Cobra fuerza la hi­pó­tesis de una onza a 1.850 dó­lares en pró­ximas se­manas

Los inversores se refugian en el oro ante los titubeos y vaivenes del dólar

Las subidas de los tipos de in­terés pueden ra­len­ti­zarse tras la mo­de­ra­ción en el alza de los pre­cios

Oro
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El oro ha des­per­tado de su le­targo. La des­ace­le­ra­ción mos­trada por la in­fla­ción es­ta­dou­ni­dense ha bas­tado para frenar la ca­rrera del dólar en los mer­cados cam­bia­rios mun­dia­les, lo que ha pro­por­cio­nado un em­puje entre los in­ver­sores del metal ama­ri­llo. Mientras la co­ti­za­ción del oro se en­cuentra en la zona de los 1.775 dó­lares por onza (28,7 gra­mos), los gurús del mer­cado ra­ti­fican sus apuestas en busca de una co­ti­za­ción ob­je­tivo de 1.850 dó­la­res.

El oro siempre ha constituido una inversión refugio en tiempos de elevada inflación. Sin embargo, el fuerte crecimiento de los precios no ha refrendado una revalorización del metal precioso. La razón no ha sido otra que la fuerte apreciación del dólar en los mercados de divisas. El dólar se ha llegado a apreciar por encima del 20% contra el euro o el yen.

La escalada de la inflación se inició el año pasado, ante falta de decisión del banco central estadounidense de comenzar a retirar el dinero que había prestado al circuito financiero a través de la compra de bonos, para animar la economía en la pasada década y evitar un colapso por la pandemia del coronavirus. La invasión de Ucrania por parte de Rusia intensificó la inflación de la energía y los productos alimenticios.

La Reserva Federal (Fed) ha tenido que actuar en el mercado de forma muy agresiva para frenar el crecimiento de los precios. Desde marzo, ha subido seis veces el precio del dinero: una vez en un cuarto de punto, otra en medio punto y cuatro en tres cuartos de punto, para situar el tipo oficial del dólar en el 3,75%.

La Fed ha tenido que enfrentarse a la dualidad de controlar la inflación o frenar el crecimiento de la economía. Al optar por la primera de las opciones, los mercados han entendido que la actividad se va a resentir. El dólar afloja y el oro puede recuperar su condición de refugio de inversiones.

Visionarios

Los visionarios del mercado del metales preciosos entienden que sin el freno del dólar, los inversores van a ir a buscar de nuevo la cota de los 1.850, que es una cotización que ha alcanzado el oro a en alguna ocasión a principios de este año. Aunque lejos todavía de los 2.043 dólares del 27 de febrero.

La próxima cita crucial para el oro se producirá en diciembre, cuando el Comité de Mercados Abiertos de la Reserva Federal tendrá que decidir entre una subida de 0,75 puntos en los tipos de interés o de 0,50 puntos. Los movimientos de los últimos días inducen a pensar que podría moderar la subida. Esta opción proporcionaría impulso al oro, mientras que una subida de tres cuartos de punto perjudicaría la visión de los inversores sobre el futuro de los precios.

El oro sigue teniendo un aura de activo seguro en tiempos de crisis geopolítica o de hiperinflación, que caracterizan la economía y políticas mundiales en estos momentos. Pero la fortaleza del dólar no ha impedido que el metal precioso cediera más de un 10% de su cotización durante este año.

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