía promedio de los coches eléctricos se ha incrementado desde los 212 kilómetros hasta los 391 kilómetros, según un estudio respaldado por China Evergrande Group para su departamento de producción NEV, asegura el digital Asia.Nikkei. Este medio, perteneciente al grupo Nikkei, ofrece noticias e información sobre las empresas más influyentes de la región y una cobertura completa de política, economía, mercados y tendencias.

La consecuencia de ello es que vehículos que hace cinco años contaban con una autonomía de 200 kilómetros se han vuelto obsoletos. Y no sólo esto, este medio de comunicación advierte sobre situaciones como la que ha tenido que afrontar el fabricante de autos Xpeng, que comercializó una versión actualizada de su modelo G3 con una batería con una autonomía mucho mayor sólo tres meses después de haber colocado en el mercado una anterior versión con una batería más limitada.

El enfado de los compradores fue de tal calibre, que el presidente de la firma no sólo se vio obligado a compensar a estos clientes con 1.455 dólares sino a recomprar la anterior versión del G3 para acallar las protestas que se habían trasladado hasta la mismísima factoría de Pekín.

La tecnología en baterías no deja de mejorar la autonomía de los vehículos eléctricos. Hace diez años, apenas se podían recorrer 100 kilómetros con un vehículo de este tipo. Esta distancia se ha multiplicado por diez. La alianza entre las firmas chinas SAIC, Zhangjiang Hi-Tech y Alibaba han alumbrado el modelo Zhiji L7, capaz de recorrer hasta 1.000 kilómetros con una sola carga.

Subvenciones

Los problemas para la industria china del automóvil eléctrico no se quedan únicamente en el terreno de las baterías. “El próximo final de todos los subsidios gubernamentales les está costando a los fabricantes chinos de vehículos eléctricos más incluso que solo la pérdida de ingresos. Se ven obligados a estar en igualdad de condiciones con sus competidores de propulsión convencional, ya que la conciencia de los clientes sobre la depreciación tiene el potencial de socavar tanto la popularidad de los vehículos eléctricos como los precios que las empresas pueden cobrar por ellos”, asegura Asia.Nikkei.com

En 2013, un fabricante de automóviles podía obtener hasta 70 000 yuanes por vender un vehículo eléctrico con una autonomía de entre 80 y 150 kilómetros, 100 000 yuanes por un coche que podía recorrer de 150 a 250 kilómetros con una sola carga y 120 000 yuanes por un coche con una autonomía de más de 250 kilómetros.

El resultado del cóctel explosivo de la prematura obsolescencia de las baterías, el fin de las subvenciones y una equivocada política comercial es la pérdida de competitividad de los coches eléctricos. Vehículos de esta naturaleza nuevos vendidos por 100.000 yuanes o menos en China sólo mantienen un 67,8 % de su valor medio a la vuelta de su primer año, según una encuesta realizada por GeekNEV, un grupo de medios que se centra en los vehículos de nueva energía (NEV).

En tanto, los automóviles que funcionan con el antiguo motor de combustión interna conservan un 74,3 % de su valor después de tres años en la carretera. Dicho de otra forma: los eléctricos se deprecian el 33% en un año y los de combustible, sólo el 25% en tres años.

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