DEUDA PÚBLICA

El coste del en­deu­da­miento de España se re­dujo en 1.281 mi­llones el pa­sado año

Sánchez endeuda a España en 75.000 millones más al año, pero a coste negativo, de momento

El in­terés medio de la deuda de 2021 fue de -0,04 pun­tos, por la po­lí­tica del BCE

El Papel de la deuda
Equilibrios en la deuda.

España ha su­frido los em­bates de la crisis del co­ro­na­vi­rus, pero su nave fi­nan­ciera na­vega con viento de cola. La crisis sa­ni­taria ha su­puesto un in­cre­mento del en­deu­da­miento na­cional de 75.138 mi­llones de euros el pa­sado año, con unas emi­siones de deuda de 264.312 mi­llones de eu­ros. Sin em­bargo, este for­mi­dable es­fuerzo lo ha po­dido rea­lizar el Gobierno a un coste ne­ga­tivo, por pri­mera vez en la his­to­ria.

Las emisiones realizadas en 2021 se han lanzado a un interés medio negativo de 0,04 puntos, gracias a la política de dinero barato y casi ilimitado que aplicado el Banco Central Europeo (BCE), que ha llevado los tipos de interés a sus cotas más bajas nunca conocidas.

El Tesoro atravesó el pasado año uno de los momentos más delicados de la historia reciente de este departamento, al tener que financiar no sólo las necesidades sanitarias provocadas por el Covid-19, sino también la protección al empleo que afrontó España, con los expedientes de regulación temporal de empleo (Ertes). Este escenario acarreó un esfuerzo formidable, aunque los intereses a los que tuvo que hacer frente el Gobierno de Pedro Sánchez fueron incluso menor que el del ejercicio precedente.

“Más del 60% de la deuda emitida en 2021 se ha adjudicado a tipos negativos, lo que ha permitido reducir el coste medio de la deuda del Estado en circulación del 1,86% en 2020 hasta el 1,64% a cierre de 2021, alcanzándose así el mínimo histórico”, asegura la Dirección General del Tesoro. El departamento financiero del Estado añade que el pasado año se produjo un ahorro de 1.281 millones de euros respecto a 2020, en concepto de intereses de la deuda, gracias a esta política de apoyo por parte del BCE.

Larga vida a la deuda

El Tesoro ha ampliado la vida media de la cartera de deuda hasta los ocho años, lo que significa que cada año se producirá un menor volumen de vencimientos de deuda, que deben refinanciarse, como es lógico. En estos momentos, el plazo medio de amortización de los bonos y letras del Estado se ha incrementado hasta los ocho años.

“Se puede esperar una tendencia a la baja del coste de la deuda en circulación, incluso si se produjera cierto repunte de tipos, a medida que los bonos con cupones altos [tipos de interés] emitidos durante la pasada crisis financiera se amortizan y son sustituidos por bonos con cupones más bajos emitidos en la actualidad. Cuanto mayor sea la vida media de la cartera de deuda en circulación, mayor será la resiliencia ante eventuales incrementos futuros de los tipos de interés”, asegura el organismo público.

Este año, el Tesoro ha planteado una reducción de las emisiones de letras, bonos y obligaciones que va a realizar, desde los 264.312 millones del año pasado, hasta los 237.498 millones de 2022. Casi 27.000 millones menos.

La nueva deuda, lo que se conoce como emisión neta, está previsto que se sitúe en los 75.000 millones de euros, prácticamente en el mismo nivel que el año pasado, en que finalizó en los 75.138 millones.

“Gracias a los fondos europeos y el buen comportamiento de los ingresos tributarios, la emisión neta se ha reducido en un 25% desde los niveles anunciados en enero, evidenciando al mismo tiempo la prudencia con que se realizan estas estinaciones”, asegura Nadia Calviño, la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital. En 2020, la emisión neta ascendió a 109.922 millones de euros y la previsión inicial del año pasado era de 100.000 millones, que al final se convirtieron en esos 75.138 millones ya mencionados.

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