Los prés­tamos du­dosos y en vi­gi­lancia bajan el 4% en lo que va de año

La banca acelera el saneamiento de su cartera de créditos en previsión de peores tiempos

El Banco de España sitúa la ren­ta­bi­lidad sobre re­cursos pro­pios de las en­ti­dades en casi el 10%

Crédito restringido.
Crédito dudoso.

Polémicas fis­cales aparte, a me­dida que avanza el ejer­cicio se hace más evi­dente que 2022 será un buen año para la banca. Y eso que, en medio de un es­tado de opi­nión que ha puesto a los bancos bajo la lupa, unido a la es­ca­lada de los tipos de in­te­rés, ha hecho que las en­ti­dades fi­nan­cieras se ade­lanten al mundo po­lí­tico y hayan puesto ‘velocidad de cru­cero’ a crear ayudas ur­gentes a las fa­mi­lias con menos in­gresos y con cargas fi­nan­cie­ras.

Precisamente el ensombrecimiento del panorama económico internacional que se vaticina para el próximo ejercicio ha puesto al sector español a la tarea de ‘arreglar’ su casa mientras atiende las necesidades del mercado.

En el primer semestre del año, mientras el mercado hipotecario se aceleraba ante el anuncio de la subida de tipos que se produjo en septiembre, los bancos empezaron a sanear sus carteras de crédito a niveles que casi ya ni se recordaban.

Tal como reflejan los datos del Banco de España correspondientes al segundo trimestre del año, los préstamos dudosos o, según la denominación internacional, NPL (Non Performing Loans) han mantenido el proceso de corrección marcado a principios del ejercicio hasta colocarse en el 2,67% del total; es decir, 17 puntos básicos inferior al trimestre anterior o, lo que es lo mismo, una mejora del 6% durante el segundo trimestre del año.

Según la metodología del Banco Central Europeo (BCE) este indicador se calcula a partir de los préstamos y anticipos que conceden las entidades de crédito españolas a todos los sectores de la economía tanto en España como en el extranjero.

Los créditos bajo vigilancia especial caen otro 4,1%

Al mismo tiempo, la rentabilidad de los recursos propios, descendió hasta el 9,83 % en el segundo trimestre frente el 10,85 % que conseguía en el mismo periodo del año pasado. En paralelo, las entidades han mejorado coste del riesgo que cae hasta el 0,97 % en el segundo trimestre de 2022, frente 1,09 % del trimestre anterior, lo que supone una reducción del 11%.

La mejora en la morosidad se ha visto favorecida por varios factores: por un lado, a que el volumen de préstamos dudosos se redujo en 3.000 millones de euros hasta situarse en 85.400 millones para el conjunto del sector financiero (-2,95%) y, por otra parte, a que el volumen total de préstamos y anticipos creció el 3,1% hasta los 3,196 billones (españoles) al cierre de la mitad del ejercicio.

Por dimensión de cada entidad financiera, el Banco de España señala que la ratio de préstamos dudosos de las entidades significativas bajó “ligeramente” hasta el 2,76 % y la de las menos significativas se mantuvo en el segundo trimestre “relativamente estable” en el 1,96 %.

La relación entre los préstamos en vigilancia especial y los préstamos totales también se redujo en este periodo hasta quedar en el 6,29 % (baja 27 puntos básicos) mientras que su importe, 164.200 millones; supone una mejora del 1,6%.

Mayor cuidado

Otro factor que ha intervenido en esta mejora radica en el hecho de que la ratio crédito-depósitos, situada en el 101,19%, muestra una ligera reducción del 0,9% en términos interanuales. Lo que supone un aviso de que las entidades ya han empezado a seleccionar con más cuidado a los clientes que van a financiar y, al mismo tiempo, que los créditos que conceden están apoyados en un mayor recurso al mercado. Tanto es así que, tal como destaca el Banco de España, la proporción entre los créditos que concede el banco y sus depósitos se mantiene en los niveles más bajos desde el primer trimestre de 2017.

Pero, además, la banca cuida también su propio equilibrio financiero. De hecho, la ratio de apalancamiento del sector se ha reducido en este tiempo hasta colocarse en el 5,25 % en el segundo trimestre de 2022 (5,98 % en el primer trimestre de 2021). Hay que tener en cuenta que, una vez acabada la prórroga que el BCE dio a los bancos de la UniónEuropea, desde el 1 de abril todas las entidades las entidades han vuelto a incluir sus posiciones crediticias frente a los bancos centrales de cada país en este indicador; lo que ha producido una reducción de la misma.

En cualquier caso, aunque el conjunto de las entidades españolas muestran un nivel de solvencia que no da pie a dudar de las mismas pese a que sus ratios de capital bajaron ligeramente en el segundo trimestre de 2022 para situarse en el 13,1% en el caso del capital ordinario (CET1, 13,64 % en mismo período de 2021). Según el banco central español, esto se ha debido al aumento de los activos ponderados por riesgo, que crecen el 3% respecto a los del segundo cuarto del año anterior, mientras el capital de las entidades bajó el 0,7%. Pese a todo, la ratio de capital total de las entidades significativas se situó en el 16,31 % y la de las entidades menos significativas en el 21,96 %.

Pese a los temores de comienzos de año, la banca recupera con bastante normalidad los créditos Covid. De hecho, el total de este tipo de préstamos y anticipos se situó en 110.830 millones de euros (-2,62% en el trimestre), como consecuencia de la bajada de aquéllos que se apoyaban en programas de garantías públicas y que alcanzan los 99.4350 millones (-4,3% trimestral) hasta representar apenas el 4,24 % del total de préstamos y anticipos de estas entidades.

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