Monitor de Latinoamérica

Economía di­na­mi­zará la eje­cu­ción de pro­yectos con una co­mi­sión mul­ti­sec­to­rial

Perú ofrece un plan de inversión a las empresas españolas

El Gobierno Castillo re­chaza tener una ac­titud en contra de la ac­ti­vidad pri­vada

Pedro Castillo, ex pte. de Perú.
Pedro Castillo, pte. de Perú.

Sacyr, FCC, ACS, Telefónica, Repsol, BBVA, Santander, Inditex, Redeia, Globalia, Endesa, Enagas, Naturgy, Ferrovial, Acciona, Mapfre, Meliá, NH y OHLA... todas ellas, y mu­chas más, son las em­presas es­pañolas que es­tu­dian, con mucha cau­tela pero con in­te­rés, lo que el Gobierno pe­ruano les ha ofre­cido a través del plan Impulso Perú, un am­bi­cioso pro­grama para re­lanzar la eco­nomía y ase­gurar un cre­ci­miento sos­te­nido pro­mo­viendo in­ver­sión pú­blica y pri­vada.

Y que, además de contemplar medidas de apoyo a las pymes, creación de empleo y soporte a familias vulnerables, integra oportunidades de inversión en numerosos sectores que pueden ser de gran interés para las empresas españolas, muy presentes ya en el país, notablemente en infraestructuras, energía, saneamiento y finanzas. Un plan con el ministro de Economía, Kurt Burneo, que ha enfatizado que desde el Gobierno Castillo “no hay una actitud en contra de la actividad privada” cree que el PIB podría crecer a un ritmo del 4,3% en 2023.

El programa, que a medio y largo plazo busca tasas más elevadas de crecimiento potencial y acelerar el cierre de brechas estructurales (pobreza, informalidad, salud, educación) y de infraestructura, contiene medidas para acelerar la inversión pública y recuperar la confianza, como un nuevo reglamento de asociaciones público-privadas (APP) que permitirá agilizar la gestión de este tipo de proyectos a través de procesos simplificados. El plan busca específicamente, además, incentivar la inversión en I+D+i, así como la actividad de construcción y la inversión en vehículos eléctricos, todo ello mediante estímulos tributarios y fiscales.

Perú es el quinto destino en Latinoamérica la inversión de España, que es el mayor inversor en el país (18% de la IED, 13.000 millones), por delante de Reino Unido (17%), Chile (13%) y EEUU (12%), y donde operan casi 500 firmas, entre ellas Sacyr, FCC, ACS, Telefónica, Repsol, BBVA, Santander, Inditex, Redeia, Globalia, Endesa, Enagas, Naturgy, Ferrovial, Acciona, Mapfre, Meliá, NH y OHLA. Y numerosas pymes.

Diez megaproyectos

Dentro los planes del Gobierno del presidente Castillo encaminados a acelerar el cierre de la brecha en infraestructuras y elevar la capacidad productiva, un centenar a corto plazo, destacan diez megaproyectos con inversiones por 13.446 millones de dólares, a desarrollar en 2022 y 2023, y algunos de los cuales están ya en ejecución.

Se trata de la terminal portuaria multipropósito de Chancay, con una inversión de 3.000 millones de dólares; del proyecto Majes Siguas II (654 millones); la terminal portuaria Muelle Sur Bicentenario (731 millones de dólares); la Línea 2 del Metro de Lima y Callao (5.346 millones); la ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (1.200 millones) y los enlaces de transmisión Nueva Yanango-Nueva Huánuco (Yana) y Mantaro-Nueva Yanango-Carapongo (Coya), por 544 millones. A ellos se suman la autopista del Sol (720 millones); la carretera Oyón-Ambo (293 millones); el Aeropuerto Internacional Chinchero (578 millones) y la Red Vial N° 4 (400 millones).

Además, el Ministerio de Economía y Finanzas ha creado una comisión multisectorial de naturaleza permanente, la Comisión de Alto Nivel para el seguimiento y evaluación del avance de las inversiones públicas, privadas y público-privadas (Canseipp). El objetivo es impulsar una articulación más eficaz para dar viabilidad y agilidad a la ejecución a las inversiones mediante la mejora de la gestión de proyectos; fomento de la toma oportuna de decisiones por las autoridades; optimización de la coordinación y superación de retrasos en el logro de las metas de ejecución de los proyectos.

Y, dentro de este esfuerzo del plan Impulso Perú por agilizar y acelerar la inversión pública con disposiciones que faciliten la ejecución del gasto público, propicien la culminación de obras y simplifiquen la toma de decisiones de los gestores públicos, Economía acaba de modificar también el reglamento de la ley de contrataciones.

Se espera que la economía peruana registre una desaceleración en el tercer trimestre de este año, debido al deterioro de la confianza empresarial y la caída de la inversión privada. Pese a ello, y a que los indicadores del crecimiento global no son alentadores, el Gobierno cree posible un crecimiento del PIB del 3,3% en 2022, por encima del promedio de Latam. Y cuenta con que Perú estés entre los países de mayor expansión de la región en los próximos cuatro años, con una avance anual del 3,5% de promedio.

Desconfianza y ruido político

Se trata de un pronóstico más optimista que el de los organismos internacionales, que auguran un avance del 2,7% al cierre del año y una expansión en torno al 2,6% en 2023. El PIB creció en 2021 el 13,31%, la tasa más alta desde que tiene registro el banco central, tras desfondarse el 11,03% en 2020 debido al impacto del Covid. Aunque la inversión foránea creció el 18,3% en 2021, la perspectiva para 2022 es menos alentadora: se estima que se reducirá por la incertidumbre global y la inflación.

El presidente Castillo, que ha destacado que el objetivo central del plan Impulso Perú es la generación de mayor empleo a través de una mejora de las condiciones para la inversión nacional y extranjera, aseguró semanas atrás ante la Asamblea General de la ONU que su país tiene variables macroeconómicas estables y está comprometido firmemente con la promoción de la inversión privada y pública. “Los empresarios extranjeros pueden invertir en Perú con confianza”, destacó el mandatario, tras llamar a un aumento de la inversión foránea en el país y decirse convencido de que “el Estado debe trabajar de manera conjunta con las empresas privadas”.

Consciente de la desconfianza que generó su llegada a la presidencia y de que tras un año de gobierno existe temor empresarial a invertir en Perú, exhortó a las empresas a “olvidarse” de que su Administración es “un régimen enemigo” y a apostar por el país. “Pedimos a los empresarios que nos acompañen a seguir conduciendo el destino de Perú, donde hay garantía para la inversión nacional y extranjera, sin ningún tipo de desconfianza” dijo, para enfatizar que el Estado “no se inmiscuye en las inversiones” y que “todas son importantes para la estabilidad del país”. En el primer año de mandato del izquierdista Castillo, que afronta un alto rechazo popular en los sondeos, su Gobierno ha afrontado una investigación de la Fiscalía por presunta corrupción; la renuncia de varios ministros y presiones en el Congreso para que deje la presidencia.

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