Las ne­ce­si­dades in­me­diatas de li­quidez de al­gunas en­ti­dades jus­ti­fican la fuerte subida

La rentabilidad de depósitos a medio y largo plazo crece a golpe de ofertas puntuales

A corto plazo, los re­tornos con­ti­núan en mí­nimos his­tó­ri­cos, y son to­tal­mente sim­bó­licos

Depósitos en bancos españoles.
Depósitos en bancos españoles.

Sorprendente. Así es el alza de las ren­ta­bi­li­dades me­dias de los de­pó­sitos a más de un año que re­flejan las es­ta­dís­ticas del Banco de España co­rres­pon­dientes al mes de mayo. Los re­tornos han au­men­tado sen­si­ble­mente el ritmo de cre­ci­miento que ya se de­tectó en abril y se dis­paran hasta los ni­veles más altos del año. Y, en el caso de los pro­ductos entre uno y dos años de du­ra­ción, hasta ren­ta­bi­li­dades de casi medio punto por­cen­tual no vistas desde fi­nales de 2015.

¿Qué se está cociendo en los cuarteles generales de los bancos? ¿Cómo se explica un cambio de velocidad tan brusco? Cuando acabó 2020, los depósitos entre 12 y 24 meses rendían un 0,06%. Y muy poco antes, en septiembre, marcaban los niveles más bajos de siempre en el 0,03%. En mayo, han dado un salto de gigante hasta el 0,48%. Son niveles de hace seis años que, según los expertos, no atienden mayoritariamente a una expectativa de subida de tipos de interés.

"En absoluto. No se espera que los tipos empiecen a subir en Europa tan pronto como en 2022. Creo que esta subida que estamos viendo en los plazos medios de los depósitos responde a ofertas muy puntuales de entidades con necesidades de liquidez que posiblemente no se mantendrán en el tiempo. Creo que es un movimiento muy acotado en el tiempo que no debería tener demasiada continuidad", señalan fuentes financieras.

Del análisis de las ofertas de las entidades más conocidas del mercado español se concluye que los tipos de los depósitos ofertados son testimoniales o, sencillamente, inexistentes. Algunos de los bancos que en su día fueron punta de lanza con BFF han desaparecido del mapa en este momento reduciendo sus rentabilidades al 0,01% en todos los plazos, y el resto de los más importantes mantiene su oferta de depósitos en estado de hibernación.

Fuentes financieras reconocen que no tienen ningún interés por reactivar estos productos y que todos sus esfuerzos en el mercado de ahorro están centrados en el negocio de los fondos de inversión. "Lo normal es que veamos un ajuste a la baja de la rentabilidad de esos depósitos entre uno y dos años, que ahora mismo tiene un enorme desfase respecto al resto de plazos. No tiene mucho sentido", señalan las mismas fuentes.

En los plazos por encima de dos años también ha crecido la rentabilidad media, pero el ritmo es mucho más moderado. Los bancos pagaban en mayo una media del 0,22%, un nivel que fue habitual durante el verano de 2020. Pero hay que tener en en cuenta que la contratación en estos plazos más largos es la más baja, porque como regla general los ahorradores no quieren mantener bloqueado su dinero en períodos que se alargan hasta los cinco años.

En el otro lado de la balanza están los depósitos hasta un año, donde se concentra el grueso de las contrataciones. Y es ahí donde, para desgracia de los españoles que tienen 928.300 millones de euros (récord histórico) en estos productos, la banca no abre la mano. Los rendimientos acumulan seis meses consecutivos en mínimos nunca vistos del 0,01% que no pasan de ser totalmente simbólicos. En este plazo no hay brote verde alguno.

"Quien compra depósitos quiere seguridad, pero también liquidez. Y eso supone que la mayoría compra productos de hasta 12 meses. Y aquí, salvo algunas ofertas muy puntuales de entidades 'online', apenas hay nada que rascar. No veo grandes cambios a medio y a largo plazo, sobre todo si se tiene en cuenta que el Covid aprieta de nuevo y pone un palo en la rueda de la recuperación y la subida de tipos", aseguran en una gran entidad nacional.

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