La ges­tora Santander Wealth Management prevé el “pico de la in­fla­ción” en el primer tri­mestre

Santander centra en renta fija y deuda corporativa las claves de la inversión en 2023

Considera que la in­te­gra­ción en Europa 'diluirá' el factor elec­ciones en los mer­cados

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Ortega, Mazoy, Garcia Yubero y Sánchez-Roselly, Santander Invesment.

Santander Wealth Management & Insurance con­si­dera que las claves de la in­ver­sión para 2023 es­tarán en los mer­cados de renta fija y la deuda cor­po­ra­tiva. “Esperamos que en el primer tri­mestre de 2023 se con­firme el pico de in­fla­ción, per­mi­tiendo a los bancos cen­trales frenar la subida de tipos de in­ter­és” lo que ini­ciará “el pro­ceso de re­cu­pe­ra­ción de los mer­cados de renta fi­ja”, según Víctor Matarranz, res­pon­sable global de Santander Wealth Management & Insurance, que in­tegra los ne­go­cios de Santander Private Banking, Santander Asset Management y Santander Insurance.

Aunque en menor medida, la renta variable entra también en sus previsiones inversoras -a partir del tercer trimestre- aunque con matices: tomarse la inversión con cautela y solo en empresas con balances sólidos. Más en concreto, en aquellas empresas “capaces de fijar precios” como bancos y eléctricas, las que tengan “sendas de crecimiento” claras y, no estén relacionadas con la evolución el entorno macroeconómico.

En paralelo, Santander Asset Management (Santander AM) mantiene la opción de invertir en lo que denomina “mega-tendencias” relacionadas con la sostenibilidad, la transición energética, la sostenibilidad alimentaria, etc. En su opinión, “el conflicto bélico ha demostrado que hay que asegurar el suministro alimenticio a nivel global; además de que todo lo relacionado con la seguridad y la inteligencia artificial” crece de modo exponencial.

En activos alternativos, Santander AM opta por aquellos que “aportan valor” y recomienda esperar a que se presenten “oportunidades en los activos más líquidos como deuda privada y private equity que pueden crear entornos más atractivos para los próximos años”. Como es lógico, las decisiones de inversión dependerán del perfil de riesgo del ahorrador y del plazo en que se plantea dicha inversión.

“En bolsa -señalan- vamos por la parte conservadora, buscamos el dividendo y ya tenemos rentabilidad por dividendo del 3,5%. Luego, con una buena gestión de carteras podemos intentar incrementar estas rentabilidades con el nivel de riesgo adecuado”. Más que de sectores y mercados geográficos, los responsables de la gestora subrayan su recomendación de fijarse en la calidad de los activos en los que se invierte.

Santander AM ha elaborado un informe de perspectivas 2023 donde consideran que los tipos de interés “son la variable fundamental” que explica el ejercicio de 2022. Las subidas de tipos (del -0,5% al 3% en Europa y en EE.UU. del -0,9% al 4%), “volatiliza” las perspectivas de crecimiento económico aunque también es cierto que devuelve la rentabilidad a los inversores que no quieren riesgo.

La clave será, pues, la recuperación del mercado de renta fija tras una década de “expansión monetaria”. Ahora las perspectivas son otras. “Vamos a estar alejados de los procesos recesivos del año 2001 y de 2008 cuando vivimos una esclerosis crediticia”, señalan desde el Santander. “Además, la solvencia bancaria -fruto de un proceso de regulación muy estricto- y el músculo financiero de las entidades son muy importantes y van a propiciar que el crédito llegue al sistema”.

Sin efecto electoral

Aunque se suele considerar que un año de elecciones en España suele ser un año perdido en Bolsa, los responsables de Santander AM consideran que “España tiene cada vez más variables europeas: estamos aislados de volatilidad en el tipo de cambio; a nivel económico, la Eurozona está más influenciada por lo colectivo que por lo individual en la variable de tipos”.

“No hay un mecanismo de transmisión de incertidumbre política a esas variables; por tanto no es un factor que tengamos en cuenta como variable clave para la valoración de empresas. Hoy, Europa actúa “como cortafuegos” ante la incertidumbre; algo “ fundamental” para Alfonso García Yubero, director de Análisis y Estrategia en Santander Private Banking Gestión, que añade: “a Europa siempre se le achaca que sea lenta en la toma de decisiones, pero Europa tiene una virtud, que no da nunca un paso atrás”.

Además, para 2023 se espera una UE más tranquila después de que Alemania se haya “quitado el corsé fiscal “ y sea la economía del G-20 que “más estimula el gasto contra la pandemia. Eso -subraya García Yubero- es mucho más importante que cualquier otro factor”. Por tanto, en la UE “va a haber menos ruido por los desequilibrios macro porque el país que va a tener más desequilibrios va a ser Alemania y eso va a evitar discusiones respecto a la necesidad de encontrar un equilibrio” en las cuentas de los países miembros.

Sea como fuere, la hipótesis que manejan en Santander AM “es que el BCE va a lograr ese equilibrio” entre control de inflación y crecimiento económico. Fundamentalmente porque “hay credibilidad en que los bancos centrales van a lograr esa estabilidad monetaria. Eso hará que los bancos centrales cambien de estrategia y dejen de “tensionar los tipos” lo que estabilizará los mercados de riesgo. Habrá, pues, entre finales de este año y mediados de 2023 “dos fases, dos ajustes, que van va cambiar el ritmo de la recuperación” y que harán que ésta se plasme en los mercados.

La gestora del Santander ve “algunos brotes verdes en la inflación que nos hacen pensar que los precios empiezan a moderarse”. Eso supone “la primera piedra de la recuperación” que abrirá la puerta a una “pausa” en las subidas de tipos. Una fase de transición que “abre la recuperación a los mercados de renta fija” que, tras el reajuste de tipos, “empieza a ser una alternativa clara de inversión”. Además, para los inversores conservadores será muy positivo que la liquidez deje de “estar penalizada”, tal como destaca Juan de Dios Sánchez-Roselly, director de Inversiones Global de Santander Private Banking.

Selección de inversiones

“A partir de la segunda mitad de 2023, podremos ver la recuperación de activos más cíclicos como la renta variable, en la medida en que los bancos centrales puedan anunciar próximas bajadas de tipos”, afirma José Mazoy, director de Inversiones Global de Santander Asset Management. Por tanto, añade, “es necesario más que nunca combinar la visión del corto y del largo plazo a la hora de gestionar las inversiones”.

La recomendación de cautela se mantendrá hasta que se produzca la necesaria revisión de los beneficios de las empresas para adecuarla a la realidad macroeconómica. “El ajuste de expectativas de beneficios ha comenzado, pero todavía está incompleto”, ya que podrán revisarse a la baja con las perspectivas de desaceleración económica para 2023. Tal como destaca Jacobo Ortega, director de Inversiones de Europa de Santander Asset Management

El informe apunta que, a medida que se confirme la mayor estabilidad en los tipos de interés y se identifiquen señales de recuperación económica, el mercado volverá a centrarse en empresas innovadoras capaces de generar mayores tasas de crecimiento. En este sentido, considera que las mayores oportunidades se encuentran en biotecnología, transición energética, ciberseguridad, foodtech, robótica y sostenibilidad y destaca el sector de energías renovables debido a la prioridad a nivel global de garantizar el suministro energético de una manera sostenible.

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