MEDIOS

Joseph Oughourlian, prin­cipal ac­cio­nista, acu­mula mi­nus­va­lías de más 200 mi­llones de euros

Grupo Prisa navega a la deriva en el mercado y bate su propio récord bajista

Maltrecho por la subida de los tipos y la menor pu­bli­ci­dad, la ac­ción de la edi­tora se en­cuentra en mí­nimos his­tó­ricos

Joseph Oughourlian, presidente de Prisa.
Joseph Oughourlian, presidente de Prisa.

El in­cre­mento de los tipos de in­terés y la pre­vi­sible des­ace­le­ra­ción del mer­cado pu­bli­ci­tario ante el riesgo de re­ce­sión han acen­tuado la crisis que atra­viesa el Grupo Prisa. Las ac­ciones del grupo editor de El País, Cadena SER y Santillana atra­viesan por el peor mo­mento de su his­toria en Bolsa tras romper el suelo de los 0,4 euros por ac­ción.

Los accionistas minoritarios -y las malas fuentes dicen que también algunos institucionales- están replegando velas con rapidez ante la importante dilución que se les avecina tras conocerse los contactos de la compañía con potenciales inversores extranjeros para llevar a cabo una ampliación de capital.

Otra opción sería la búsqueda de algún socio, pero salvo la opción de Vivendi, ya accionista del grupo con un 9,90%, las otras parecen descartables, como es el caso de la Mediaset de Berlusconi, a quién el Gobierno de Pedro Sánchez jamás daría su visto bueno.

Esta sería solo alguna de las medidas que estaría estudiando y adoptando el equipo gestor con el fin de hacer frente a una asfixiante deuda en torno a los 930 millones de euros. Un elevado apalancamiento -en relación a su capacidad de general caja- cada vez es más limitado- que estaría presionado además por la intensa subida de los tipos de interés que dificultaría posibles reestructuraciones financieras.

Ourghoulian, presidente de Prisa y dueño de Amber Capital, primer accionista con el 29,9% del capital, es el principal valedor de esta ampliación de capital, pese a que algunos miembros del consejo no la consideran urgente tras la mejora operativa de sus principales negocios. Algunas fuentes apuntan a que Santillana, Cadena SER y El País, cerrarán el ejercicio con beneficios por primera vez en una década.

Pero, de ser eso cierto, por qué la acción se hunde cada vez más y no se explica que el actual socio mayoritario -el misterioso y sorprendente empresario francés Joseph Oughourlian, que ya pierde más de 200' millones en la operación, reclame ayuda a grupos como Mediaset u sobre todo a Vivendi, su principal apoyo financiero en Francia.

A ello se sumarían algunas medidas como la reubicación de la plantilla del edificio de Miguel Yuste en sus oficinas de Gran Vía. Eso no supondría un gran ahorro, el chocolate del loro; pero todo suma en la actual situación del grupo acuciado por los problemas de liquidez.

En medio de esta incertidumbre, el mercado se ha llevado por delante el tímido rebote protagonizado a finales de 2020 y ha devuelto a la acción a mínimos históricos. Con una caída del 41 % en el año, el perfil bajista de Prisa no deja demasiado margen a la esperanza respecto a un posible rebote en el corto plazo.

Artículos relacionados