El en­torno pre­si­den­cial teme que el es­pe­rado es­cán­dalo sobre el ex mi­nistro Ábalos la­mine la ven­taja so­cia­lista previa

Sánchez descarta anticipar elecciones pese al agravamiento de las diferencias con Podemos

El úl­timo ElectoPanel da 123 es­caños al PP y 54 a VOX, su­fi­cientes para la ma­yoría ab­so­luta

José Luis Ábalos, ex ministro de Transportes.
José Luis Ábalos, ex ministro de Transportes.

Las fuertes dis­cre­pan­cias en el seno del Gobierno entre los mi­nis­tros del PSOE y los de Unidas Podemos su­ponen un gra­ví­simo desafío para la ges­tión del pre­si­dente, Pedro Sánchez, según es­timan fuentes del en­torno so­cia­lista, que es­peran que en breve es­talle el que ya se de­no­mina como "escándalo Ábalos". Además, su­cede en un mo­mento en el que es de­ter­mi­nante una ac­ción de­ci­dida del Ejecutivo para fijar el rumbo de un país que to­davía no ha lo­grado su­pe­rar, ni en el te­rreno so­cial ni el eco­nó­mico, las con­se­cuen­cias de la pan­demia de la Covid-19.

Aunque parece llegado el momento de romper la coalición, los negativos pronósticos electorales, que dan la victoria al centro derecha, atan de manos a Sánchez ante una posible convocatoria de elecciones que se hacen cada día más necesarias.

El Gobierno no tiene fuelle. Los enfrentamientos internos son diarios, Bruselas ha postergado la liberación de las ayudas, mientras ya ha dado el visto bueno a las de cinco países. El último incidente en las relaciones Unidas Podemos con otros ministros del Gobierno de Sánchez lo ha provocado el acuerdo con el Gobierno de Rabat para realizar una repatriación masiva de los menores que entraron en Ceuta hace cuatro meses estimulados por el propio gobierno marroquí que les abrió todos los cauces para que lo hicieran.

Pero no es el único motivo de diferencias internas entre los dos bandos del Ejecutivo que además quieren solventarlas en los medios para que sus desencuentros sean públicos y notorios. Además hay que añadir entre otros, la subida meteórica del precio de la luz, la ampliación del aeropuerto del Prat, las inversiones en el de Barajas, la subida del Salario Mínimo Interprofesional, la derogación de la reforma laboral, la ley de memoria democrática, la nueva ley para la regulación de los alquileres y la reforma de las pensiones.

Discrepancias totales

¿Hay algo en lo que estén de acuerdo los miembros del Gobierno? La respuesta es que hay ya pocas cosas en las que están de acuerdo, salvo en la de mantenerse en Moncloa, e incluso esta la ha puesto en cuestión la líder de Podemos, Ione Belarra, que no descarta abandonar el gobierno si se mantienen las discrepancias.

Con este mar de fondo y, pese a la incandescencia del líder del Partido Popular, Pablo Casado, el sondeo que hará publico este lunes ElectoPanel concede otro escaño más al PP sobre las estimaciones de hace solo una semana.

El partido liderado por Pablo Casado, con un 28,5 % de estimación de voto obtendría 123 escaños, que, junto a los 54 que obtendría VOX, con un 16,3 % de los votos, de celebrarse en este momento las elecciones, ambos partidos conseguirían la mayoría absoluta. Pero además, podrían contar con los votos de Navarra Suma, que obtendría dos escaños, Foro Asturias, Ciudadanos y Coalición Canaria, cada uno de ellos con un escaño.

Por su parte, el PSOE, liderado por Pedro Sánchez, conseguiría solo el 25 % de los votos y 96 escaños, mientras Unidas Podemos, con el 10 % de los votos, casi dos puntos y medio minos respecto de las pasadas elecciones, conseguiría solo 24 escaños, frente a los 35 actuales. La izquierda y el resto de socios que ahora apoya al Gobierno de Pedro Sánchez se queda, según estos datos, cerca de 10 escaños de la mayoría para poder gobernar.

La consolidación de esta tendencia de caída de las expectativas de voto de los partidos de la coalición de gobierno conduce a paralizar cualquier previsión de adelanto electoral por parte del presidente. El efecto esperado por los socialistas de la remodelación del Ejecutivo se ha quedado en nada, al menos de cara al electorado.

A la espera del escándalo Ábalos

Entre los populares se espera que esta tendencia en la caída de las expectativas electorales de los socialistas se agudice cuando se conozcan todas la razones de la laminación política a que ha sido sometido quien fuera el verdadero número dos del partido y hoy en paradero desconocido, José Luis Ábalos.

No son las únicas noticias negativas para Pedro Sánchez. Tampoco nos va mucho mejor en nuestras relaciones con Bruselas. Pese a que Pedro Sánchez viene presumiendo de las bondades del programa de recuperación enviado a Bruselas, lo que garantizaría un rápido envío de fondos a España vaticinando que seriamos de los primeros en recibirlos, tampoco esto ha sido así. Ese sugerido trato de favor que recibiríamos de las instituciones comunitarias de cara al apoyo necesario para la recuperación ha sido más diligente con otros países.

De momento Italia, que se ha convertido en la primera gran economía en obtener la financiación comunitaria, acaba de recibir un primer anticipo de 24.900 millones de euros de los 191.250 que está previsto que reciba hasta el 2026, frente a los 0 euros de España. Pero es que también han recibido parte de esa ayuda prevista Portugal, Bélgica, Grecia y Luxemburgo que habían sido menos diligentes que nuestro país en presentar sus proyectos.

Así, aunque el plan español fue el primero enviado a Bruselas y de los primeros en recibir el visto bueno de la Comisión, el ejecutivo comunitario todavía no ha aprobado el desembolso de los primeros 9.000 millones de los casi 70.000 que el ejecutivo español ha solicitado en forma de transferencias no reembolsables y que Pedro Sánchez anticipó que los recibiríamos en el pasado mes de julio.

Con este panorama, sorprende que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, esté desaparecido en la finca La Mareta, perteneciente al Patrimonio del Estado en Lanzarote. Tratar de ocultar sus vacaciones a costa del erario público, mientras el resto de españoles tienen que tirar de su deteriorado bolsillo no le ayudará a recuperar la imagen perdida. Pero estén donde estén Sánchez y Ábalos, las advertencias de los sondeos deberían servirle al presidente del Gobierno para actuar más en defensa de los intereses ciudadanos que para su permanencia en La Moncloa. Está en juego el futuro de todo un país aunque no parezca que le interese tanto a sus líderes.

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