ANÁLISIS

Frente a la amenaza de la inflación y con el baluarte firme de los bancos centrales

Los ex­pertos se alarman ante la con­tinua subida de pre­cios en junio y julio

Inflación
Inflación

Alarmas entre los ex­per­tos, al­gunos de ellos, acerca de me­teó­ricas subidas de pre­cios aban­de­radas por las ham­bur­guesas ser­vidas en la ciudad de Nueva York. En efecto, hay in­di­cios de subidas de pre­cios, las vi­viendas en esa misma ciudad de NY. Riesgos que no pueden ni deben ser des­aten­didos por las au­to­ri­dades mo­ne­ta­rias.

Por el momento, la primera defensa no ha sido otra que mantener bajos los tipos de interés y sostener la compra de deuda por parte de los bancos centrales.

La reacción de los mercados ha prestado más atención a las decisiones de la autoridad monetaria. Las bolsas de valores han continuado su buena marcha positiva. En EEUU nuevos hitos en las cotizaciones y lo mismo ha sucedido en las bolsas de Unión Europea. Incluso nuestra bolsa ha dado un pequeño estirón. Lo sucedido en EEUU ha sido determinante.

En efecto, los indicadores económicos del segundo trimestre del año presentan una subida del PIB del 6,5%. Avance muy inferior a las expectativas de un crecimiento del 8,5%. Una mejora de la economía que no garantiza una recuperación de los niveles de empleo que precisa la administración Biden para obtener un buen resultado en las elecciones de mitad de mandato.

El gobernador de la Reserva Federal, Jay Powell, ante la alternativa pleno empleo y un índice de inflación, según sus propias estimaciones, del orden del 2%, afirma que: ”hay todavía un buen trecho de camino para que la política monetaria mantenga su marcha”.

China había sido un factor de estabilidad de los precios a nivel mundial con sus exportaciones, tanto de materias primas y semi-manufacturas, acero, aluminio y cobre. Esta fase ha terminado. El crecimiento interior prevalece sobre la economía global y en consecuencia China incrementa sus importaciones de materias primas, especialmente desde Latino América.y cierra sus exportaciones de las mismas.

En el Occidente industrializado, la pandemia provocó una acumulación del ahorro. A medida que la vacuna progresa y mejora la actividad los ahorros de familias y empresas se traducen en renta disponible para el consumo y la inversión. Suben los precios de la vivienda en las principales ciudades y campiñas. El ahorro se convierte en consumo. Más demanda interna, precios al alza.

Otro añadido es consecuencia de la transición energética. Un experto de Morgan Stanley lo califica de “greenflation”. Las limitaciones oficiales para invertir en minería contaminante – cobre, aluminio y litio- es decir materiales esenciales para la energía solar y eólica. Todo ello sin olvidar las exigencias del coche eléctrico.

Suben los precios de las vacunas y otros costes de producción, mientras los bancos centrales apuestan por una política monetaria al servicio del crecimiento económico. Bajos tipos de interés del dinero y la confianza en que la libre iniciativa empresarial y las políticas públicas compasivas con los menos afortunados eviten una vuelta atrás en el despegue de las economías. Por ahora parece, según los indicadores, que por ahí van las cosas.

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