Calviño planta cara a Podemos y se opone a crear una ener­gé­tica pú­blica

Las contradicciones internas del Gobierno agravan el desmadre de la subida de la luz

Ribera no cesa de culpar al CO2, al gas na­tural y a Bruselas sin dar so­lu­ción al con­flicto

Teresa Ribera.
Teresa Ribera con Ignacio Galán.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha en­trado en un ver­da­dero bucle sobre las ta­rifas eléc­tri­cas. Desde que co­menzó el subidón del re­cibo de la luz, en su seno no han ce­sado de pro­du­cirse ma­ni­fes­ta­ciones con­tra­dic­to­rias en cuanto a la forma de aco­meter el des­madre ac­tual de la po­lí­tica ener­gé­tica. La crea­ción de una em­presa pú­blica es, entre otros, el prin­cipal atro­pello que el Ejecutivo, pre­sio­nado por Podemos, ba­raja para dar sa­tis­fac­ción a los con­su­mi­do­res.

Desde junio, no ha dejado de subir el precio de la electricidad sin que la coalición formada por PSOE y Unidas Podemos se haya puesto de acuerdo en la forma de acometer medidas coherentes que eviten el problema. La bajada momentánea del IVA hasta final de año del 21% al 10% y la suspensión del impuesto del 7% a la generación durante tres meses, lo único que ha evitado es que el coste se dispare aún más de lo que ha hecho pero no ha solucionado la situación.

Mientras tanto, lo único que los consumidores han visto es que los precios no dejan de crecer y crecer. El precio medio diario de la electricidad en el mercado mayorista encadenará su tercera subida semanal, situándose en 117,14 euros el coste del megavatio hora (MWh).

Hasta ahora, las explicaciones del Gobierno y de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, han sido las mismas: el coste de la luz está marcado por el incremento de los derechos de emisión de CO2 y del gas. En los últimos días, se ha unido un tercer elemento para justificar este despegue: el incremento de la demanda por la ola de calor.

Tres factores que para el ciudadano no es que no le importen pero no es una razón convincente si a continuación la ministra responsable de la política energética, Teresa Ribera, manifiesta claramente que “los altos precios de la electricidad van a ser, si no permanentes, sí bastante más elevados que los de hace un año”.

Demasiada incompetencia

El portavoz de Energía del PP en el Congreso de los Diputados, Juan Diego Requena, ha criticado que la vicepresidenta tercera “intenta ocultar su incompetencia culpando siempre a factores externos como al CO2, al precios del gas natural, incluso a anteriores gobiernos del PP y a Europa”.

Además, acusa a Ribera de hacer el “ridículo” solicitando a Bruselas una reforma del mercado cuando, según señala, la Ley de Cambio Climático emplaza al Gobierno a presentar una propuesta en el plazo de un año, y le pide medidas regulatorias en base a criterios técnicos y no “ideológicos”. Tampoco, ocurrencias tales como la creación de una empresa pública energética.

Requena rechaza igualmente que la energía que se paga en Europa esté en los mismos niveles que en España. En este sentido, asegura que en España el precio es un 34% más caro que en Alemania, un 42% más que en Bélgica, un 48% más que en Francia y un 25% más que en Holanda, con costes del gas y del CO2 iguales, y con un elevado mix de generación en energías renovables.

Falta de criterios comunes

Aparte de que el Ejecutivo de Sánchez no esté dando una solución al problema, lo que sorprende enormemente es la falta de criterios comunes entre los dos socios de gobierno -PSOE y Unidas Podemos-, para tomar medidas conjuntas. La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha puesto, por ejemplo, en cuestión la eficacia de crear una empresa eléctrica pública para abaratar el coste de la luz. “Tenemos que centrarnos en medidas eficaces y no en otras ideas que ya sabemos que no lo son”, ha afirmado.

Unidas Podemos ha enviado una carta a Ribera en la que reclama acelerar la reforma en el sistema eléctrico con el objetivo de contener la escalada en el precio de la luz. Una de las propuestas urgentes que hace Unidas Podemos es recortar con carácter urgente a las compañías eléctricas los llamados beneficios caídos del cielo de las instalaciones nucleares e hidráulicas.

En las últimas fechas, la única decisión coherente que Ribera ha tomado es anunciar una nueva subasta de energías renovables para aumentar la capacidad de generación eléctrica con otros 3.300 megavatios. Se trata de la segunda subasta de 2021 tras la celebrada a principios de año. El precio medio se situó en unos 25 euros el megavatio hora.

Artículos relacionados