Los su­per­vi­sores han re­cla­mado más pru­dencia tras la re­la­ja­ción de los úl­timos meses

Los bancos deberán redoblar sus provisiones ante las nuevas oleadas del Covid

La ma­yoría de las en­ti­dades con­fían en que el col­chón ya acu­mu­lado es su­fi­ciente

Cristine Lagarde, BCE.
Cristine Lagarde, BCE.

Las buenas pre­vi­siones para el cre­ci­miento de la eco­nomía a lo largo de este año co­mienza a tras­ta­bi­llar con el re­punte de los con­ta­gios por el co­ro­na­virus en las úl­timas se­manas y el anuncio de va­rias co­mu­ni­dades au­tó­nomas de nuevas res­tric­ciones en de­ter­mi­nadas ac­ti­vi­dades co­mer­ciales ya muy afec­ta­das. Este pa­no­rama obli­gará, en mayor o menor me­dida, a que los bancos re­fuercen sus pro­vi­siones tras las ad­ver­ten­cias de re­la­ja­ción lan­zadas por los su­per­vi­so­res.

El conjunto de la banca española ya sacrificó sus beneficios del pasado ejercicio con una provisiones millonarias, más de 40.000 millones, de las que algo más de la mitad (25.343 millones) se realizaron ante el escenario más adverso de la economía por la pandemia sanitaria y los posibles repuntes de morosidad.

La situación se revirtió durante la segunda parte del pasado ejercicio y con el arranque del actual ejercicio, principalmente. La mayoría de las entidades redujeron las millonarias cantidades destinadas a provisiones al considerar que ya habían forjado el suficiente colchón de seguridad ante las derivadas de la actual crisis.

Sin embargo, los supervisores (con el Banco de España a la cabeza y también el Banco Central Europeo) advirtieron a todo el sector que dicha relajación no era conveniente, ya que según sus cálculos tan sólo se habían realizado una tercera parte de las provisiones necesarias para encarar un futuro incierto.

Las recientes oleadas de contagios ponen en evidencia, según algunos expertos consultados, que el problema a futuro persiste y que todos los bancos deberán tomar medidas preventivas con más provisiones, aunque la cuantía de las mismas sea algo inferior a las ya realizadas en 2020.

A tan sólo unos días para que los bancos españoles presenten sus resultados del segundo trimestre, se podrá comprobar si la prudencia ha prevalecido en la mayoría de las entidades o se ha optado por una mejora considerable del beneficio a la espera de que se levante el veto al reparto de dividendos por parte del Banco Central Europeo (BCE).

Más restricciones

Varias comunidades autónomas ya han planteado nuevas medidas para contener el avance de los contagios por coronavirus que afectarán directamente a sectores ya muy afectados, como los locales de ocio y de restauración.

Dichos sectores, como también el hotelero (también tocado por la situación que se vive en Cuba), ya reflejaban una mayor debilidad para poder afrontar las moratorias o los vencimientos de los créditos avalados por el Instituto del Crédito Oficial (ICO) que se habían concedido por parte del sector bancario español.

Esas medidas, tanto oficiales como sectoriales, han permitido a todo el sector bancario mantener contenida la morosidad durante los últimos trimestres, aunque la mayoría de los responsables de las entidades han asegurado, de manera reiterada, que la mayoría de las moratorias y créditos vencían sin mayores problemas.

La reciente evolución de la pandemia vuelve a encender las señales de alerta, al menos entre los analistas y los supervisores bancarios. En menos de una semana se podrá contrastar si dicha preocupación también se ha extendido a los principales consejero delegados de la banca española.

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