BOLSA

GAM se agita al alza entre dudas

Algunos ope­ra­dores andan con la mosca de­trás de la oreja con GAM. Antes de la pre­sen­ta­ción de re­sul­tados su co­ti­za­ción es­tuvo agi­tada con una re­va­lo­ri­za­ción acu­mu­lada en esa se­mana de más del 10%. Unos mo­vi­mientos que no te­nían jus­ti­fi­ca­ción, má­xime tras el pro­ceso de con­so­li­da­ción ini­ciado en abril y el amago de re­caída en mayo.

Justo antes de la presentación de las cuentas experimentó altas revalorizaciones que venían acompañadas, aunque en menor medidas, por rápidas tomas de beneficios. Pero lo que más extraña a los analistas es que los resultados de la compañía especializada en soluciones integrales de maquinaria para la industria, aunque buenos, tampoco han sido para tirar cohetes como para relacionar estos movimientos con una posible filtración de información privilegiada.

Es cierto que, durante los primeros meses del año, el grupo ha experimentado una notable mejoría de la actividad. En dicho período, los ingresos se incrementaron un 8% al alcanzar los 36,5 millones de euros. Este impulso de la cifra de negocios ha sido calificado como extraordinariamente positivo por la compañía teniendo en cuenta el mayor impacto de la pandemia en este primer trimestre del año frente al de 2020, solo afectado en el mes de marzo.

Por divisiones, el negocio de corto plazo, muy vinculado a la actividad económica general, ha sido el que más ha sufrido la ralentización (-18%) debido a las restricciones a la actividad, unidas a una muy mala climatología en el inicio del año.

Sin embargo, la compañía ha crecido a doble dígito en los negocios de largo plazo (+20%), más estables, no afectados por la estacionalidad y dependientes de la actividad industrial, y en aquellos sin Capex (+53%), con menores márgenes que el alquiler tradicional, pero que no necesitan de apalancamiento adicional, tales como distribución, compraventa, mantenimiento o formación.

Eso no ha evitado que GAM haya cerrado los tres primeros meses del año con unas pérdidas netas de 2 millones de euros, lo que supone una mejora del 48% respecto al resultado negativo contabilizado en igual período del año anterior. No obstante, la compañía asegura que estos números rojos son algo coyuntural y estima volver a beneficios en pocos meses.

La sociedad presume además de una alta posición de liquidez, 53,5 millones de euros. Suficiente para aprovechar las oportunidades de crecimiento previstas al aumentar el ritmo de vacunación y, en consecuencia, de una mayor actividad producida por la reactivación económica. Todo ello con unos niveles adecuados de apalancamiento, según la compañía. Su deuda neta se situó a marzo ligeramente por debajo de los 112 millones de euros.

Desde el punto de vista técnico, su perfil de los últimos siete meses es plenamente alcista tras acumular una revalorización en al año del orden del 50%. Sin embargo, en el corto plazo encuentra tres grandes resistencias sobre los 1,8 euros, en la zona de 1,9 euros y en la sicológica cota de los 2 euros. Por esto motivo, en caso de querer entrar, los expertos técnicos aconsejarían ir haciéndolo de forma progresiva, conforme vaya cumpliendo objetivos. Su alta volatilidad eleva el riesgo de recaída hasta como mínimo el nivel de 1,4 euros.

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