Finalmente la deuda pri­vada ge­ne­rada por la crisis ban­caria de 2008 suma en el dé­ficit pú­blico

Banca y aseguradoras negocian cómo conservar los activos fiscales diferidos de la SAREB

El Gobierno pre­tende re­ducir el im­pacto de la "nacionalización" del de­no­mi­nado banco malo

Frob
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El Real Decreto Ley sobre la Sareb, apro­bado en Consejo de Ministros esta se­mana, ha abierto la ruta a que el Fondo de Reestructuración Bancaria Ordenada (FROB) tome más del 50% del ca­pital de la Sociedad de Gestión de Activos pro­ce­dentes de la re­es­truc­tu­ra­ción ban­caria (SAREB). El de­creto, ade­más, per­mite con­so­lidar dentro de la deuda pú­blica de España más de 34.130 mi­llones de las pér­di­das, que es el saldo de la deuda no amor­ti­zada de este or­ga­nismo obe­de­ciendo a los cri­te­rios del Protocolo de Déficit Excesivo (PDE) apli­cado a esta ins­ti­tu­ción por la Unión Europea desde 2013.

La incorporación de las grandes cifras de la SAREB representó un aumento de la deuda pública del 3% del PIB a precios de mercado a partir del 31 de diciembre de 2020 (https://www.bde.es/f/webbde/GAP/Secciones/SalaPrensa/NotasInformativas/Briefing_notes/es/notabe310321.pdf).

El denominado “banco malo” permitió fundamentalmente a las cajas de ahorros, sacar de sus balances la propiedad adjudicada por la vía del impago de los créditos hipotecarios de sus clientes y fue uno de los mecanismos de rescate de la banca pergeñados bajo el Gobierno del Partido Popular presidido por Mariano Rajoy por el entonces ministro de Economía Luis de Guindos.

La banca privada y las aseguradoras en el capital de la SAREB sirvieron de pantalla durante muchos años sobre la realidad del mecanismo cuyos ingresos no lograron enjuagar la deuda emitida con aval del Estado. Hasta ahora, el Estado a través del FROB controló el 45,9% del capital de la SAREB, mientras los principales accionistas privados son el Banco Santander, con el 22,23%; CaixaBank, con el 12,24%; y Banco Sabadell, con el 6,61%. Es decir que estas tres entidades superan el 41% del capital.

Esto resulta relevante en particular para los primeros dos y en especial para el Santander, en la medida que la inmovilización de capital y las pérdidas acumuladas en esta sociedad de rescate de activos en manos de bancos supone como contrapartida créditos fiscales, contabilizados como activos fiscales diferidos. Sin embargo, la validez de los activos fiscales diferidos que se hayan generado por inversiones en la SAREB no se podrán materializar si los bancos dejan de ser accionistas de esta mutualización de pérdidas, donde la peor parte se la lleva el Estado y sus contribuyentes.

De acuerdo con las cuentas del Santander, a finales de 2020 los activos fiscales diferidos eran del orden de los 10.030 millones de euros, de los cuales se consideraban monetizables unos 7.300 millones. CaixaBank, a junio del año pasado, presentaba unos DTA totales de 16.563 millones, de los cuales monetizables eran 12.798 millones.

Debate diferido

La aprobación del decreto en el Consejo de Ministros el 18 de enero ha reavivado el debate sobre esta cuestión. Pero la realidad es que los bancos y las aseguradoras en el capital de la SAREB negocian desde el año pasado de qué forma se saldrá de esa institución. “No se trata del precio sino de las condiciones de la salida, porque el objetivo nuestro es que no se pierdan los derechos fiscales que podrían amortiguar la carga de los impuestos en momento de incremento del beneficio”, señaló una fuente del sector bancario.

De acuerdo con algunas de las fuentes consultadas, la salida podría hacerse a un precio simbólico a condición de que se preserven los activos fiscales diferidos. “El Gobierno hace rato que tiene tomada la decisión de que va a asumir el control de la SAREB; es decir, la va a nacionalizar, porque la estructura de capital con la cual se la dotó fue precisamente para evitar consolidar la deuda dentro de las cuentas del estado.”

“La teoría general era que en el curso del tiempo se recuperaría la deuda emitida con aval del estado mediante la venta de los inmuebles que quedaran en el balance de este banco malo. El total de la deuda emitida fue de 50.781 millones de euros que se destinaron a la adquisición de los inmuebles en los balances de las cajas de ahorro. Los hechos son que se recuperaron desde su constitución poco más de 15.000 millones de euros”, señala una fuente del Banco de España. Este paraguas formado por el capital privado no ha servido a los efectos de esquivar la contabilización de la deuda fuera del perímetro de consolidación del estado. En realidad, cuando la SAREB se constituyó el Parlamento Europeo ya había modificado los criterios contables sobre la deuda consolidable como dentro del perímetro del estado.

Esto no obvió para que los gestores económicos de la administración de Rajoy apostaran a una recuperación de la inversión por la vía de la venta de los inmuebles. Sin embargo, ni el mercado inmobiliario ni la economía del país volvieron a ser lo que fueron antes del crack español de 2010. En junio del año pasado la entidad redujo capital para compensar “parcialmente” la partida de resultados negativos de ejercicios anteriores por importe de 303,8 millones de euros con lo que la partida quedó en 843,2 millones de euros.

En esa operación se procedió luego a una ampliación de capital con cargo a la conversión de obligaciones subordinadas convertibles de 2013 por 1.429,5 millones de euros. Las acciones correspondientes fueron luego reducidas en su valor para una nueva operación de amortización de pérdidas quedando el capital en 586 millones de euros. Los 843 millones que se generaron por esa última reducción de capital fueron aplicados a la eliminación de la partida Resultados Negativos de Ejercicios Anteriores.https://www.sareb.es/wp-content/uploads/2021/06/borme-c-2021-4457.pdf

ACCIONISTAS DE LA SAREB

Banco Santander, S.A. 22,23% Banco Cooperativo Español, S.A. 0,32% CaixaBank, S.A. 12,24% Deutsche Bank, S.A.E. 0,30% Banco Sabadell, S.A. 6,61% AXA Seguros Generales 0,22% Kutxabank, S.A. 2,53% Iberdrola Inmobiliaria, S.A.U. 0,21% Ibercaja Banco, S.A. 1,43% Generali Seguros 0,14% Bankinter, S.A. 1,37% Zurich Seguros 0,14% Unicaja Banco, S.A. 1,27% Santalucía Seguros 0,11% Cajamar 1,21% Pelayo Mutua de Seguros 0,08% MAPFRE 1,11% Reale 0,08% Mutua Madrileña 0,66% Asisa Seguros 0,06% Caja Laboral Popular, C.C. 0,59% Targobank, S.A. 0,06% Banca March, S.A. 0,40% Banco Caminos, S.A. 0,06% Cecabank, S.A. 0,34% Total 100,00%

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