Robert Brook, eco­no­mista jefe del IFI, ad­vierte de los riesgos de la falta de com­pe­ti­ti­vidad

España sigue sin atender su serio problema de competitividad

Bruselas pu­blica este lunes sus orien­ta­ciones sobre la uti­li­za­ción de los fondos eu­ro­peos

Instituto de Finanzas Internacionales.
Instituto de Finanzas Internacionales.

Muchos son los or­ga­nismos in­ter­na­cio­nales que ad­vierten sobre el rea­lismo ne­ce­sario en el uso de los fondos eu­ro­peos para la re­cu­pe­ra­ción eco­nó­mica en España y sobre el cambio de mo­delo del que tanto alardea el pre­si­dente del Gobierno, Pedro Sánchez. Pero de mo­mento los datos no con­firman el deseo ofi­cial. El úl­timo en ex­pli­citar sus te­mores ha sido Robin Brook, eco­no­mista jefe del Instituto de Finanzas Internacionales, que re­clama más com­pe­ti­ti­vidad a la eco­nomía es­pañola, in­cluso antes de que el BCE deje de com­prar toda la deuda que emite España.

Del cambio de modelo Robin Brook, el economista que interpreta el pensamiento del think thank de la banca mundial, no dice ni una palabra. Esos proyectos de España 2030, no digamos el del 2050, le quedan muy lejanos si antes no resuelven las cuestiones más urgentes. Se suma así a las advertencias que realizara recientemente el comisario europeo de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, quien señalaba que los fondos europeos suponen un desafío para España.

No es la primera advertencia que ha realizado Gentiloni, pese a su enorme amabilidad e intento de conciliación con los responsables económicos españoles. Hasta ahora sus sugerencias no se han visto recogidas en las iniciativas de la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño. Sugirió que España tratara de utilizar tanto las donaciones como los créditos de Bruselas desde el primer momento y no será así.

A España le corresponden más de 140.000 millones de euros del fondo de recuperación de los 800.000 millones con el que la UE quiere sacar adelante a las economías europeas y rescatarlas de la crisis provocada por la pandemia. Al mismo tiempo, la Comisión quiere acelerar la transición verde y digital. Pero hasta la fecha, España solo ha solicitado los 69.500 millones que llegarán en forma de subvenciones. Deja para más adelante la parte de préstamos a devolver.

La última advertencia de Gentiloni a España se producía pocos días antes de que este lunes la Comisión Europea publique la ficha técnica utilizada para la aprobación de los planes de Recuperación y Resiliencia de los 18 países de la Unión que los han solicitado. En su línea de máxima transparencia, el Ejecutivo comunitario va a dar a conocer los detalles relevantes de cada uno de los planes de los Estados miembros, lo que supone una oportunidad para conocer cómo se plantea España modernizar su economía.

Informe esperado con temor

Antes de que conozcamos lo que dice Bruselas, lo que sabemos del informe del Instituto de Finanzas Internacionales echa un jarro de agua fría sobre el proyecto español. Frente a su principal recomendación de que España, como la generalidad de los países del Sur de Europa, deben mejorar su competitividad, los esfuerzos de la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, se sitúan en las antípodas.

Además, es grave que a día de hoy no se sepa quién va a pilotar la utilización de esos recursos. Teniendo en cuenta el drama con el que se resolvió la crisis de Gobierno parece lógico que convierta ahora en muy prudentes a quienes traten de canalizar los recursos que van a llegar. Aunque el principal problema es que se agudice la utilización partidista de los mismos.

Los datos que se van conociendo sobre la resolución de la reciente crisis de Gobierno evidencian, que ha sido justo el intento de controlar la utilización de los fondos que van a llegar de Bruselas, los que provocaron el mayor enfrentamiento entre ganadores y perdedores de la crisis de Gobierno y lo que determinó finalmente que Redondo fuera cesado.

Está claro que el ganador en el enfrentamiento entre el ya exjefe de Gabinete del presidente de Gobierno, Iván Redondo, y el secretario General de la Presidencia ha sido este último y nuevo ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. Este se encarga desde su nombramiento de la coordinación política del Ejecutivo que ha sido el principal fracaso de Carmen Calvo, cuyo entendimiento con sus socios de Gobierno, Unidas Podemos, ha sido muy mejorable.

Bolaños, además asume un poder efectivo en la organización interna del PSOE como coordinador de la ponencia “PSOE 2030, un partido de futuro', considerado como el pilar de los documentos que se discutirán en el 40º Congreso Federal, a celebrar en Valencia en el mes de octubre. Sobre todo, una vez que ya nadie se acuerde de aquel otro documento de España 2050 que, aunque mañana hará solo dos meses que lo presentó Moncloa se recuerda ya como una iniciativa del siglo pasado.

¿Qué papel va a jugar Bolaños en la utilización de los Fondos? No se sabe muy bien cual, pero sin duda que será muy relevante. Ha sido el padre del Real Decreto-ley 36/2020 que él mismo defendía en un artículo en ‘El Español’ como el Decreto para la recuperación.

Desde el Partido Popular consideran que la propia complejidad del Real Decreto Ley que redactó Bolaños para regular la ejecución del multimillonario fondo europeo para la recuperación económica y social, le da un poder adicional incuestionable. Sugieren que más de un miembro del propio Ejecutivo ni se lo han leído.

El decreto salió adelante con la más extraña combinación política. Además de los partidos que sustentan al Ejecutivo, logró el voto favorable de EH Bildu y la abstención nunca bien explicada de Vox, que fue decisiva. De haberlo hecho en contra no hubiera salido adelante.

El Ejecutivo estuvo a punto de sufrir una derrota parlamentaria en el asunto que considera crucial de cara a las próximas elecciones generales. Todo lo basa en la llegada de los fondos. Entonces, como consecuencia de las diferencias con sus aliados de ERC debido a que estaban pendientes las elecciones catalanas, Sánchez solo consiguió aprobar el decreto con 170 votos. Enfrente tuvo 126. Si los 52 votos de VOX hubieran ido en contra en vez de abstenerse, el decreto no habría salido.

¿Qué papel van a jugar las tres vicepresidentas económicas del Gobierno, Nadia Calviño, Yolanda Díaz, y la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera?

Aún no está claro. Es lógico que Gentiloni haya advertido de que los fondos suponen un reto para España. Desde hoy tendremos los detalles técnicos con los que empezar a analizar cómo se va a ir produciendo ese cambio que tanto pregonamos y que cuestiona ya por delante el Instituto de Finanzas Internacionales.

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