El valor de estos ac­tivos su­pera de nuevo los 2 bi­llones de dó­lares contra viento y marea

Las criptomonedas se recuperan del duro golpe regulatorio entre la aceptación popular

Los in­ver­sores han apro­ve­chado la co­rrec­ción para com­prar estos ac­tivos a manos llenas

Criptomonedas.
Criptomonedas.

"¿Cómo poner ba­rreras a un pro­ducto que la gente adora? ¿Cómo parar a un ac­tivo en el que en­tran desde los fondos más grandes del pla­neta hasta los más jó­venes de todo el mundo, per­te­ne­cientes a una ge­ne­ra­ción 100% di­gital que ha en­ten­dido que pueden in­vertir 1.000 ó 2.000 dó­lares en crip­to­mo­nedas antes que de­jarlos en una cuenta co­rriente sin re­mu­ne­ra­ción? No creo que lo de las mo­nedas di­gi­tales tenga marcha atrás, al menos a corto y medio pla­zo", señala el gestor de una gran en­tidad es­pañola.

El fenómeno de las criptomonedas está viviendo otro de esos momentos gloriosos este mes de agosto. Tres meses después, la familia de activos que lideran Bitcoin y Ethereum vuelve a valer a precios de mercado más de 2 billones de dólares. Pero con el matiz de que la ola se extiende a nuevas criptodivisas como Dogecoin, Uniswap, Binance Coin o Cardano, con revalorizaciones extraordinarias que echan más leña al fuego del debate sobre las criptos.

Hay activos que suben más del 1.000% este año contra la corriente. Durante casi todo 2021, la presión de los bancos centrales y de los Estados (con los todopoderosos China y Estados Unidos al frente) ha sido continua. La lista de razones para atacar al bitcoin y sus compañeros de viaje no ha dejado de crecer, a la vista de que las llamadas al orden por la ausencia de supervisión y por la falta de respaldo físico a estos activos no era suficiente.

Cargos interminables

El pliego de cargos es casi interminable, y va desde escaso respeto de las criptomonedas al nuevo entorno de inversión responsable (criterios ESG) por el elevado consumo energético que arrastra su producción, hasta su condición de "lavadero perfecto" de toneladas de dinero negro. Pasando, claro está, por el riesgo de fraude en forma de 'hackeos' y, claro está, por el riesgo de pérdidas de los inversores menos avezados en el mundo de las criptos.

"A estas alturas ya podemos decir que las llamadas al orden institucionales han tenido un efecto muy limitado. Lo que se ha visto es una gran corrección en mayo y en junio, en plena ofensiva de China, que ha servido para limpiar el mercado. Se han realizado tantos beneficios como posiciones se han tomado, masivas en algún caso. Una prueba, por cierto, de que los inversores saben lo hacen con estos activos", señalan fuentes de mercado.

Efectivamente, las criptodivisas llevan el tiempo suficiente en circulación como para que los inversores hayan entendido sus características. A nadie le puede extrañar ya la volatilidad desbocada ni la posibilidad de una gran pérdida de un día para otro. Pero está claro que hay perfiles muy tolerantes al riesgo que han decidido que, en su justa medida, estos activos ya no pueden estar fuera de una cartera. Es difícil sustraerse a una subida de esta categoría.

"No es verdad que el inversor en criptomonedas no sepa lo que tiene entre manos. Al contrario, sabe soportar los malos momentos. Ahora estamos en lo mejor de un mercado muy alcista y cada vez más profundo, porque hay unas 7.000 criptomonedas para elegir. Creo que vamos a ver un último tramo del año de emociones muy fuertes porque este verano se han incorporado muchos inversores al mercado", señalan en un 'broker' especializado en activos digitales.

Efectivamente, la adrenalina está garantizada en un mercado en el que cientos de divisas compiten por ser la más original, la más avanzada tecnológicamente en la todavía en mantillas industria del 'blockchain'. De momento, el sector ha superado con nota la prueba de un verano en el que ha dejado claro que tiene fuerza para superar todas las adversidades. De momento, los inversores no tienen ninguna intención de soltar la presa.

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