El re­tro­ceso se ha pro­du­cido en las grandes ciu­da­des, lo que con­traerá el precio final

La caída del precio del suelo urbano anticipa un 'impasse' en el mercado de vivienda

Los ex­pertos creen que la con­ten­ción de las va­lo­ra­ciones fa­vo­re­cerá aún más la ac­ti­vidad

vivienda
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El mer­cado ha re­co­gido con una cierta sor­presa la fuerte caída del precio del suelo ur­bano en España. En un clima de cada vez más franca reac­ti­va­ción de la eco­nomía na­cio­nal, este in­di­cador cayó un 17% en la com­pa­ra­ción in­ter­anual al cierre del primer tri­mestre del año. El metro cua­drado se sitúa ahora en 136,4 eu­ros. No hay re­gis­tros más bajos en toda la serie his­tó­rica, lo que in­dica que el im­pacto de la pan­demia ha sido pro­fundo y du­ra­dero. Pero el re­tro­ceso viene de an­tes.

Lo que más preocupa a los expertos es que la caída se ha extendido a prácticamente todas las grandes áreas urbanas. La caída en Madrid es del 6% interanual y Barcelona, Málaga, Sevilla y Valencia han secundado esta tendencia con mayor o menor intensidad. También ha habido subidas, pero se han producido en provincias de segundo nivel en el rango de importancia económica. Por lo tanto, los mercados que marcan tendencia ofrecen signos de debilidad muy evidentes.

"En realidad, se confirma una tendencia que va más allá de la pandemia, porque la caída de los precios es una realidad también en comparación con 2019. ¿Qué está pasando? Que al mercado le está costando mucho despegar desde el lado de los precios. Porque lo más interesante es que la actividad sí está creciendo. Paradójicamente, el mercado es ahora mucho más líquido que hace 12 meses y que hace dos años también", señalan fuentes del sector.

La realidad es que la caída del precio del suelo urbano, listo para construir, se está trasladando al precio final de las casas. No hay una relación exacta entre las dos variables, ya que influyen otros factores, pero sin una conexión evidente. En el primer trimestre, el precio de las casas se encareció sólo un 0,9%. No había avanzado con más moderación desde mediados de 2014. Y eso que los costes de construcción no dejan de crecer este año.

La subida del precio de las materias primas habría provocado un aumento cercano al 10%, según datos de ACE Grupo. Un alza de enorme calado que tarde o temprano debería trasladarse el precio de las nuevas viviendas. De momento, y por el contrario, apenas se deja notar. "Hay fuerzas en todas las direcciones, pero lo cierto es que la caída de los precios del suelo urbano anticipan varios trimestres de 'impasse' en el precio de las casas", señalan en una gran promotora.

Mercado de vivo

Todo ello en un contexto de mucha actividad que demuestra que el mercado está muy, muy vivo. En suelo urbano, las transacciones han crecido un 40% en el primer trimestre respecto al mismo período de hace dos años. Es decir, de la era pre-covid. Y además, el crecimiento se extiende a todas las provincias, sin excepciones. Se trata por lo tanto de un fenómeno generalizado, que tiene que ver con precios mucho más atractivos y una demanda muy activa.

Muchas personas tuvieron que posponer sus decisiones de compra con el Covid-19 -lo que se conoce como demanda embalsada- y ahora están tomando decisiones en masa aprovechando unos precios más que asequibles. La gran incógnita es hasta qué punto se puede trasladar la caída del precio urbano al de la vivienda. Los expertos están de acuerdo en que en ningún caso es extrapolable, pero que servirá para frenar una potencial subida significativa a corto y medio plazo.

Una buena noticia también para la banca, que en los actuales niveles de valoración de las viviendas está dinamizando la contratacion de hipotecas en los primeros meses de 2021. "Hay un buen punto de equilibrio en estos momentos, con un nivel de precios relativamente asequibles y una demanda muy activa, aunque sin los excesos de otras épocas", aseguran fuentes del sector inmobiliario, que no ven cambios en la tendencia en los próximos meses.

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