BOLSA

Aperam, dejar atrás la decepción

El inicio de la guerra de Ucrania y la de­cep­ción pro­vo­cada por la rup­tura de las con­ver­sa­ciones para una po­sible fu­sión con Acerinox pesan en la co­ti­za­ción de Aperam. Las ac­ciones de la ex fi­lial de Arcelor Mittal caen más de un 40% en lo que va de año, a pesar de los amagos de re­bote en las úl­timas se­ma­nas.

El fuerte impacto de la subida de los precios de las materias primas y de la energía provocada por la invasión de Rusia a su vecino del sur ha frenado en seco la fuerte proyección que mantenía la compañía en Bolsa desde 2020 que le llevó a marcar máximos absolutos sobre los 54 euros a principios de este año.

La presión bajista sufrida a partir de ahí se ha visto agravada después de que el pasado mes de julio, el grupo Acerinox decidiera dar por finalizadas las conversaciones sobre una posible fusión. La unión de ambas compañías habría creado uno de los principales actores del mundo en acero inoxidable, con una posición dominante en Estados Unidos y Europa, así como en el negocio de aleaciones especiales.

Eso había puesto los dientes largos al mercado, por lo que la decepción ha generado una nueva sacudida hasta perder la cota de los 25 euros a finales de septiembre. Solo los positivos resultados de septiembre han logrado mitigar un tanto la presión bajista.

Las ventas del grupo al cierre del primer semestre se elevaron a 4.722 millones de euros, casi el doble que un año antes a pesar de las duras condiciones del mercado, permitiéndole mejorar en todas sus líneas de negocio para alcanzar un beneficio por acción de 6,5 euros frente a los 4,1 euros en igual período del año pasado.

La compañía acerera, además, ha logrado rebajar su deuda hasta los 571 millones de euros frente a los 666 millones contabilizados a 31 de marzo de este año. Un notable esfuerzo que debería ser muy valorado por el mercado en estos tiempos de subida de tipos de interés.

Una positiva evolución que sus accionistas confían en que haya podido mantener en el tercer trimestre. Eso explicaría el rebote de las dos últimas semanas a la espera de la presentación de sus cuentas previstas para el 14 de noviembre.

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