Las com­pañías tra­bajan a des­tajo para ce­rrar estos agu­jeros de se­gu­ridad

Los piratas informáticos vigilan y defraudan desde las baterías de coches eléctricos

Robo de da­tos, con­trol del vehículo o la vi­vienda, hasta re­ventar el su­mi­nistro eléc­trico

Tesla X: por 100.000 dólares es suyo.
Tesla X: por 100.000 dólares es suyo.

La ac­ti­vidad de los pi­ratas de in­ternet sigue ex­ten­dién­dose como una mancha de aceite. Las ba­te­rías de los vehículos eléc­tricos se han con­ver­tido en el nuevo campo de ba­talla del crimen in­for­má­tico. Robar datos de los pro­pie­ta­rios de los autos o ma­ni­pular des­cargas en ca­dena para re­ventar el su­mi­nistro eléc­trico en una de­ter­mi­nada zona son al­gunas de las ame­nazas que se ciernen sobre esta in­ci­piente in­dus­tria.

“A principios de este mes, la firma de ciberseguridad del Reino Unido Pen Test Partners dijo que había encontrado vulnerabilidades cibernéticas en seis cargadores de vehículos eléctricos domésticos y una gran red de carga pública”, según alertaba un artículo publicado en el digital OilPrice. La posibilidad del hackeo de millones de cargadores eléctricos de forma simultánea y otra que deja al descubierto los datos del usuario y del cargador a placer del ciberdelincuente. Vulnerabilidades para echarse las manos a la cabeza...

“Los analistas han descubierto que, si se ve comprometido, el cargador conectado podría causar una sobrecarga de energía que haría caer la red a la que está conectado, con el enorme impacto financiero que ello supondría y, en el peor de los casos, dañar otros dispositivos conectados a la red”, aseguraba hace tiempo un informe de la prestigiosa empresa antivirus Kaspersky, citado por Europa Press.

La amenaza más peligrosa dentro del entorno de la ciberdelincuencia en las baterías de coches eléctricos es la posibilidad de que un hacker pueda manejar a su antojo toda una red de carga e incluso dejarla inoperativa. "Como es potencialmente posible encender y apagar todos los cargadores de forma sincrónica, existe la posibilidad de causar problemas de estabilidad en la red eléctrica, debido a los grandes cambios en la demanda de energía a medida que la capacidad de reserva lucha por mantener la frecuencia de la red", aseguraban el infore de Pen Test Partners.

El pirateo de un cargador público puede proporcionar acceso a toda la red de carga, mientras si se manipula uno doméstico, el alcance sería sólo la vivienda del titular. “Los ataques a los cargadores domésticos también pueden ser graves, a pesar de su enfoque mucho más limitado. Dado que tanto los vehículos eléctricos como los cargadores de vehículos eléctricos son dispositivos conectados, piratear el cargador podría otorgar al atacante acceso a cosas como contraseñas y otras credenciales”, alerta OilPrice.com.

Los riesgos no acaban aquí, porque los delincuentes pueden llegar a controlar los propios vehículos eléctricos, lo que supone la dirección, los frenos, el acelerador y otros factores que podrían provocar un accidente. O escuchar conversaciones telefónicas o robar datos personales.

Futuro optimista

Baksheesh Singh Ghuman, director senior de producto y estrategia de GTM en Finite State, una empresa de ciberseguridad centrada en Internet de las cosas se muestra optimista en cuanto a la corrección de estos agujeros de seguridad. “Ya se está trabajando y estas vulnerabilidades solo sirven para resaltar que existe una gran necesidad de seguridad. Creo que los fabricantes de dispositivos están trabajando muy duro para asegurarse de que los productos sean seguros. Pero la ciberseguridad o la seguridad, en general, es muy compleja. A veces, no se sabe de dónde vendrá una vulnerabilidad o un factor de amenaza", señaló a PV Magazine.

El experto resumió que la mayoría de las preocupaciones conocidas podrían corregirse con firmware. “Ghuman dijo que el instalador del cargador debe asegurarse de que el firmware sea seguro, se haya probado antes de la implementación y se actualice o parchee después de la implementación, en caso de que se descubran vulnerabilidades adicionales”, señala PV Magazine.

Artículos relacionados