También lo hacen en Reino Unido (+59 %), Francia (+58 %), Austria (+78%), Bélgica, Canadá y Australia (+49%)

La retirada de los apoyos públicos dispara las insolvencias empresariales en el mundo

En España au­mentan el 14% en lo que va de año, el 103% si se com­para con 2021

Concurso de acreedores.
Concurso de acreedores.

Las subidas ge­ne­ra­li­zadas de los tipos de in­te­rés, los pro­blemas en la ca­dena de su­mi­nis­tros y el ace­le­rado au­mento del coste de la ener­gía, unidos a las malas pers­pec­tivas eco­nó­mi­cas, los pro­blemas de mo­ro­sidad que aún per­duran y el ele­vado en­deu­da­miento, han au­men­tado la de­cla­ra­ción de in­sol­ven­cias em­pre­sa­riales en las prin­ci­pales eco­no­mías mun­dia­les. Este cre­ci­miento tienen un de­no­mi­nador co­mún: la des­apa­ri­ción de las ayudas pú­blicas (especialmente in­cen­tivos fis­ca­les) es­ta­ble­cidas por los di­fe­rentes países para pa­liar las con­se­cuen­cias de la pan­demia de Covid.

En el caso español eso se une a la imposibilidad legal de declarar insolvencias dada la moratoria de 27 meses (concluyó el 30 de junio pasado) declarada por el Gobierno.

Según los análisis realizados por Crédito y Caución, se prevé que en los próximos meses se producirá un ajuste de los niveles de insolvencia en todo el mundo vinculado al fin de los apoyos fiscales a las empresas en un contexto de desaceleración del crecimiento mundial. Las perspectivas se han debilitado aún más en los últimos seis meses, principalmente por el impacto en la inflación de los altos precios de la energía y los cuellos de botella en la cadena de suministro que aun perduran y el efecto de la inflación acelerada que ha mermado el poder adquisitivo de los consumidores.

Los distintos gobiernos empezaron a retirar los estímulos fiscales y las moratorias a las declaraciones de insolvencia de las empresas en 2021. Eso ha producido un ajuste de las irreales tasas de solvencia empresarial hasta los niveles anteriores a la pandemia a un ritmo que varía según el país de que se trate.

Según las estimaciones de Crédito y Caución, “pueden pasar hasta ocho trimestres después de la interrupción de las ayudas públicas antes de que el nivel de insolvencia alcance el nivel de normalidad”. Por tanto, las empresas tendrán que adaptarse en los próximos años “a un entorno sin ayudas públicas significativas, lo que supondrá un desafío” para aquellas que han sobreendeudado durante la pandemia. Las principales economías europeas y mundiales se verán seriamente afectadas en 2022 por esta situación de forma que, según sus previsiones ,se producirán importantes incrementos de las insolvencias en el Reino Unido (+59%), Francia (+58%), Austria (+78%), además de en Bélgica, Canadá y Australia (+49% cada uno).

España, Turquía, Suiza o el Reino Unido están ya muy por encima de los niveles anteriores a la pandemia en cuanto al volumen de insolvencias se refiere. En cambio, tanto Países Bajos, como Estados Unidos, Corea del Sur y Japón mantienen aún un nivel bajo de fallidos gracias a los programas públicos de apoyo “relativamente generosos que han mejorado la posición de liquidez de las empresas”, señala la aseguradora española.

Para el conjunto del ejercicio actual se prevé una reducción sustancial de las insolvencias en Nueva Zelanda y Hong Kong, que mantienen programas de estímulo fiscal. El crecimiento será moderadamente negativo en Suecia y moderadamente positivo en España, Singapur, Corea del Sur, Japón, Estados Unidos y República Checa. El aumento será sustancial en Rusia debido al impacto de una economía en recesión en 2022 y 2023.

En 2023, cuando los efectos de las subidas de tipos actuales se hayan consolidado, se prevé que las insolvencias aumentarán el 81% en Estados Unidos y el 76% en Singapur, otra de las locomotoras asiáticas. Dentro de la eurozona, destacan las malas previsiones para los Países Bajos (+77%) e Italia (+51%).

Eso sin contar los impagos adicionales por parte de las empresas zombi, que entrarán gradualmente en mora.

Automoción, el peor sector español

Tras más de dos años en moratoria en España, los acreedores han recuperado su capacidad legal para solicitar en los juzgados la recuperación de su deuda y los empresarios en dificultades pueden o bien intentar mantener a flote su compañía o, sencillamente, solicitar la declaración concursal. Valga como muestra las 793 declaraciones de insolvencia registradas solo en el mes de septiembre que elevan el acumulado del año hasta las 5.019.

Según los registros oficiales españoles, los mayores aumentos de declaraciones concursales se han producido en la industria automotriz (+158%), la industria extractiva (+117%) y el sector primario (+113%) seguidos por la industria alimentaria (+60%) y el transporte (+42%). Los datos no dejan de ser significativos habida cuenta del peso que la industria de automoción tiene en España como segundo productor europeo de automóviles.

Del total de declaraciones concursales registradas en España, el 24% corresponden a empresas constructoras e inmobiliarias; seguidas por sociedades dedicadas al comercio (21% del total), industrias manufactureras (14%), servicios a empresa (12%) y hostelería (10%).

Por regiones, Madrid (23% del total) y Cataluña (22%) son las Comunidades Autónomas donde más concursos se declaran. Les siguen la Comunidad Valenciana (16%) y Andalucía (10%).

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