El saldo total de cré­ditos a em­pre­sa­rios ya roza el bi­llón de euros

Las empresas tiran del crédito y los hogares, de los depósitos

Los bancos po­ten­ciarán los re­cursos fuera de ba­lance para par­ti­cu­lares hasta final de año

Ahorro
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Si el tra­di­cional ne­gocio de la banca se basa en captar re­cursos para prestar fi­nan­cia­ción, el mo­delo se man­tiene en fun­ción del perfil de los clien­tes. Las em­presas son las que más de­mandan fi­nan­cia­ción en los úl­timos tiem­pos, con un re­punte del 4% en el mes de julio y con un saldo cer­cano a un bi­llón de eu­ros. En con­tra­po­si­ción, los ho­gares optan por menos en­deu­da­miento y apuestan por el ahorro aunque los de­pó­sitos ofrezcan ren­di­mientos poco atrac­ti­vos.

Los bancos españoles capean el ya prolongado escenario de tipos de interés a cero o en negativo con una mezcla ('mix', como dicen muchos de sus directivos) del negocio y el pasivo que permita superar la presión sobre sus márgenes y que evite un frenazo en su negocio tradicional.

El segmento de empresas se ha convertido en los últimos tiempos, sobre todo desde el inicio de la crisis derivada del coronavirus, como los clientes principales en la demanda de financiación. Los avales públicos (ICO) o sectoriales (los ofrecidos por los propios bancos) han sido claves en esta evolución, aunque aún se mantienen a mediados de 2021.

La financiación a empresas se ha incrementado en julio un 4%, hasta sumar un saldo total de 948.208 millones de euros, el más elevado en los últimos meses aunque el incremento porcentual fue superior en mayo de 2020 (cuando se dispusieron los créditos con la garantía ICO) o en diciembre de ese ejercicio o en enero de 2021.

En contraposición, los empresarios han puesto a trabajar ese dinero prestado por los bancos y no para acumular una liquidez que es muy abundante en los últimos años. Los depósitos de las empresas tan sólo se han incrementado un 2,3% en el mes de julio, según los últimos datos del Banco de España.

La concesión de financiación a empresas, a diferencia de lo ocurrido en crisis anteriores, aún no ha derivado en un incremento de morosidad, gracias a los avales concedidos por el ICO o las moratorias propias de los bancos. No obstante, el Banco de España se muestra muy vigilante con la evolución y situación de determinados créditos.

Ahorrativos y cautos

Los hogares españoles, según los mismos datos del Banco de España, se han mantenido más conservadores con sus ahorros, ya que los depósitos han repuntado un 5,6% en el mes de junio, mientras que la demanda de financiación bancaria se ha mostrado muy plana e, incluso, en negativo desde el pasado ejercicio.

Los bancos, como es habitual, se volcarán en la captación de recursos durante los últimos meses del año entre sus clientes particulares, aunque con una oferta enfocada en planes de inversión y de pensiones por las ventajas fiscales, los denominados recursos fuera de balance.

No obstante, los particulares han mostrado algo más de interés por la financiación bancaria desde el pasado mes de mayo, con un especial repunte estanco en junio, aunque la mayor variación interanual positiva se ha producido en julio, con un discreto 0,7% hasta un saldo total de 700.041 millones de euros (algo inferior al alcanzado un mes antes).

El incremento interanual de hipotecas destinadas a vivienda tan sólo ha se producido en los últimos meses, aunque con unos crecimientos todavía por debajo de cero (0,8% en el mes de julio).

Muy diferente ha sido la evolución de los créditos destinados al consumo por parte de los particulares, que han crecido desde el pasado mes de abril, con un pico en mayo (3,7%) y una evolución más discreta en julio (1,7%).

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