Vivienda y trans­porte su­peran la mitad del pre­su­puestos de los ho­gares

La pandemia deja un reguero de pobreza y menos gasto en España

Cae el con­sumo medio de las fa­mi­lias un 10,7% hasta si­tuarse en 27.000 euros

Pobreza
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La pan­demia ha in­cre­men­tado el riesgo de po­breza de España du­rante el pa­sado año, de­bido a la re­duc­ción de los in­gresos del tra­bajo y la es­ta­bi­li­za­ción de la renta media dis­po­nible de los ho­ga­res. Los datos de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), co­locan a otros países como Italia o Portugal en este grupo de riesgo. El gasto medio por hogar cayó el pa­sado año un 10,7% hasta si­tuarse a las puertas de los 27.000 eu­ros, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La emergencia sanitaria ha provocado una fuerte contracción de los ingresos individuales del empleo, de acuerdo a las mediciones de Eurostat. Según la oficina de estadísticas europea, estos se han reducido el entorno de los 2.000 euros, hasta situarse en algo más de 23.000 euros. Mientras tanto, la renta media disponible de los hogares se mantuvo durante el pasado ejercicio en el entorno de los 19.000 euros.

El riesgo de pobreza ha acumulado durante la pandemia es un barómetro que viene definido por datos de ingresos de adultos en edad laboral (18 a 64 años). Eurostat alerta sobre el empobrecimiento de países cercanos al nuestro, como Italia o Portugal, además de otros estados del calibre de Suecia, Austria o Irlanda o países como Grecia o Bulgaria.

“Las pérdidas de ingresos laborales se debieron en gran parte al aumento sin precedentes del número de trabajadores ausentes del trabajo o con jornada reducida. Sin embargo, las transferencias e impuestos gubernamentales habituales, así como las políticas temporales, ayudaron a contrarrestar el impacto de la crisis del COVID-19 en el ingreso disponible de los hogares”, apunta Eurostat.

La agencia europea de estadísticas confirma el importante papel jugado por las administraciones europea en defensa del modelo keynesiano de empuje del sector público cuando la iniciativa privada se encuentra deprimida. Algo que no sucedió en la crisis de 2008 y que abrió una brecha social imposible de cerrar.

“Estos regímenes temporales jugaron un papel importante en la estabilización de los salarios y los ingresos familiares, en particular para aquellos con ingresos más bajos. Aunque las personas en los quintiles de ingresos más bajos se vieron más afectadas por la crisis de COVID-19, estos esquemas temporales ayudaron a compensar sus pérdidas de ingresos. Los beneficios compensatorios siguen una distribución progresiva, siendo mayor para quienes tienen menores ingresos”, señala Eurostat.

Caída del gasto medio

En línea con el importante descenso en los ingresos por trabajo, las familias españolas redujeron de forma drástica sus gastos durante el pasado año. La reducción del 10,7% en el consumo de los hogares situó este en los 26.996 euros, según datos del INE. Una vez depurado el efecto de los precios, la caída del gasto medio de las familias se redujo el 9,6%. Estas proporciones son idénticas a las registradas en el gasto por persona, que se situó en los 10.848 euros.

Durante el año 2020, un tercio del consumo de las familias se materializó en gastos de vivienda, mientras uno de cada seis euros correspondió a alimentación y el transporte se llevó uno de cada diez.

Siempre según el INE, el 35,6% del desembolso de los hogares derivó de los gastos en vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, de 9.621,5 euros de media. Este grupo de gasto se incrementó en un 1,9% sobre el ejercicio precedente. Los gastos de alimentación durante el pasado año se comieron el 17% del total de los hogares. En transporte se fue el 10,2% del presupuesto familiar.

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