El vo­lumen de ope­ra­ciones vuelve a ni­veles de 2019 y su­pera el 'efecto Covid'

La vivienda ejerce de activo refugio contra la inflación y recupera su buena estrella

Madrid es el des­tino fa­vo­rito de los com­pra­do­res, por su li­quidez y di­ver­si­fi­ca­ción

Vivienda
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Hay cosas que el 'tsunami' eco­nó­mico y so­cial pro­vo­cado por la pan­demia no ha cam­biado. Por ejem­plo, el apego eterno de los es­pañoles por la vi­vienda en pro­pie­dad. De la sa­lida de la crisis se cons­tata que la li­quidez ge­ne­rada por unas tasas de ahorro en má­ximos se está des­pla­zando de forma ma­siva a la compra de ca­sas. Los in­ver­sores han con­ver­tido el clá­sico la­drillo en el ac­tivo re­fugio por an­to­no­masia en esta fase de re­cu­pe­ra­ción, aún co­gida con al­fi­le­res.

Las cifras dicen que la inversión en vivienda ha recuperado su buena estrella. Las ventas de casas crecen y crecen a velocidad de crucero. Según las cifras oficiales del Ine, un 11% más que en mayo y más de un 100% en la comparación interanual. Claro que esta última cifra importa poco, porque se mide respecto al parón histórico del año pasado, cuando el mercado inmobiliario se acercó al parón total por el confinamiento impuesto por el Covid-19.

Lo relevante de verdad es que el mercado ha vuelto a los niveles previos al estallido del virus. "Lo importante es que otra vez hay liquidez en el mercado. Con la campaña de vacunación avanzando, y con las ayudas europeas y la recuperación económica en marcha, los compradores ya tienen un marco más o menos estable para comprar y los vendedores la posibilidad de vender a precios que consideran razonables", señalan en una gran firma del sector.

Y los hogares españoles, que entre enero y marzo aumentaron su tasa de ahorro hasta un 4,9% de su renta disponible -no hay cifras más altas en la serie histórica que arranca en 1999- están apostando por la vivienda más que por lo fondos de inversión o, mucho menos aún, la inversión directa en bolsa. Para la mayoría, la compra de casas para invertir es tradicionalmente una inversión segura. Con el añadido de que la mayoría entiende mucho mejor las inversiones en activos financieros.

Más peticiones de préstamos

En este proceso, los compradores tampoco están dudando en pedir prestado al banco lo que no les llega para la compra de casa. Las condiciones de financiación son las más asequibles -aunque los precios medios se han elevado ligeramente en el segundo trimestre de 2021- de todos los tiempos. Según los notarios, en mayo el volumen de hipotecas firmadas fue el más alto desde 2007. El mercado funciona por lo tanto a máximo rendimiento.

Los españoles que compran para el alquiler posterior de la vivienda están haciendo una apuesta a medio y largo plazo. Según datos de Fotocasa, en mayo el precio del alquiler cayó un 4,5% -es decir, en pleno aumento de las compraventas y de la firma de préstamos- y según Idealista la rentabilidad bruta de la compra de una vivienda por su arrendamiento ha bajado en el segundo trimestre del año hasta el 7,1%, muy lejos del 8,2% de hace exactamente un año.

Pero los inversores están apostando por una recuperación de unos niveles que, en cualquier caso, son más que aceptables en un escenario de tipos de interés negativos y de continuo crecimiento de la inflación. "Lo normal es que venta una recuperación paulatina del mercado de alquiler, tanto en ocupación como en precios. Quien compra para alquilar quiere buenas zonas, muy líquidas, porque tras el Covid-19 el alquiler será mucho más selectivo", señalan fuentes del sector.

Desde este punto de vista, Madrid es un destino estrella, porque se juntan las expectativas de aumento del alquiler con la demanda, todavía muy elevada, de compradores que quiere cambiar de casa y busca ubicaciones fuera de las grandes ciudades. Un movimiento que está dejando buenas oportunidades en el centro de la capital. En este sentido, destaca como están creciendo las ventas de viviendas de segunda mano al ritmo más alto desde enero de 2020.

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