El sector fi­nan­ciero tra­duce en nuevas hi­po­tecas el cre­ciente 'boom' de la vi­vienda

Las promotoras inmobiliarias redoblan sus peticiones de financiación a la banca

Las ne­ce­si­dades crecen para abordar la cre­ciente de­manda de casas de obra nueva

Obra nueva..
Obra nueva.

El sector in­mo­bi­liario es el primer gran ga­nador de la fase de sa­lida de la de­pre­sión eco­nó­mica cau­sada por el Covid-19. La re­cu­pe­ra­ción de las grandes ci­fras eco­nó­mi­cas, el des­pegue del em­pleo -lento en cual­quier caso- y la enorme bolsa de li­quidez que ate­soran mu­chos es­pañoles que quieren in­vertir en vi­vienda han per­mi­tido que el sector in­mo­bi­liario vuelve a ni­veles pre pan­demia mucho antes de lo es­pe­rado. El re­bote ha sido es­pec­ta­cu­lar, con los pro­mo­tores dis­pa­rados en de­manda de fi­nan­cia­ción.

"Se está produciendo un fenómeno parecido al del capital riesgo. Durante muchos meses, el 'shock' producido por el virus paralizó el mercado porque no había visibilidad para fijar precios de compra y de venta. Ahora ha vuelto la luz y compradores y vendedores vuelven a ponerse de acuerdo. Muchas de las operaciones de venta pendientes se están ejecutando, a lo que se une la necesidad de comprar vivienda nueva en las grandes capitales", señalan en una promotora cotizada.

Cifras elocuentes

Las cifras no dejan demasiado lugar a las dudas: el mercado inmobiliario vuelve a bullir en lo que algunos califican de nuevo 'boom'. Las compraventas de junio fueron las más altas en ese mes desde 2010. La subida interanual asciende al 2,3%. Una demostración de que hay demanda de sobra en todos los segmentos. Pero en algunos de los cuales, como el de viviendas de lujos o unifamiliares en las afueras de las grandes ciudades no hay producto suficiente.

Con estas cartas sobre la mesa, las promotoras están llamando cada vez más fuerte a las puertas de la banca española. Están pidiendo al sector financiero un esfuerzo adicional para financiar nuevos proyectos en las grandes capitales. Los bancos han ido abriendo el grifo en los últimos meses, pero fuentes del sector inmobiliario reconocen que no es suficiente para poner en marcha las promociones necesarias para dar salida a la demanda embalsada existente.

"En ciudades como Madrid hay una carencia enorme de producto nuevo y de primera calidad para el que hay una demanda creciente. Un año y medio después del estallido del Covid-19 cada vez son más las familias que buscan emplazamientos en zonas abiertas. Y el volumen de viviendas nuevas que manejamos para los dos próximos años no nos permitirá cubrir las nuevas necesidades del mercado. Necesitamos dinero fresco", señalan en el sector.

Desde la gran crisis financiera de 2008, el crédito promotor se ha convertido en algo así como el segmento maldito de la actividad crediticia de la banca. En los balances de las entidades aún pesan los miles de activos que tuvieron que adjudicarse a la fuerza en pleno proceso de quiebra de las inmobiliarias a las que financiaron con cifras multimillonarias. Un error que aún arrastran hoy y que les acompañará durante varios años todavía.

"Sólo vamos a entrar en proyectos de máxima calidad, con los que podamos dormir tranquilos. Pero es cierto que hoy las grandes promotoras están muy saneadas y que no se están repitiendo los errores del pasado. Y a nosotros nos interesa que el mercado se mueva, porque cuantas más casas se vendan más hipotecas vendemos nosotros. Con control, las promotoras inmobiliarias y los bancos somos más colaboradores necesarios que nunca", señalan en una entidad mediana.

La banca, que con unos precios de las hipotecas más baratos que nunca están siendo fundamentales para apoyar el incipiente nuevo 'boom' inmobiliario, están siendo requeridas por lo tanto para realizar el doble esfuerzo de financiar también a las promotoras. La fortaleza de la demanda y el volumen de compraventas son los dos grandes avales para que el sector supere los miedos del pasado y abra la espita del dinero para un negocio en plena resurrección.

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