BOLSA

Catalana Occidente, contra viento y marea

Al igual que la banca, el sector ase­gu­rador de­bería estar re­co­giendo de forma fa­vo­rable la subida de tipos de in­te­rés. Sin em­bargo, al mer­cado le gusta po­nerse la venda antes de que le lancen la pe­drada y ante la pre­vi­sible en­trada en re­ce­sión está des­ha­ciendo po­si­ciones en em­presas in­cluso con alto po­ten­cial como Grupo Catalana Occidente.

Solo en el mes de septiembre, la cotización de la compañía aseguradora ha sufrido un ajuste del 12 % pasando a moverse en terreno negativo en el conjunto del año. Este retroceso ha acentuado la tendencia bajista primaria que venía desarrollando desde abril de 2021 después de haber salido sin grandes daños de la crisis provocada por la pandemia.

Y lo peor de todo es que el paso atrás le ha llevado a poner en juego importantes niveles de soporte en las inmediaciones de los 26 euros por acción. De romperlos a la baja correría el riesgo de continuar la corrección hacia las inmediaciones de los 23 euros.

Un castigo que los analistas justifican por el riesgo a la recesión y a la caída de las ventas si se confirma progresivo endurecimiento monetario previsto por el Banco Central Europeo, siguiendo los pasos de la Reserva Federal, para contener la inflación.

Los analistas, sin embargo, consideran algo precipitada la reacción preventiva del mercado y más teniendo en cuenta la satisfactoria evolución marcada por el grupo asegurador en el primer semestre del año. Las ganancias entre enero y junio han alcanzado los 287 millones de euros, un 20 % superiores a los 239 millones de beneficio contabilizados un año antes.

Una muestra de la solidez y estabilidad que está demostrando el grupo en un entorno realmente complejo gracias a sus tres pilares estratégicos basados en el crecimiento, la rentabilidad y la solvencia.

Fruto de estos resultados, Catalana Occidente ha aprobado el pago de un dividendo con cargo a las reservas voluntarias de 0,1792 euros por acción que abonará a sus accionistas el próximo 13 de este mes.

Precisamente, apuntan los analistas, la buena rentabilidad por dividendo, por encima del 3,5 %, y su reducido PER de menos de nueve veces con una alta capacidad de generación de caja, hacen de este valor una opción muy atractiva a los precios actuales. Hay quienes tiran de optimismo y fijan su precio objetivo sobre los 40 euros por acción, lo que supone un potencial de revalorización cercano al 50 %. El mercado, sin embargo, no acaba de fiarse.

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