Estados Unidos ma­niobra para re­cu­perar el te­rreno per­dido en los úl­timos años

La crisis de los chips amenaza con seguir dos años más y herir a sectores básicos

La pan­demia frenó la pro­duc­ción y los tres fa­bri­cantes mun­diales no lo­gran abas­tecer la de­manda

Microprocesadores, chips en la jerga común.
Microprocesadores, chips en la jerga.

La es­casez de chips po­dría pro­lon­garse al menos dos años más y agrandar la he­rida de al­gunos sec­to­res. Los cons­truc­tores de au­to­mó­viles ya se han re­sig­nado a un es­ce­nario de crisis hasta 2023, mien­tras los gi­gantes tec­no­ló­gicos pla­ni­fican in­ver­siones mul­ti­mi­llo­na­rias para re­parar las ca­ren­cias. Los cie­rres for­zados de las fá­bricas por la crisis sa­ni­taria han agra­vado una si­tua­ción en la que la oferta es in­capaz de res­ponder a las ne­ce­si­dades de la de­manda.

La producción de autos no va a normalizarse al menos en dos años. Así están convencidos los ejecutivos de Mercedes, Volkswagen y BMW. Se suman así a las predicciones de gigantes de la tecnología, como Toshiba, que estima que la situación no va a normalizarse hasta finales del próximo año. Intel ha anunciado la inversión de 80.000 millones de dólares para impulsar su producción de chips.

Pero esta es una historia que trasciende el mero ámbito empresarial para entrar de lleno en el geopolítico. El guión es el mismo de siempre, el mercado se encuentra concentrado en Asia y Estados Unidos busca dar la vuelta a una situación que se le ha ido de las manos en los últimos años. Una historia de mala gestión a largo plazo.

La coreana Samsung Electronics y la taiwanesa TSMC controlan el 70% del mercado de fabricación de chips de silicio. Estados Unidos ha perdido el liderazgo del mercado de semiconductores en los últimos quince años y ahora quiere recuperarlo a base de alianzas y muchos dólares de por medio.

El diario ZeroHedge explica la situación con claridad. “La clave para comprender la geopolítica de los semiconductores, que dominan los países y por qué Estados Unidos está tratando de impulsar su industria nacional, es comprender la cadena de suministro y los modelos comerciales. Empresas como Intel son fabricantes de dispositivos integrados (IDM). Esto significa que diseñan y fabrican sus propios chips. La mayoría de las otras empresas de semiconductores con sede en EEUU se consideran sin fábrica: diseñan chips pero subcontratan la fabricación a las fundiciones, los que significa que subcontratan la fabricación de chips a TSMC en Taiwán y Samsung Electronics en Corea del Sur”.

Este escenario ha puesto al descubierto una debilidad aún mayor en la industria de la fabricación de componente electrónicos, la insuficiente producción de sustratos, esas láminas aislantes sobre las que descansan los chips. De repente, todo el mundo se ha puesto a fabricar sustratos como posesos.

“Sin sustrato no hay chip, y sin chip no hay negocio. La demanda actual de sustratos es mucho más alta que la oferta, especialmente si nos ceñimos a los que se utilizan en la producción de los semiconductores de alta integración, entre los que se encuentran, por ejemplo, los microprocesadores y las GPU de nuestros ordenadores y smartphones. Y este panorama coloca a esta industria en una posición muy delicada”, advierte Xakataka.

Movimientos geopolíticos

Estados Unidos ha perdido el liderazgo del mercado de chips, como señalaba un informe de Bank of America. Además de las mencionadas al principio de esta información, la tercera empresa fabricante de semiconductores es Intel, pero esta ha perdido terreno frente a TSMC y Samsung. En cualquier caso, los tres líderes en la fabricación de chips dependen de tres proveedores estadounidenses, uno europeo y otro japonés.

La industria ha entrado en un juego de alianzas. Las de Estados Unidos y Japón para la fabricación de componentes críticos. Mientras tanto, EEUU ha frenado a China en el camino hacia el desarrollo de semiconductores. Y los chinos pueden presionar a Taiwan, que cuenta con la tecnología más avanzada.

Según The Wall Street Journal, la producción de chips de computadora puede retrasarse porque no hay suficientes bits de cerámica. Los teléfonos inteligentes incluyen miles de pequeños trozos de cerámica para controlar el flujo de electricidad y los vehículos electrónicos cuentan con más de 10.000 bits de cerámica. “Se denominan condensadores cerámicos multicapa (MLCC) y, al igual que los semiconductores, su fabricación se concentra en unas pocas empresas asiáticas”, alerta ZeroHedg. “Y los cierres de fábrica relacionados con el Covid podrían retrasar su producción”.

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