Los ex­pertos aún con­fian en que el bit­coin vaya de los 30.000 a los 100.000 dó­lares

La gran corrección lleva al límite la división de opiniones sobre las criptodivisas

El re­corte adi­cional del 10% en el co­mienzo de 2022 acre­cienta el ner­vio­sismo

Gram, la criptomoneda de Telegram
Gram, la criptomoneda de Telegram

Como siempre ocurre cuando se pro­duce una gran co­rrec­ción en un ac­tivo es­tre­lla, crece la di­vi­sión de opi­nio­nes. Y si se trata del bit­coin y del resto de las crip­to­di­visas que han lle­nado el bol­sillo de los in­ver­sores en 2021, mucho más to­da­vía. La caída es ya de un 40% res­pecto a los má­ximos del mes de no­viem­bre. Un ajuste de muy alta in­ten­sidad que ha atra­pado a mu­chos in­ver­so­res. La cues­tión es por cuánto tiempo. Sea como fuera, en el mer­cado cunde el ner­vio­sismo y en al­gunos casos el pe­si­mismo.

"Para muchos inversores particulares que fueron entrando a lo largo del año pasado, y no digamos ya para los que compraron bitcoin por encima de los 60.000 dólares al calor del rally, el palo está siendo extraordinario. Una experiencia nueva de máxima volatilidad y riesgo de la que muchos saldrán escaldados. La corrección es ya muy larga en el tiempo y no todos tendrán capacidad para asimilarlo", aseguran en fuentes del sector.

Efectivamente, en algunos casos empieza a cundir la desesperación. La caída libre del bitcoin dura ya dos meses y ha llevado el precio hasta las puertas de los 40.000 dólares. En el caso del Ethereum, la otra gran criptodivisa por capitalización, el gran soporte a corto plazo es el de los 3.000 dólares. Tras un muy bajista arranque de año, el debate sobre la criptodivisas sube de tono con opiniones muy, muy enfrentadas.

Por un lado, crece el número de analistas que creen que el rally bajista puede continuar a corto plazo al calor de las expectativas de una normalización monetaria mucho más rápida de lo previsto en Estados Unidos. Este lunes hay datos de inflación al otro lado del Atlántico que serán claves. Si los precios superan las previsiones, hay quien ve el Bitcoin de viaje bajista hasta los 30.000 puntos. La presión a corto plazo es enorme.

Tensione s inflacionistas y políticas

Desde eToro explican que a las tensiones inflacionistas se suma la crisis de Kazajistán, que "se ha convertido silenciosamente en el líder de la minería de bitcoins a nivel mundial, con una producción que sólo es superada por la de EE.UU. tras la reciente represión de las operaciones mineras por parte de China. La situación no está clara en el país y las tensiones en curso seguirán teniendo potencialmente un impacto en el precio general de las criptodivisas".

Pero, claro está, no todo es a corto plazo. Frente a las predicciones más agoreras, grandes firmas con impacto planetario como Goldman Sachs creen que en cinco años el bitcoin puede alcanzar los 100.000 dólares. El principal argumento es que las criptodivisas seguirán ganando terreno al oro en su condición de valor refugio con rentabilidades anualizadas cercanas al 20% desde los precios de ahora que, ¿son una oportunidad de entrada?

"Si por lo que se apuesta es porque las criptodivisas van a sobrevivir y se van a convertir en una alternativa de inversión real y segura, y todo apunta a qué sí, el momento es ideal para hacer cartera a medio y largo plazo. La corrección está siendo larga y dura porque la subida anterior ha sido sencillamente extraordinaria y hay que purgar los excesos. El año 2022 será de emociones fuertes", señalan en una plataforma de criptodivisas.

Los expertos creen que este año recién empezado será de una gran volatilidad de nuevo. Vienen subidas de tipos en Estados Unidos primero y en Europa quizá en 2023, en un proceso de normalización monetaria que obligará a los gestores a reestructurar sus carteras, que tendrían un sesgo más conservador. Pero al mismo tiempo el bitcoin ya ha cotizado gran parte de este nuevo escenario. ¿Oportunidad o trampa mortal? La división de opiniones no deja de crecer.

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