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Iberdrola, entre la defensa y el ataque

El es­pe­rado re­corte de los in­gresos que su­pondrá las re­duc­ciones del di­vi­dendo me­dioam­biental ha obli­gado a los ope­ra­dores a volver a ana­lizar la si­tua­ción de las eléc­tri­cas. Uno de los focos prin­ci­pales se ha si­tuado sobre Iberdrola, el primer grupo ener­gé­tico es­pañol por ca­pi­ta­li­za­ción bur­sátil y una de las eléc­tricas más grandes del mundo.

Desde el anuncio de esta medida, las acciones de Iberdrola han retrocedido más de un 6% para adentrarse de forma nítida en terreno negativo en el conjunto del año. El grupo ha sido junto a Endesa uno de los más penalizado por su alto posicionamiento en hidráulica y nucleares.

No obstante, su clara apuesta por las energías renovables y su diversificación geográfica servirán para reducir el impacto. No en vano se encuentra a la cabeza del sector eólico manual.

En este sentido, los analistas de Singular Bank destacan su perfil defensivo, pero con vocación de crecimiento en los próximos años por su exposición a las energías limpias y su política de crecimiento internacional vía adquisiciones que lleva aplicando con éxito desde hace años.

Se trata de un valor, asegura la firma en un informe a sus clientes, muy adecuado para aquellos inversores que buscan generar una renta vía dividendo, pero que al mismo tiempo ofrece una alta capacidad de crecimiento a largo plazo por su apuesta en renovables. La reciente corrección desde los máximos de principios de año, ofrece una excelente oportunidad de invertir en el valor a un precio atractivo, señalan en SelfBank.

Su principal riesgo sería un cambio de escenario de la política monetaria de tipos bajos. Un giro al alza, aún lejos en el horizonte, penalizaría seriamente a la compañía debido a su alto nivel de apalancamiento. Su elevado endeudamiento podría ser un problema en un entorno de caída de la rentabilidad.

Tampoco conviene olvidar la creciente competencia en el negocio de la distribución con la irrupción de una gran cantidad de pequeños competidores. La eléctrica, en este caso, está capacitada para afrontarlo sin dificultades e incluso puede suponer una oportunidad de crecimiento vía adquisiciones para comprar proyectos eficientes ya en marcha.

Pese a la intensa toma de beneficios observada desde los máximos de enero y los ajustes de estos días atrás, el valor todavía conserva un perfil alcista de largo plazo con un objetivo en los máximos absolutos en torno a los 12,6 euros y con un potencial techo del canal en las inmediaciones de los 14 euros.

Por el contrario, encuentra un sólido soporte sobre los 10 euros que debería aguantar siempre que no se produzca ningún acontecimiento externo que pueda afectar al mercado o a la propia compañía, más allá de algunas medidas puntuales como la reducción del dividendo energético.

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