Hay 20.000 com­pra­ventas más que hi­po­tecas en el mes de agosto

La vivienda se hace fuerte como activo refugio contra la inflación

El alza de la ren­ta­bi­lidad de los de­pó­sitos aún no es su­fi­ciente para com­pensar

Mercado de la vivienda.
Mercado de la vivienda.

Mientras el Banco de España grita a pleno pulmón que la oferta de hi­po­tecas para compra de vi­vienda se con­trajo en el tercer tri­mestre hasta ni­veles no vistos desde 2008 y que desde el sector fi­nan­ciero tam­bién se ad­vierte una caída de la de­manda, las ci­fras del Instituto Nacional de Estadística (INE) ex­presan que la ac­ti­vidad si­guió dis­pa­rada en agosto, el mes de va­ca­ciones por ex­ce­len­cia. Las firmas crecen un 10,5% in­ter­anual. Y la venta de vi­viendas tam­bién avanza a ritmo doble dí­gito.

¿Cómo se explican estas cifras hasta cierto punto sorprendentes? Básicamente, por las prisas crecientes de los compradores por adquirir sus casas antes de que los tipos de interés sigan subiendo y encarezcan más aún los precios de las hipotecas. Los bancos están negociando una auténtica avalancha de peticiones de hipotecas fijas, que a pesar de estar subiendo sus precios en dirección al 4% son contempladas aún como una oportunidad para quienes no quieren enfrentarse en el futuro a las oscilaciones de los tipos de interés.

Aunque es evidente que las cifras de hoy son insostenibles, este factor puntual está ampliando hasta el límite el buen momento general del mercado inmobiliario. Las cifras de compraventas de casas de agosto son explosivas: se formalizaron 57.327 compraventas, casi un 15% más interanual. Pero lo más llamativo es que se trata del mejor agosto desde 2007 -el decir, al año anterior al gran pinchazo de la burbuja inmobiliaria- y el cuatro mejor mes de este año por transacciones.

“Estamos viviendo una locura, algo no visto en mucho tiempo. Los clientes tienen unas prisas enormes por cerrar operaciones y la actividad está disparada. Aunque los precios de las casas están a unos niveles prohibitivos ya en algunos casos y los de las hipotecas no paran de subir, los compradores solventes no quieren perder ni un minuto. Por momentos, estamos desbordados y todo apunta a que seguiremos así un tiempo”, señalan desde una de las mayores agencias inmobiliarias de Madrid.

Más ventas que hipotecas

Pero hay un dato muy llamativo en las cifras de agosto, y es que frente a las algo más de 57.000 compraventas cerradas, en el mismo mes se firmaron 36.721 hipotecas. Hay una diferencia de más de 20.000 a favor de las primeras, una horquilla que indica que muchas familias con altos niveles de liquidez, que pueden comprar sin necesidad de financiación, vuelven a ver la vivienda como un valor refugio frente a la inflación en un momento en el que las rentabilidades de comprar para alquilar están en plan subida.

“Las rentabilidades -las de comprar para arrendar- se sitúan entre el 4% y el 5% en las grandes capitales. Son cada vez más quienes prefieren una opción tan conocida como la de la vivienda para protegerse de la inflación. Como además ven que el precio de la vivienda no baja a pesar de los continuos cantos de sirena de los expertos, se están decantando por colocar en el ladrillo la liquidez que, por otra parte, los grandes bancos españoles se niegan reiteradamente a remunerar”, señalan fuentes del sector.

Las entidades nacionales quieren retrasar el momento lo máximo posible y, aunque está en pleno ascenso, la rentabilidad de los mejores depósitos del mercado ofrecidos en casi todos los casos por los bancos extranjeros, no llega al 3% todavía. Sigue, por lo tanto, a años luz de poder compensar mínimamente el alza de los precios. Por lo tanto, los mercados de vivienda e hipotecario siguen alargando su momento de gloria a pesar de que los vientos en contra crecen y crecen.

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