El sector re­clama un papel ac­tivo en la dis­tri­bu­ción del di­nero a las em­presas

La banca alerta sobre el riesgo de la mala utilización de los fondos europeos

Carlos Bastarreche, asesor ex­terno de AEB y CECA, con­si­dera que España "se la juega" con la lle­gada del di­nero

Roldán (AEB), con Bastarreche.
Roldán (AEB), con Bastarreche.

La banca no las tiene todas con­sigo ante la even­tua­lidad de una mala uti­li­za­ción de los fondos co­mu­ni­ta­rios para la reac­ti­va­ción eco­nó­mica. El di­plo­má­tico Carlos Bastarreche, asesor ex­terno de la Asociación Española de Banca (AEB) y de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) para asuntos eu­ro­peos, ha afir­mado que España "se la juega" ante la lle­gada de los fondos eu­ro­peos, que ha con­si­de­rado como "una opor­tu­ni­dad, pero tam­bién un ries­go".

En una charla organizada por AEB y CECA con Bastarreche, el diplomático ha considerado que el despliegue de los fondos Next Generation UE "nos debe hacer sentir a todos responsables de que salga bien". "Hay que demostrar otra vez que sabemos hacerlo bien, España se juega su credibilidad", ha añadido.

Además, ha destacado la llegada de los fondos puede suponer un impulso a la resiliencia de la economía española. "Tenemos que pasar de la recuperación y de la resistencia, porque hemos dado imagen de resistente; de la crisis de 2014 nos recuperamos muy bien".

En este sentido, ha recordado la internacionalización que se produjo en ese momento de la economía, si bien "a base de bajar nuestros costes laborales de una forma tremenda que la generación joven lo ha estado padeciendo. Ahora no se trata de ser resistentes, sino resilientes", ha afirmado Bastarreche.

"Hoy en día, estando como estamos en España, muy por encima de la dependencia de empleo, no solamente de pymes sino también de micropymes y pequeñas empresas, de menos de 50 trabajadores, es un factor de debilidad", ha sostenido este experto, señalándola además como una de las "diferencias más importantes" de la economía española con respecto a la alemana, francesa e italiana. "No tenemos una pyme grande y eso es un motor absoluto, tienen capacidad de innovación, son resilientes y crean empleo".

Ha recordado, así, el objetivo incluido en el plan de las ayudas europeas de que "por lo menos, el 40% de los fondos deben ir a las pymes".

Con respecto a la distribución de los fondos, Bastarreche ha señalado que la banca "tiene una obligación de ser un actor absolutamente fundamental" y que "quiere, puede y debe" llevar a cabo esa labor.

A la hora de establecer cómo se debe realizar, el diplomático ha apuntado hacia el ICO y hacia el ejemplo de los anticipos (o 'factoring') de la Política Agraria Común. Además, ha resaltado la importancia de la colaboración con empresas y con las comunidades autónomas.

El acto ha estado presentado por el director general de CECA, José María Méndez, que ha destacado el papel del sector bancario en la crisis provocada por la pandemia de Covid-19 ayudando a "mitigar los efectos" gracias a un "flujo de financiación ingente".

Así, a cierre de marzo de este año, ha cifrado en 1.445.000 las moratorias aprobadas a los clientes, por un importe agregado de 59.000 millones de euros.

Asimismo, ha afirmado que las entidades asociadas a CECA y AEB "quieren adoptar un rol activo en la implementación del Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia", para lo cual cuentan con elementos como la capilaridad, conocimiento tanto de grandes empresas como de pymes, experiencia en el análisis de viabilidad, una infraestructura digital y liquidez.

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