Los tipos de doble dí­gito de al­guna en­tidad se ajustan al nuevo es­ce­nario

La banca sacrifica precios para emitir y vender deuda rápido y a manos llenas

Entre las em­pre­sas, Telefónica re­abre el mer­cado cor­po­ra­tivo de hí­bridos en euros

Bancos en Bolsa.
Bancos.

Si hay una opor­tu­ni­dad, no la dejes es­ca­par. Esa es la con­signa entre la banca eu­ro­pea, que se ha co­lado a la ve­lo­cidad del rayo por la ven­tana de li­quidez que se ha abierto casi de par en par en los mer­cados de deuda. No es que sean un re­manso de paz, pero al menos ya no son el avis­pero an­te­rior y pos­te­rior a la subida de tipos del BCE de 75 puntos bá­sicos hasta el 2%. Como nunca se sabe cómo será el fu­turo in­me­diato, más vale ama­rrar. También han re­cu­rrido a este mer­cado al­gunas em­pre­sas, como es el caso de Telefónica.

Barclays, HSBC, ING o Swedbank son algunas de las entidades destacadas que han salido a buscar financiación. Con éxito de demanda en prácticamente todos los casos, aunque afrontado una subida de tipos de interés de órdago en algunos casos. Ahí está el de Deutsche Bank, que se resignó a pagar un cupón del 10% a cambio de colocar 1.250 millones de euros en bonos contingentes convertibles, los conocidos como ‘cocos’.

Vaya por delante que esta es la deuda más cara posible entre las que pueden emitir las entidades financieras. Por eso, más llamativo aún es el caso de Credit Suisse, un banco en apuros y bajo máxima sospecha que colocó 3.000 millones en euros y 2.000 en dólares a tipos del 7,75% -uno de los tipos más altos pagados nunca en deuda senior- y del 9% respectivamente. Y con una enorme demanda que demuestra el enorme apetito por la deuda de alto riesgo.

“Más allá de los casos particulares, la oleada de colocaciones que se está registrando en este primer tercio de noviembre es un aviso a navegantes. Ahora hay que pagar generosamente para salir al mercado. Y aunque la liquidez no es precisamente el gran déficit de la inmensa mayoría de los bancos europeos, nadie se puede dormir en los laureles porque el Banco Central Europeo (BCE) aprieta y pronto desaparecerá el recurso fácil del TLTRO”, señalan fuentes del sector.

Apetito del mercado

Con estas cartas sobre la mesa, los bancos han probado el apetito del mercado, y resulta que a los actuales precios lo hay y de sobra. Hay ventana, en un proceso favorecido por la tregua en los bancos centrales hasta las próximas subidas de diciembre -el BCE subiría otros 50 puntos básicos-, el resultado menos malo para los demócratas en las elecciones intermedias en Estados Unidos y, en último término, por el último dato de inflación al otro lado del Atlántico.

La moderación del último IPC estadounidense por debajo del 8% ha tenido un efecto balsámico en los mercados y resta presión a la Reserva Federal y por lo tanto también al BCE. No se puede cantar victoria en absoluto, pero las condiciones en los mercados financieros son ahora mucho mejores. “Vamos a ver más emisiones estos días, porque nunca se sabe cuánto dura la ventana de liquidez”, señalan en fuentes del mercado.

En el caso de los bancos españoles, bien pertrechados de liquidez y sin demasiadas urgencias, no se advierten demasiadas prisas. Sólo han salido al mercado Caixabank y BBVA. La entidad catalana, con una emisión mediana de 1.000 millones de euros en bonos verdes para la que recibió una demanda de más de 2.000 millones. Una cifra otra vez sobresaliente que demuestra la avidez de los inversores por cazar rentabilidades en este caso superiores al 5%.

Por su parte, BBVA acaba de colocar 435 millones de euros en deuda verde a tres y a seis años con cupones del 2,4% y del 2,77% respectivamente. Por lo tanto, el mercado ha recuperado cierta normalidad, con días puntuales en los que se han superado los 10.000 millones de euros colocados. Había por lo tanto lista de espera para salir a un mercado hasta hace unos pocos días cerrado a cal y canto donde los inversores están haciendo su agosto en pleno mes de noviembre con rentabilidades que no la pasada primavera ni siquiera podrían haber soñado.

También las empresas

También las empresas han recurrido al mercado de emisión de deuda. El primer caso ha corrido a cargo de Telefónica. La tecnológica que preside José María Álvarez-Pallete ha reabierto el mercado europeo de híbridos corporativos, cerrado desde mediados de septiembre, con la exitosa emisión de un bono híbrido verde por importe de 750 millones de euros a 6 años.

De forma simultánea, la compañía ha presentado una oferta de recompra de dos híbridos con fecha de rescate en marzo y septiembre de 2023, oferta que, de acuerdo con el calendario previsto, finalizará el próximo día 21 de noviembre. La fecha de cierre de la operación tendrá lugar el día 24, informa la operadora.

Por lo que se refiere a la emisión del bono híbrido, añade una nota de la operadora, "la operación ha obtenido una gran acogida en el mercado por parte de los inversores institucionales, con un libro compuesto por más de 300 órdenes -excediendo en más de 6 veces el importe finalmente emitido- y una base inversora ampliamente diversificada, con una participación por parte de inversores internacionales de más del 90%".

Gracias a esta respuesta, "la compañía ha conseguido mejorar las condiciones de forma significativa, con una reducción del cupón de 62,5 puntos básicos y un coste definitivo del 7.125% desde las indicaciones iniciales, que llegaban a situarse en el 7,75%. El cierre y desembolso final será el próximo 23 de noviembre".

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