Los co­mi­cios ten­drían que es­perar a que se ce­le­brase antes el Congreso de los so­cia­listas an­da­luces

Andalucía adelantará las autonómicas para plantar un nuevo desafío a Sánchez

El sondeo del Centro de Estudios Andaluces sitúa al PP a solo tres es­caños de la ma­yoría ab­so­luta y Sánchez ya lo confía todo a los fondos eu­ro­peos

Juanma Moreno, pte. de Andalucía.
Juanma Moreno, pte. de Andalucía.

Una ma­yoría de los miem­bros de Gobierno de Juanma Moreno, li­de­rados por el con­se­jero de pre­si­den­cia, Elías Bendondo, pide a su pre­si­dente un ade­lanto de las elec­ciones que Moreno ha re­cha­zado por ahora. Consideran que es el mo­mento de in­fli­girle una se­gunda se­vera de­rrota al PSOE de Pedro Sánchez, tras la abru­ma­dora vic­toria del Partido Popular en las elec­ciones ma­dri­leñas ga­nadas por Isabel Díaz Ayuso con el 44,73 % de los vo­tos. El PSOE se en­cuentra en los mo­mentos más bajos de po­pu­la­ridad en Andalucía y en el resto de España.

Para los consejeros andaluces, la remodelación del Gobierno de Sánchez revela el fracaso político del presidente del Gobierno y los cambios de carteras no tienen la entidad suficiente como para poder enderezar el rumbo de la crítica situación política, económica, laboral y social. Sánchez ya lo fía todo al efecto psicológico de los fondos europeos.

El presidente andaluz ha pedido a sus colaboradores que busquen una justificación irreprochable para fundamentar el adelanto de estas elecciones, pues la negativa de VOX a apoyar la aprobación de la Ley del Suelo presentada por la derecha, no le parece argumento suficiente para anunciar el eventual adelanto electoral.

Los colaboradores de Juanma Moreno argumentan que hay que aprovechar este momento en el que Sánchez da muestras más que evidentes de que no tiene proyecto para España, al igual que el PSOE no lo tiene para Andalucía. Su expresidenta, Susana Díaz, una vez que ha conseguido que le den una prejubilación política en el Senado, solo se ha fijado como prioridad que coloquen también a sus excolaboradores. Esto además de no resultar sencillo, pone en evidencia la pobre ambición política de la exlíder andaluza.

Cargos de Susana Díaz sin trabajo

Recolocar a cientos de cargos políticos no es fácil. Perdidas las elecciones, no resulta sencillo encontrar acomodo a cientos de cargos públicos políticos, tal y como admitía a Capitalmadrid.com hace unas horas un destacado senador socialista andaluz. De hecho, es una de las causas fundamentales del malestar que siguen expresando muchos de los excargos socialistas andaluces que han estado apoyando a Susana Díaz y dando la cara por ella hasta las recientes elecciones primarias.

Susana Díaz lo justificaba en su despedida ante el Comité Director pidiendo que no se deje en el camino a la mitad del PSOE andaluz. La expresidenta se ha pensado muy bien cada palabra pronunciada el pasado lunes ante el Comité Director del PSOE de Andalucía. De forma inusual ha llevado su intervención por escrito y la ha leído.

Entre lo escrito, el mensaje más claro es la advertencia a los ganadores del proceso interno de primarias para que no hagan rehenes ni víctimas entre quienes en el PSOE andaluz la han apoyado en su enfrentamiento con la dirección federal de Pedro Sánchez y su delegado en Andalucía, Juan Espadas. Casi se le cortó la voz cuando leyó que “no dejen en el camino a la mitad del talento, de la fortaleza, del compromiso, de la ilusión y del trabajo de nuestra organización”.

En el PP andaluz saben, como lo saben en la sede central del partido en Madrid en la calle Génova que la falta de proyecto de Sánchez y el enfrentamiento existente en el PSOE andaluz pese a que su nuevo líder ha tendido su mano a todos los militantes, que este sería un buen momento para las elecciones.

No hay inconveniente legal para poderlo realizar. Solo está la costumbre política de no convocar elecciones cuando un partido va a celebrar su Congreso. Como el PSOE tiene previsto hacerlo en octubre, el Partido Popular andaluz se sentiría libre para realizar la convocatoria para los meses de noviembre o diciembre.

El sondeo del Centro de Estudios Andaluces (CENTRA) es rotundo. Con un 37,9 % de los votos, los populares conseguirían entre 48 y 52 escaños. El PSOE caería 4 puntos porcentuales y medio sobre las elecciones de diciembre del 2018 y obtendría entre 28 y 29 escaños. Ciudadanos caería de los 21 diputados actuales hasta 7 u 8. Vox incluso podría ganar un diputado sobre los 12 que mantiene en la actualidad. Unidas Podemos, que en las anteriores elecciones se presentó en la coalición con Adelante Andalucía, conseguiría 9 o 10 diputados. Mientras el partido de Teresa Rodríguez, una vez producida la escisión con UP se queda con un 3,6 % del voto y con el riesgo de no obtener ningún diputado o un máximo de dos.

Parece más que lógico que ante estas previsiones cada vez sean más los populares que se suman a la idea de anticipar las elecciones. Aunque recuerdan que a finales de mayo Bendondo quiso zanjar la cuestión fijando incluso la fecha de las mismas para el 27 de noviembre del año que viene, último domingo en que se podrían convocar agotando la legislatura, ahora se sitúa a este consejero como el líder de la idea de adelantar las elecciones.

Los populares consideran además que, de confirmarse unos resultados como los que anticipan el CIS andaluz, obligarían a Pedro Sánchez a tomar una decisión similar en el ámbito nacional. Bien es cierto que el nivel de abstención del sondeo es tan alto, el 39,8 %, que genera dudas sobre cual pudiera ser el resultado final.

Estos resultados vendrían a confirmar que el partido del presidente del Gobierno no controlaría ninguna de las comunidades autónomas más pobladas de España lo que haría más difícil todavía justificar el mantener la legislatura actual si se tiene en cuenta que han anunciado un cambio de modelo. Lo ha anunciado la nueva portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, aunque no ha anticipado una sola idea de en lo que vaya a consistir el cambio de modelo en el que el poder de las Comunidades sería uno de los temas clave.

Lo que si ha anunciado el Ejecutivo es el adelanto de la entrega de cientos de millones de euros del plan de recuperación a las Comunidades Autónomas justo el mismo día en que el Consejo Europeo aprobaba de forma definitiva el plan de rescate.

El Gobierno confía que los primeros 9.000 millones, de los más de 140.000 que nos van a llegar, sirvan para relanzar la economía, el empleo y de paso su proyecto político. No todo el mundo está tan seguro de que vaya a resultar tan sencillo. El propio comisario europeo de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, advertía al anunciar la mejora de previsiones para España que los fondos son tan importantes que suponen un desafío para España. Para España y para Pedro Sánchez que una vez aprobados los fondos debería explicar en el Congreso el destino prioritario de los mismos. El plan de rescate debe administrarse como una cuestión de Estado, no de partido y tiene que exponerse de forma más transparente a cómo ha realizado la remodelación del Ejecutivo.

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