La caída de la ac­ti­vidad fi­nan­ciera ha sido mucho más pro­nun­ciada que en Europa

Los banqueros de inversión se autolimitan su bonus ante el 'horribilis' 2022

El des­plome de la venta de ac­ciones y bonos en España pa­sará fac­tura en los sueldos

Morgan Stanley
Morgan Stanley

De re­sig­na­ción. Esa es la sen­sa­ción que re­corre las zonas no­bles de los grandes bancos de in­ver­sión que operan en España. A punto de ter­minar un año 2022 para el ol­vido en la ne­go­cia­ción de ac­ciones y bonos en suelo es­pañol, los ban­queros ya saben que el bonus del ejer­cicio será ra­quí­ti­co... o no será. Salvo al­gunos casos ex­cep­cio­na­les, la realidad del mer­cado no da para mucho más por ahora. Habrá que es­perar al 2023 para re­sar­cirse.

Desde algunas de estas entidades ya se está mandando a la plantilla el mensaje de que los ingresos del ejercicio en España se han situado en la banda más baja de las previsiones y en que habrá pocas alegrías con la retribución variable. La dura realidad es que la actividad en el mercado español ha sido sensiblemente más baja este año que en el resto de las grandes plazas europeas.

El ejercicio que está a punto de terminar deja un saldo desolador en las salidas a bolsa. Sólo ha habido una operación, la del grupo de energías renovables Opdenergy. Y por un importe muy modesto de 200 millones de euros. Una minucia para un mercado como el español en el que las entidades nacionales -con Banco Santander al frente, muy destacado frente a BBVA- y las internacionales mantienen una batalla encarnizada en banca de inversión.

Al menos media docena de colocaciones de acciones que estaban más o menos avanzadas cuando empezó el año se han quedado en el tintero. En un escenario tremendamente incierto primero por la aversión al riesgo provocada por la guerra de Ucrania, luego por el impacto de las presiones inflacionistas e inmediatamente después por la violenta subida de los tipos de interés que puso a los inversores en guardia, las salidas a bolsa se paralizaron.

"Este escenario de aversión al riesgo y de fuerte competencia de otros activos continúa. Esperamos poder recuperar algunas de las operaciones retrasadas a lo largo del primer tercio de 2023, pero no será fácil. Los gestores no están por la labor de comprar renta variable europea nueva hasta que el Banco Central Europeo (BCE) ponga marco temporal a la subida de tipos en marcha", señalan en un banco de inversión nacional.

El desplome se extiende al mercado de bonos. Y da como resultado que el volumen emitido por las compañías españolas no financieras tanto en estos títulos como en acciones se ha caído alrededor de un 60% en lo que va de año respecto a 2021. Europa cae alrededor de la mitad, en un fenómeno que tiene mucho que ver con las empresas de menor calificación crediticia españolas, que han firmado un año casi en blanco.

Si el pasado fue un año excepcional en casi todos los frentes, 2022 será recordado por un pinchazo histórico que deja tiritando las comisiones del sector. Al cierre del tercer trimestre del año, las diez primeras entidades del mercado español ingresaron apenas 700 millones de euros, muy lejos de los más de 1.000 del mismo período del año anterior. Y el cuarto trimestre no está arreglando el desaguisado.

"La situación es algo menos grave porque 2021 fue un gran año, pero la realidad es la que es. Estamos viendo como Goldman Sachs acaba de anunciar un ajuste duro de plantilla, y Morgan Stanley puede seguir el mismo camino. Y otras grandes firmas están congelando la contratación a la espera de mejores tiempos. Es momento de apretarse el cinturón", señalan en fuentes del sector. De momento, y salvo unas pocas excepciones, el bonus puede esperar.

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