ANÁLISIS

Sánchez dispuesto a hacer caso a su ministro Ábalos e 'intervenir' el Tribunal de Cuentas

Pere Aragonès de­nuncia que este or­ga­nismo está bajo con­trol del Partido Popular desde hace años

Tribunal de cuentas
Tribunal de Cuentas.

Miembros de la opo­si­ción al Gobierno de Pedro Sánchez han aler­tado sobre un even­tual 'ataque' esta se­mana por parte del Gobierno a una de las ins­ti­tu­ciones pi­lares que la Constitución ga­ran­tiza para el co­rrecto fun­cio­na­miento del Estado. En este caso se trata de la in­de­pen­dencia del Tribunal de Cuentas. Lo ha an­ti­ci­pado el mi­nistro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, que une a su con­di­ción de mi­nistro la de se­cre­tario de or­ga­ni­za­ción del Partido Socialista.

Ahora habrá que esperar si esa actuación se materializa este martes por parte del presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Coincidiendo con el primer encuentro en Moncloa entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y Pere Aragonés, tras ser elegido este último presidente de la Generalitat, 39 altos cargos de la Generalitat comparecerán ante el Tribunal de Cuentas, incluyendo algunos de los presos políticos indultados la pasada semana.

Lo hacen para formular alegaciones sobre la millonaria fianza que les impone el Tribunal por los gastos vinculados con la acción exterior de la Generalitat previos al 1-O.

El Gobierno, a través de su ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, ya ha anticipado que van a actuar en contra de la resolución del Tribunal de Cuentas. Ábalos decía tajante el viernes pasado que estas causas contra ex altos cargos del Govern son “piedras en el camino” en el proceso de diálogo con la Generalit.

Y anticipaba que el Gobierno va a intervenir al asegurar que “nos corresponde ir desempedrando todo este camino”, si bien matizaba que lo van a hacer “siempre desde el reconocimiento de los órganos y las instituciones, y dentro de la legalidad".

Este principio de legalidad es el mismo que han defendido a la hora de defender los indultos, pese a todas las dudas que la oposición manifiesta sobre la decisión del Consejo de Ministros. Dudas que ya ha provocado el anuncio por parte de los tres principales partidos de la oposición que la llevarán ante los tribunales al considerar que los indultos otorgados a los nueve condenados que estaban todavía en la cárcel no se ajustan a derecho.

A falta de detalles concretos

Tras la declaración de principios de Ábalos, está previsto que el presidente del Gobierno precise detalles sobre cómo se va a ir desempedrando ese camino. O lo que es lo mismo, como se van a intervenir las decisiones del Tribunal de Cuentas.

O dicho abiertamente, hasta donde está decidido a intervenir de nuevo Pedro Sánchez sobre las actuaciones de una institución, recogida en la Constitución española, según el modelo de funcionamiento del Tribunal Federal de Cuentas alemán. Se da la circunstancia de que quien lo presentó como modelo durante la elaboración de la Constitución fue el presidente del Congreso de los Diputados tras la primera victoria electoral de Felipe González, el socialista Gregorio Peces-Barba.

Como en el caso de Alemania, la Constitución española de 1978 atribuye al Tribunal de Cuentas la fiscalización del sector público y el enjuiciamiento de la responsabilidad contable y su funcionamiento y atribuciones son muy similares a los de las principales democracias europeas, aunque desde Cataluña se insiste en que el Tribunal de Cuentas español dispone de una capacidad sancionadora, a diferencia de muchos otros de sus homólogos de otros países occidentales.

Críticas de Aragonés

En cuanto al president de la Generalitat, Pere Aragonès, no ha dejado pasar la oportunidad de cargar contra este tribunal. En declaraciones a los medios tras vacunarse contra la covid-19, recordó este viernes que el Tribunal de Cuentas está compuesto de “personas próximas al PP”, está “altamente ideologizado”, y pretende seguir con la “represión” y hacerlo “más allá de sus funciones”.

Desde el Partido Popular se interpreta que, tanto las declaraciones de Ábalos como las de Aragonés, son un nuevo paso para tratar de presentar cualquier actuación de los tribunales contra las actividades ilegales de los nacionalistas, como una causa general contra el independentismo. Junto al PP, Ciudadanos y Vox califican de “otra concesión inadmisible” a los nacionalistas el desempedrado que ha anticipado Ábalos y que empezará a cumplimentar Sánchez el próximo martes.

Bien es cierto que las actuaciones en marcha contra los 39 independentistas implicados en este caso comenzaron por una iniciativa de la comisión mixta de relaciones con el Tribunal de Cuentas del Congreso y el Senado y con los votos también del partido socialista.

La próxima renovación del Tribunal de Cuentas que debe producirse a partir del próximo mes de julio se presenta como una oportunidad para la intervención del Gobierno. Pero las diferencias con el Partido Popular hacen casi imposible esta renovación ya que son necesarios los tres quintos del Congreso.

Es cierto que 7 de los 11 consejeros de que consta en la actualidad el Tribunal de Cuentas son del Partido Popular. Los otros cuatro miembros pertenecen al Partido Socialista. Aunque llegó a tener cinco consejeros el PSOE, Lluis Armet, ex senador socialista y ex teniente de alcalde de Barcelona, dimitió en el 2018 y desde entonces no se ha renovado ese puesto.

En cuanto a la visita de Pere Aragonès, la Moncloa no quería que los indultos se pudieran interpretar como una contrapartida a su reunión con Sánchez y por eso, fijaron la fecha del encuentro para una semana después de la concesión de los indultos. Se da por hecho que es el preludio de la mesa de diálogo entre ambos gobiernos, pese a que no está previsto que esta mesa se reúna antes del mes de septiembre.

Para intentar no dar una imagen de concesiones al independentismo, Moncloa anunció la reunión con Aragonès junto con la que mantendrá el próximo 9 de julio con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

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