OPINIÓN

Los bonos y las acciones se comportan en los mercados como los Gobiernos

Pedro Sánchez.
Pedro Sánchez.

A pro­pó­sito de las co­ti­za­ciones de las ac­ciones o el ren­di­miento de los bo­nos, que unas veces se dis­paran y otras re­tro­ce­den, ad­vierten se­sudos eco­no­mistas que no con­viene hacer pro­nós­ticos sobre su fu­turo. Poco más o menos se puede decir de los go­bier­nos. Nadie había pre­visto esto del Covid y de al­guna ma­nera está siendo tam­bién una sor­presa la venta ma­siva de bonos y obli­ga­ciones en el mer­cado es­ta­dou­ni­dense.

En cualquier caso, subraya Martin Wolf, un dólar invertido en la bolsa norteamericana en 1900 se habría convertido, descontando la inflación, en 2.291 dólares en 2020. Si por el contrario se hubiese invertido en títulos de renta fija, el valor actual del dólar de 1900 solo sería de 12,50 dólares.

Tampoco quiere decir esto que los riesgos derivados de un funcionamiento irracional de los mercados no acarreen la insolvencia de un inversor durante su vida. En cualquier caso, parece que la renta variable en estos tiempos de expectativas inflacionistas y subida del coste del dinero promete ser una inversión financiera menos arriesgada que la renta física. Las incertidumbres, avisan reputados gurús, siguen vivas.

Incertidumbre, pero también un voto de confianza, sobre este nuevo gobierno remodelado por el presidente Sánchez. Se pretende con el cambio suavizar el retroceso económico generado por el Covid, apaciguar las incertidumbres políticas, conllevanza con catalanes y otros opositores y finalmente enderezar, si es posible, los desencuentros diplomáticos con el vecino meridional, sin olvidar, aunque sea un detalle mínimo, el corto paseíllo de nuestro presidente con el de los Estados Unidos.

Giro de Pedro Sánchez

Cambio de gobierno: se mantienen los ministros de Podemos que quizá no pueden tanto, si bien la ministra Díaz pasa a ser segunda vicepresidente. Un reconocimiento a los ERTES y a su buena sintonía con patronal y sindicatos.

El equipo económico se mantiene íntegro con la promoción de la ministra de Economía a primera vicepresidenta. Un gesto hacia la UE en vísperas de la primera remesa de fondos comunitarios y a la vez un guiño a empresarios e inversores. El nuevo gobierno de Sánchez subraya la preferencia de la economía. No hay revolución ni estatificación en el funcionamiento de los mercados. Un buen rejonazo a quienes proclamaban la conversión de esta social-democracia española en una caricatura de esos estados comunistas-bolivarianos. No hay tal.

Los contagios avanzan. Muchos están colaborando. También avanza la vacunación y se afirma la actividad y el empleo. El valido monclovita pierde su puesto e influencia a la vez que la primera vicepresidenta cesa en sus funciones. Se comenta desde los mentideros mejor informados que no había una buena relación entre ambos.

Nuevas ministras con credenciales territoriales.La portavocía y la coordinación territorial será función de la exalcaldesa de Puertollano. Un gesto hacia la España vaciada. Dos ministras levantinas de la España poblada ocuparán otras dos carteras. Un poco de vértigo ante estos nuevos nombramientos. Ojalá que la municipalización acerque más a gobernantes y gobernados.

¿Un último interrogante sobre el cambio de cartera del ministro Iceta y el por qué y pese sus excelentes credenciales comunicadoras no se le encarga la portavocía en estos momentos de oscuros mensajes y fuertes reproches? ¿Tendrá algo que ver aquella negativa a nombrarle senador por Cataluña?

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