Monitor de Latinoamérica

La pa­tronal ar­gen­tina llama a im­pulsar las re­la­ciones em­pre­sa­riales bi­la­te­rales

Argentina solicita más inversión de España para salir de la crisis

Las com­pañías es­pañolas re­claman más se­gu­ridad ju­rí­dica y es­ta­bi­lidad macro

Alberto Fernández, pte. Argentina.
Alberto Fernández, pte. Argentina.

En un mo­mento eco­nó­mico com­pli­cado y muy afec­tada por la pan­de­mia, Argentina, la eco­nomía que más tar­dará en dejar atrás la crisis entre las grandes de Latam, gira su mi­rada hacia España. El man­da­tario ar­gen­tino, Alberto Fernández, des­tacó la se­mana pa­sada en Buenos Aires, ante el pre­si­dente es­pañol Pedro Sánchez, que “es un mo­mento mag­ní­fico para que las em­presas es­pañolas piensen en Argentina como un país en el que se in­vier­te”.

Y, en un esfuerzo por atraer más capital, realizó un encendido elogio de una inversión española en su país “que viene a quedarse, producir y favorecer el desarrollo y la economía”.

Ambos gobiernos han reforzado sus relaciones esta primavera tras el viaje que el presidente Fernández cursó a España en mayo y la reciente devolución de visita, este junio, por parte de Sánchez. “A los empresarios españoles sólo les tengo agradecimiento porque siguen invirtiendo en el país”, destacó el argentino, consciente de que España es el segundo inversor extranjero en el país tras EEUU y que Argentina es sexto destino de la inversión foránea hispana, mientras el sector privado del país austral lanzaba un mensaje similar.

El presidente de la UIA, Daniel Funes, señaló que la mayor patronal del país trabajará por construir una mejor relación empresarial con España. En un foro con empresarios de ambos países clausurado por Fernández y Sánchez, y en presencia de representantes de CEOE, Abertis, Codere, Iberia, Telefónica, Indra, Naturgy, BBVA, Urbaser, Grupo Puentes y Santander, Funes subrayó la necesidad de cooperación para ayudar a que Argentina expanda el volumen de nuevas empresas y a que más compañías exporten, hagan ‘joint ventures’ y se liguen a firmas españolas para competir en el mundo, especialmente con la mirada puesta en la futura ratificación del pacto comercial UE-Mercosur.

‘Vocación argentina’

Por su parte, las empresas españolas asentadas en el país, más de 300 y generadoras de 100.000 empleos, también dejaron clara su ‘vocación argentina’ y su anclaje en un país en el que no siempre su permanencia ha estado exenta de sustos y sinsabores, como el litigio generado en 2012 por la expropiación de YPF a Repsol.

El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, aseguró que las compañías españolas presentes en Argentina mantienen vocación e interés de permanencia y “están a disposición para cooperar y combatir los efectos de la pandemia en un contexto en que la colaboración público-privada será determinante”. Eso sí, las firmas españolas reclaman mayores dosis de seguridad jurídica, estabilidad macro y clima favorable a la empresa y la propiedad privada.

Argentina es el tercer destino de la inversión española en Latam (10% del total) y las compañías españolas operan en casi todos los sectores. Naturgy, Santander, BBVA, Telefónica, Mapfre, Inditex, ACS, Acciona, Indra, Prosegur, Dia, Codere y Abertis tienen amplia presencia.

“Existe compromiso de las empresas españolas de quedarse y ensanchar inversiones en la Argentina” ratificó también Sánchez, que recordó el plan de internalización de pymes español, que plantea inyectar más de 5.000 millones de dólares para favorecer la presencia empresarial exterior y quien insistió en la necesidad de una pronta ratificación del acuerdo de asociación estratégica UE-Mercosur. Sánchez también expresó su total apoyo a la lucha contra el covid que protagoniza el país y a sus reclamaciones ante el FMI y el Club de París para renegociar su deuda externa de más de 44.000 millones de dólares.

Respaldo ante el FMI

“Los organismos multilaterales de crédito y bancos de desarrollo deben ser conscientes del impacto de la pandemia de los países de renta media, como Argentina, para dar una respuesta con la inyección de recursos públicos”, señaló Sánchez, quien ofreció a Argentina que España sea su “puerta de entrada” ante la UE” en una visita en la que ambos países analizaron la aprobación de un plan de acción estratégica para 2021-23, que refuerce la asociación bilateral. Argentina, junto a Chile, fue uno de los primeros destinos de las empresas españolas en su internacionalización en los años 90.

Según el ICEX, el flujo bruto de inversión española en Argentina alcanzó 979,6 millones de euros en 2019 (-42%) y en 2020 fue de solo 106 millones. A cierre de 2019, el stock ascendía a 18.489 millones, lo que colocaba al país como sexto destino de la inversión española (3,88% del total). El nivel inversor bajó desde 2010 por la inseguridad jurídica con Cristina Fernández. Y no creció mucho bajo Macri. No hay expectativas de grandes inversiones por ahora, pero sí vocación de permanencia. En 2019, Telefónica anunció que se concentraría en España, Brasil, Alemania y Reino Unido, pero no ha abandonado el país.

Argentina sufre una caída en la entrada de IED que se ha agravado con la pandemia. En 2019, la IED totalizó 6.663 millones de dólares, un 43,9% menos que en 2018, y el país se situó como quinto mayor receptor regional. En el primer semestre de 2020 el país acusó un retroceso del 35%, según Cepal. Argentina, que acaba de prorrogar hasta el 25 de junio el decreto de urgencia y las restricciones para gestionar el covid, atraviesa un momento muy complicado. Presenta una las tasas de contagios más altas de Latam y suma más de 82.000 fallecidos por una pandemia que ha hundido la economía.

Tras el desplome en 2020 por el Covid, Argentina registrará en 2021 uno de los mayores repuntes de Latam tras Perú y Chile, con crecimientos del 5,8% y del 2,5% en 2021 y 2022, según el FMI. El país sumó en 2020 tres años de caída del PIB (-2,5% en 2018, -2,2% en 2019), con problemas de inflación, déficit fiscal y deuda. Para la OCDE, Argentina es, entre los grandes, el país que presenta peor horizonte. No volverá a niveles pre-Covid hasta 2023 y, tras un repunte del PIB del 6,1% este año, anotará un débil avance del 1,8% en 2022.

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