El 80% de las in­ver­siones se des­ti­narán a países con ca­li­fi­ca­ción cre­di­ticia A, con la mitad en EEUU

Iberdrola impulsará la transición energética con 47.000 millones en 2023-2025

El di­vi­dendo se si­tuará entre 0,55-0,58 euros por ac­ción y au­men­tará en línea con los be­ne­fi­cios

Ignacio Galán, CMD London 2022.
Ignacio Galán, CMD London 2022.

Iberdrola in­ver­tirá 47.000 mi­llones de euros en el pe­riodo 2023-2025 para im­pulsar la transición ener­gé­tica, el em­pleo y las emi­siones cero en car­bono, según ha anun­ciado el pre­si­dente de la com­pañía, Ignacio Galán. El 80% de estas in­ver­siones se des­ti­naran a países con ca­li­fi­ca­ción cre­di­ticia A, marcos re­gu­la­to­rios es­ta­bles y ob­je­tivos de elec­tri­fi­ca­ción. Estados Unidos será el país que re­ci­birá una mayor par­tida de in­ver­siones con el 47% de las mis­mas.

La eléctrica ha actualizado la que será su nueva hoja de cara a afrontar la transición energética y los cambios que exigirá Bruselas ante la nueva situación creada tras la invasión rusa de Ucrania. En la presentación de los resultados del tercer trimestre, la compañía reiteró su estimación de beneficio neto de entre 4.000 y 4.200 millones de euros para 2022 pese al mal comportamiento del negocio en España. El resultado del mercado español ha caído en los nueve primeros meses del año un 14%.

En España, las inversiones superarán los 6.000 millones de euros en tres años, equivalentes al 13% del total, en línea con la media de los tres últimos ejercicios. Así lo ha anunciado Galán en la presentación de su Capital Markets, en Londres. Reino Unido será el segundo país donde Iberdrola apostará con un 16%. La eléctrica impulsará la diversificación geográfica a través de un enfoque adicional en países como Alemania, Francia y Australia a los que destinará el 13% de los 47.000 millones anunciados por el máximo ejecutivo de la compañía.

El crecimiento de la compañía estará centrado en redes eléctricas donde se destinarán unos 27.000 millones de euros hasta alcanzar una base de activos de 56.000 millones de euros en 2025. El negocio de renovables será muy selectivo con una partida de 17.000 millones y una previsión de lograr los 52.000 MW al final del periodo.

Solidez financiera

Galán ha afirmado en Londres ante los analistas, que el nuevo plan estratégico 2023-2025 se orquestará dentro de una cuidada solidez financiera, que permitirá al grupo energético preservar los niveles de rating de crédito. “Nuestra estrategia a largo plazo está resultando más adecuada que nunca en el escenario actual. Estamos mejorando nuestra solidez financiera y aumentando nuestras perspectivas de Ebitda y de beneficio neto para 2025, además de mantener nuestras previsiones a largo plazo hasta 2030. Igualmente nos permitirá aportar más valor a los accionistas”, ha señalado el presidente.

El Ebitda se situará en 2025 entre los 16.500 y los 17.000 millones de euros, con una tasa de crecimiento medio del 8-9%. El beneficio neto previsto aumenta hasta una horquilla entre los 5.200-5.400 millones de euros, lo que supone un aumento anual de entre el 8% y el 10%.

Dividendo en línea con el beneficio

El dividendo crecerá en línea con el beneficio neto (65-67%), con una previsión de entre 0,55-058 euros por acción en 2025, con un suelo de 0,46 euros en 2023-2024 y 0,50 euros en 2025.

Respecto al empleo, se prevé la creación de 12.000 nuevos puestos de trabajo hasta 2025, alcanzando para 2030 los 500.000 trabajadores, de los 1ue más de 85.000 serán en España.

Además de las renovables, la gran apuesta de la eléctrica será el negocio de redes, área a la que destinará 27.000 millones de euros y otros 17.000 millones al área de renovables. “A lo largo de más de dos décadas, hemos construido un sólido historial de resultados y nuestros planes garantizan que Iberdrola seguirá estando en el centro del suministro de las mejoras de la redes inteligentes y de las energías renovables que la transición energética necesita en todo el mundo”, ha recalcado Galán.

El máximo ejecutivo de Iberdrola ha insistido en su mensaje en que todo0 el plan estratégico se orquesta dentro de una cuidada solidez financiera. Todo ello se debe a que la compañía “cuenta con una alta diversificación de las fuentes de financiación y de su negocio y una optimización de la financiación verde”, ha dicho. Un 75% de la deuda es a tipo fijo y largo plazo. La ratio de deuda neta/Ebitda se situará en las 3,4 veces al final del periodo. El equipo directivo no prevé ampliaciones de capital aunque habrá rotación de activos.

Crecimiento en todos los mercados

El presidente ha reafirmado las perspectivas para 2030, impulsadas por el crecimiento en todos los mercados y la aceleración de la electrificación, con unas inversiones estimadas de 65.000 a 75.000 millones de euros en 2026-2030, con el objetivo de superar los 100 GW de capacidad instalada y los 65.000 millones de euros en activos de redes.

Iberdrola prevé mantener una política de precios estable de la electricidad para sus clientes en España hasta 2025 en una horquilla de entre los 65 y los 70 euros por megavatio hora (MWh). En su plan, la compañía señala que los precios se mantendrán especialmente altos los próximos años. Así, se estima un precio máximo de 200 euros por megavatio hora para este año, que será casi estable (96 euros/MWh) el próximo ejercicio y no bajará de los 170 euros/MWh en 2024. En 2025, se calcula un descenso de hasta los 74 euros/MWh.

El consejero delegado, Armando Martínez, ha anunciado en su estreno ante los analistas que el objetivo de Iberdrola es “maximizar el uso de contratos a largo plazo y subrayó que la compañía “no tiene ingresos del trading especulativo”.

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