FISCALIDAD

La UE hace 'fisco' a las multinacionales

Por fin se va poner coto a los abusos de las mul­ti­na­cio­nales a la hora de de­clarar sus in­gre­sos. La UE obli­gará a las em­presas que fac­turen más de 750 mi­llones a in­formar de cuánto pagan en im­puestos en cada uno de los 27 países miem­bros. Una me­dida de trans­pa­rencia des­ti­nada, en úl­tima ins­tan­cia, a que las con­tri­buyan al fisco de forma justa donde ope­ran.

Los negociadores del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo cerraron la semana pasada un acuerdo político que, una vez sea confirmado formalmente por ambas instituciones, pondrá en marcha una iniciativa que llevaba cinco años sobre la mesa.

El acuerdo llega en un momento de impulso global a favor de una mayor justicia tributaria por las perspectivas de lograr un pacto en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico para fijar un mínimo global de impuesto de sociedades y cambiar el modo en que se decide dónde deben tributar las empresas por sus beneficios.

Según lo acordado el martes, las multinacionales que facturen anualmente más de 750 millones de euros, tengan su sede en la UE o fuera de ella, estarán obligadas a publicar un informe con los detalles sobre cuánto y cómo tributan por sus ingresos en cada Estado miembro con un mínimo del 15% de los beneficios.

Deberán además desglosar cuánto abonan en aquellas jurisdicciones que figuren en la lista negra de paraísos fiscales de la UE, que enumera a aquellos territorios que no cumplen los estándares mínimos de cooperación y transparencia fiscal, o en los que llevan dos años consecutivos en la llamada lista gris; es decir aquellos países que no cumplen, pero se han comprometido a enmendar su legislación.

El Parlamento había pedido exigir un desglose global, informando de todos los países en los que tributase la multinacional en cuestión, mientras que el Consejo prefería circunscribir la obligación a la actividad en los países de la UE.

Las empresas tendrán que proporcionar información sobre sus actividades, su número de empleados, los beneficios o pérdidas antes de impuestos, los impuestos abonados y las ganancias acumuladas. La obligación afectará también a las subsidiarias, sin importar el tamaño, si se considera que existen solo para ayudar a la matriz a eludir estos requisitos. Algo que, por ciento, ya venían haciendo los bancos.

El acuerdo introduce una cláusula de salvaguarda que permitirá a las empresas retrasar durante cinco años la publicación de cierta información. No obstante, se ha pactado también a petición de la Eurocámara hacer una revisión tras los cuatro primeros años de aplicación de la norma para ver cómo está funcionando.

El objetivo es que los ciudadanos tengan la capacidad de conocer en tiempo real, de forma comprensible, accesible y gratuita, los datos básicos de las empresas que operan en la UE con una alta facturación.

En los últimos años, la UE ha reforzado sus normas contra la evasión fiscal al calor de escándalos como LuxLeaks o los Papeles de Panamá, que revelaron cómo las grandes multinacionales reducen al mínimo su factura tributaria trasladando sus beneficios a paraísos fiscales o a países europeos con impuestos muy bajos y generosas rebajas fiscales, como Luxemburgo, Irlanda o Países Bajos.

Estas prácticas acaban mermando los ingresos de otros países donde operan las firmas. Según la organización Tax Justice Network, las pérdidas mundiales infligidas por las prácticas en Países Bajos supera los 29.000 millones de euros, los 22.500 millones en Luxemburgo y los 13.000 millones en Irlanda.

El 80% del traslado de beneficios se produce entre países de la UE, recordó la Eurocámara. Una vez entre en vigor, los miembros de la UE tendrán año y medio para trasladar la norma a su legislación nacional.

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