ANÁLISIS

La Comisión Europea tiene pre­visto me­jorar las pre­vi­siones eco­nó­micas de España

Joe Biden da calabazas de nuevo a Pedro Sánchez en su primer viaje oficial a EEUU

El lobby es­pañol en Washington to­davía confía en que fi­nal­mente el pre­si­dente de Estados Unidos le re­ciba

Joe Biden
Joe Biden

La Administración de Joe Biden sigue sin in­cluir a Pedro Sánchez entre sus so­cios pre­fe­ren­tes. El pre­si­dente de­mó­crata de Estados Unidos no tiene pre­visto re­cibir en la Casa Blanca al pre­si­dente del Gobierno es­pañol en su primer viaje ofi­cial a este país, del 20 al 24 de este mes. No habrá ni si­quiera un en­cuentro breve en un pa­si­llo. La pre­sencia co­mu­nista en el Gobierno es­pañol es una losa muy pe­sada. En con­se­cuen­cia, Sánchez evi­tará viajar a Washington, no así a Nueva York, donde tendrá en­cuen­tros en el marco de la ONU y em­pre­sa­ria­les.

Pese al intento de Moncloa de transmitir la idea de normalidad de las relaciones entre ambas administraciones, la ausencia de este encuentro en su primera visita oficial con Biden como presidente evidencia que las relaciones son manifiestamente mejorables.

La actual administración estadounidense mantiene su desacuerdo con la participación de varios ministros pertenecientes al Partido Comunista en el Ejecutivo de Pedro Sánchez, y que tolera las relaciones privilegiadas que cultiva con países que utilizan el comercio internacional de droga en su financiación.

Así, el contexto de este viaje no tendrá nada que ver con la acogida que dió el entonces presidente Ronald Reagan a la primera visita que hizo Felipe González como presidente del Gobierno en junio de 1983 a Washington.

Desde González, no hay tu tía

Pese a las enormes diferencias que existían entre ambas administraciones, González no había convocado todavía el referéndum sobre la OTAN, y España criticaba abiertamente la política de Estados Unidos en Iberoamérica, la Administración Reagan se volcó con España. Felipe acudió acompañado de lo más destacado de su equipo en economía y relaciones internacionales, Miguel Boyer, Carlos Solchaga y Fernando Morán. Además, en los actos públicos celebrados en Washington contó con el apoyo de los principales líderes empresariales de la época.

Nada será igual en esta ocasión. El presidente Pedro Sánchez estará solo acompañado por la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, en algunos encuentros, y por empresarios de los sectores de las nuevas tecnologías y medios audiovisuales, pero evitará acudir a la capital de Estados Unidos.

El Gobierno trata justificar la falta de invitación por parte de la Administración Biden argumentando que este viaje no tiene una dimensión política sino económica. Por ello, quieren trasladar la idea de que en este momento es clave acelerar la inversión internacional para la recuperación, recursos que va a buscar Sánchez a Nueva York, San Francisco y Los Ángeles.

Mejora previsiones económicas

Adelantan, además, que de nuevo la Comisión Europea va a mejorar las previsiones de crecimiento para España para este año. Este anuncio oficial se producirá en la rueda de prensa del comisario de economía, Paolo Gentiloni, prevista para el próximo miércoles en la que va a dar a conocer las previsiones económicas de verano. Gentiloni vendrá a confirmar la mejora de la previsión ya anticipada hace dos semanas por el vicepresidente del Ejecutivo Comunitario, Valdis Dombrovskis.

Moncloa reitera además que la ausencia de un encuentro ahora entre Joe Biden y Pedro Sánchez no excluye en el día a día todo tipo de contactos en todos los ámbitos posibles. Precisan que la cooperación entre ambas administraciones va desde la cooperación en la lucha contra el tráfico internacional de droga, a la batalla por el control de la carrera geopolítica por el próximo gran avance en la tecnología de las telecomunicaciones.

Gesto de Telefónica

Desde el ámbito diplomático se destaca como una concesión relevante a la administración Biden que Telefónica haya excluido al gigante chino Huawei como proveedor en el desarrollo e implantación en España de la nueva tecnología 5G. Bien es cierto, que inicialmente se transmitió la idea de malestar por parte del ejecutivo de Sánchez por haber excluido las empresas de telecomunicación establecidas en España a Huawei.

Sin apoyo explícito de la administración Biden, el Gobierno trata de transmitir a los inversores internacionales que el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la economía española ofrece oportunidades claras de inversión. Será lo que trate de transmitir Sánchez en lo que Moncloa califica de centros neurálgicos de la economía estadounidense y mundial.

Mientras las emisiones de deuda estén garantizadas por las compras que realiza el Banco Central Europeo no se ve un problema de financiar el gasto público, pero en cambio no están garantizados los recursos para los proyectos privados que deben estimular el crecimiento y la creación de empleo.

Permanecen las dudas sobre la financiación al contado de las empresas que lo hacen través de los mercados bursátiles. De nuevo, mientras Wall Street sigue fijando récords, como lo hacen los mercados de Alemania o Francia, la bolsa española sigue estando más de un 47 % por debajo de sus máximos de 2007, pese a la mejora del 10,33 % en lo que va de año.

No será fácil que Sánchez logre el objetivo de garantizar la financiación privada que necesitan los proyectos para esta nueva fase de la economía española. No contar con el apoyo de la actual administración americana lo hace todavía más difícil, aunque desde el entorno de Sánchez se empeñen en trasmitir que estamos en el mejor de los mundos. El rechazo de Biden a recibirle en la Casa Blanca es la peor tarjeta de visita que puede recibir Sánchez al inicio de su viaje.

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