El litro de ga­so­lina 95 su­pera los 1,40 euros y la luz se sitúa por en­cima de los 90 euros por me­ga­vatio hora

La luz y el petróleo, un cóctel explosivo de los consumidores contra Pedro Sánchez

El Banco de España in­sufla op­ti­mismo a la eco­nomía con un cre­ci­miento del 6,2% para 2021

Petróleo y electricidad.
Petróleo y electricidad.

Los pre­cios de la elec­tri­cidad y del pe­tróleo están en pleno as­censo, cuando la cam­paña de ve­rano del tu­rismo no ha des­pe­gado aún y la eco­nomía des­tila signos de cre­ci­mientos po­si­tivos pero con ele­vados ries­gos. El re­cibo de la luz y los com­bus­ti­bles se han con­ver­tido en un coctel ex­plo­sivo de los con­su­mi­dores contra el Gobierno de Pedro Sánchez.

El megavatio hora supera en el mercado mayorista la cota de los 90 euros y el barril de crudo Brent sobrepasa los 73 dólares, un nivel que no alcanzaba desde abril de 2019, y que está disparando los combustibles.

En pleno subidón de la luz y del petróleo -algo que las propias multinacionales no se imaginaban hace meses-, el Banco der España ha revisado al alza su previsión de crecimiento al 6,2% para 2021, dos décimas más. Para 2022, prevé un 5,8% de PIB, cinco décimas por encima de la anterior estimación. Las perspectivas de vacunación y la puesta en marcha de proyectos al amparo de la llegada de los fondos europeos hacen presagiar un aumento de la actividad en el segundo semestre.

La tasa de paro se situará en el 15,6% por debajo del 17% estimado previamente, mientras que bajaría al 14,7% en 2022 y al 13,7% en 2023. La entidad emisora advierte, en cambio, de que las previsiones están sujetas a una serie de riesgos, que vienen acompañados por la evolución de la pandemia, con la posible aparición de cepas más contagiosas.

El ritmo de recuperación de las exportaciones de turismo y el grado de persistencia de los efectos de la crisis sufrida sobre el crecimiento potencial y el desempleo de larga duración pueden hacer variar la evolución de la economía. La destrucción de empresas es otro elemento añadido a la incertidumbre.

El déficit público se quedará en el 8,2% del Producto Interior Bruto y se estabilizará en torno al 4,9% en 2022. En cuanto, a la deuda de las administraciones públicas, superará el 120% del PIB mientras que bajará al 117,9% en 2022.

Luz y combustibles disparados

Estas nuevas proyecciones macroeconómicas se producen en pleno ascenso del recibo de la luz para los consumidores acogidos a la tarifa regulada y el despegue de los combustibles por el aumento del precio del petróleo. El barril de Brent del Mar del Norte ha alcanzado los 73,64 dólares, una cifra que no se registraba desde abril de 2019. En lo que va de año, el crudo se ha apreciado un 41,2%.

La media del precio del barril en 2020 se situó en 41 dólares y en lo que va de junio el Brent ha estado cotizando por encima de los 70 dólares. Todo el mes de mayo ha estado en la banda más alta de los 67 dólares y los 68 dólares con lo que, de seguir así, los resultados del segundo trimestre de las petroleras serán muy buenos.

Repsol, en su plan estratégico 2021-2025, señala que podrá autofinanciarse con un barril a 50 dólares. De hecho, todas sus previsiones tanto de resultados como de inversión -prevé invertir 18.500 millones de euros hasta 2025-, están realizadas con un petróleo 20 dólares por debajo del precio al que se mueve actualmente.

El aumento del precio del petróleo ha provocado que los combustibles hayan sufrido una subida importante. El litro de gasolina sin plomo 95 oscila entre los 1,40 euros y los 1,36 euros, mientras que el gasóleo A está en una banda de entre los 1,27 y los 1,24 euros/litro.

El Gobierno contra las cuerdas

Respecto al precio de la luz, supera la cota de los 90 euros por megavatio hora, un nivel únicamente superado en lo que va de año por los casi 95 euros por megavatio hora que alcanzó el 8 de enero, en plena tormenta Filomena.

La subida del precio de la electricidad se produce en un mes en el que se ha producido la entrada en vigor del nuevo esquema por periodos de horarios, lo que ha provocado una oleada de críticas al Gobierno. Tanto Facua como la OCU, están atacando la nueva factura de la luz porque consideran que la discriminación horaria perjudica a los consumidores más vulnerables. Ambas asociaciones reclaman rebajar el IVA del 21% en la factura y eliminar el impuesto de electricidad.

En un intento de calmar los ataques de los consumidores, el Ministerio para la Transición Ecológica y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) están estudiando la posibilidad de ampliar la tarifa valle a las 22 horas. Actualmente, la franja más barata se sitúa entre las 00.00 horas y las 8 de la mañana.

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha afirmado que el resultado de las medidas para abaratar el recibo de la luz “va a tardar en verse”. En declaraciones a TVE, ha señalado que las medidas no se quedan solamente en la regulación horaria de la luz que entró en vigor el 1 de junio, sino que es algo “mucho más profundo”.

Artículos relacionados