Mantendrá la fi­nan­cia­ción para apoyar el flujo del cré­dito ban­cario

El BCE congela a los banqueros más optimistas su ansiada subida de tipos

Su pre­vi­sión de in­fla­ción es para este año de tan sólo el 1,9%, pese a la subida del 5% en EEUU

Cristine Lagarde, BCE.
Cristine Lagarde, BCE.

El op­ti­mismo de al­gunos ban­que­ros, aunque más pueda res­ponder a de­seos que a reali­da­des, sobre una subida de los tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE) ha re­ci­bido un jarro de agua más que he­lada. El or­ga­nismo pre­si­dido por Christine Lagarde acaba de ad­vertir de ma­nera ní­tida que los tipos de in­terés se man­ten­drán a cero o, in­cluso, en ni­veles in­fe­riores pese a una mayor in­fla­ción. Eso sí, la fi­nan­cia­ción para que fluya el cré­dito ban­cario a em­presas y fa­mi­lias con­ti­nuará.

La mayoría de los banqueros españoles estaban ya resignados a un periodo largo de tipos de interés a cero o, incluso, en negativo por parte del Banco Central Europeo (BCE), poco preocupado por el repunte de la inflación que se pueda producir tanto en la zona euro como en el que se ha registrado en Estados Unidos.

En su última reunión, el BCE ha mantenido sin modificación tanto los tipos de interés (0%), de la facilidad marginal de crédito (0,25%) como el de facilidad de depósito (-0,5%), el interés que aplica a los bancos por la liquidez que aparcan ante el banco central.

"El Consejo de Gobierno espera que los tipos de interés oficiales del BCE continúen en los niveles actuales, o en niveles inferiores, hasta qe observe una convergencia sólida de las perspectivas de inflación hacia un nivel suficientemente próximo, aunque inferior, al 2% en su horizonte de proyección, y dicha convergencia se haya reflejado de forma consistente en la evolución de las inflación subyacente", advierte el organismo presidido por Christine Largarde en su comunicado oficial.

La queja de la mayoría de los banqueros ya no es tanto uno tipos de interés muy bajos, sino que incluso entran en terreno negativo con todas las consecuencias que supone para el margen de intereses de cada una de las entidades. Esta situación ya se sufre desde hace unos cuantos años, lo que impide alcanzar una rentabilidad que al menos cubra el coste del capital.

Según ha comentado la presidenta del BCE, sus previsiones de inflación son mayores de las que manejaban con anterioridad, pero sin un riesgo de que superen el 2% de referencia. El IPC para este año se eleva hasta el 1,9% desde el 1,5% anterior, y para 2022 la inflación podría legar hasta el 1,5%. Toido ello con el contraste de EEUU, donde este jueves se reportó una inflación del 5% en mayo.

El BCE seguirá con su política de compras netas de activos "en el marco del programa de compras de emergencia" frente a la pandemia (PEPP), calculado en 1,8 billones de euros hasta finales del primer trimestre de 2022 o hasta que se haya terminado la crisis derivada del coronavirus. Incluso, prevé un incremento "significativamente más elevados" en los próximos meses.

Flujo crediticio

Casi como en contraprestación a unos tipos de interés sin novedades, el BCE se compromete a proporcionar "liquidez abundante" para todos los sectores bancarios europeos.

"La financiación obtenida mediante la tercera serie de operaciones de financiación a plazo más largo con objetivo específico [las conocidas por sus siglas en inglés como TLTRO III] es fundamental para apoyar el crédito bancario a las empresas y a los hogares", indica el banco central.

El BCE se ha volcado desde el inicio de la crisis derivada de la pandemia en facilitar la liquidez suficiente a los bancos para que éstos pudieran financiar a sus distintos clientes con el objetivo de paliar las necesidades de los

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