La AHE ase­gura que los prés­tamos ICO ac­tuaron de muro de con­ten­ción

La pandemia reactiva el crédito hipotecario

El en­deu­da­miento de em­presas y fa­mi­lias re­gistró un in­cre­mento de 30.000 mi­llones de euros en 2020

Crédito hipotecario
Crédito hipotecario

La pan­demia del co­ro­na­virus tam­bién ha pro­pi­ciado al­guna sor­presa eco­nó­mica. El es­tado de alarma ha ac­tuado como ca­ta­li­zador de la fi­nan­cia­ción hi­po­te­ca­ria. Durante el pa­sado año, se pro­dujo la reac­ti­va­ción del cré­dito para compra bienes in­mue­bles. Después de doce años de ajuste del cin­turón por parte de las fa­mi­lias y em­pre­sas, su en­deu­da­miento re­gistró un cre­ci­miento de 30.000 mi­llones de eu­ros, según datos de la Asociación Hipotecaria es­pañola (AHE).

“Durante el pasado ejercicio, las exposiciones vivas de la cartera del crédito, que engloba tanto a hogares como a sociedades no financieras, experimentaron un importante crecimiento, superior a 30.000 millones de euros netos, gracias principalmente a la aprobación de las líneas de crédito ICO dirigidas al sector productivo”. La asociación califica de notable el alza, que cifra en el 2,6% en términos relativos.

Este avance del mercado supone un cambio radical de rumbo en este tipo de financiación. Desde el estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis mundial desatada por la quiebra del banco se inversión Lehman Brothers, las familias y empresas entraron en un proceso de reducción de deuda que se ha prolongado durante más de un decenio.

En los últimos doce años, la deuda hipotecaria de las familias se ha reducido en 600.000 millones de euros, según indica la Asociación Hipotecaria Española en su último informe sobre el mercado del crédito. “Desde aproximadamente 2009, se venía asistiendo a un desendeudamiento en el sector privado que moderaba su intensidad en la etapa más reciente, en el que se habrían dado de baja alrededor de 600.000 millones de euros, centrándose sus esfuerzos en la liquidación de activos y reestructuración de deuda en el segmento de empresas y especialmente, en aquellos sectores vinculados al mercado inmobiliario”.

Hay que recordar que la crisis inmobiliaria del año 2008 se produjo por un exceso de endeudamiento por parte de empresas y familias, después de más de diez años de crecimiento de la economía al calor de la burbuja inmobiliaria. En el mercado de compra de vivienda, se llegaron a ofrecer créditos por el 100% del valor de tasación del inmueble y admitiendo una capacidad de esfuerzo por parte de los hogares equivalente a la renta disponible de las familias.

Hay que recordar que hasta entonces, en este mercado nunca se había superado el umbral del 35% en el esfuerzo de los prestatarios, ni el 80% del valor de tasación de la vivienda. A esto habría que sumar unas tasaciones hipotecarias infladas. La revalorización disparada de los pisos permitía esta dinámica, ya que a los pocos meses, la “inversión” se volvía rentable. Una situación similar a la que registraba la financiación hipotecaria a empresas. Hasta que se produjo el colapso.

Cambio de ciclo en pandemia

“A comienzos del año 2020 coincidiendo con la declaración del estado de alarma, se produjo un punto de inflexión en la evolución de las exposiciones crediticias motivado por el despliegue de estímulos públicos de carácter financiero que buscaban reducir el impacto económico de la pandemia”, señala la Asociación Hipotecaria Española.

“Entre estos apoyos, se incluían varias líneas de liquidez e inversión con garantía estatal en gran medida, mediante las cuales se han otorgado más de 1 millón de operaciones destinadas a apoyar principalmente a pymes y autónomos. Estas líneas han permitido movilizar más de 127.000 millones de euros hasta mayo de 2021. No obstante, esta actividad se concentró especialmente durante el segundo trimestre de 2020, pues si se observan los datos de la cartera referentes al primer trimestre de 2021, el saldo vivo -que asciende a 1.218.084 millones de euros -parece encarar un recorrido con crecimientos más moderados que el año precedente”, destaca la AHE.

En términos absolutos, la cartera de créditos hipotecarios registró durante el pasado ejercicio un incremento anual superior a 22.500 millones de euros, lo que supone un avance del 1,9%. Sin embargo, la AHE incida que en términos trimestrales, el saldo de endeudamiento ha anotado un descenso de 6.000 millones de euros en el primer trimestre del año, equivalente al 0,5%. Las empresas encabezaron esta reducción de deuda, con 5.000 millones.

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