Cambio de pa­peles de forma tem­poral a la es­pera de que se des­pejen las in­cóg­nitas

La incertidumbre eléctrica convierte a la banca en refugio

Los ex­pertos creen que las va­lo­ra­ciones de los bancos con­ti­núan siendo "razonables"

Bancos en Bolsa.
Bancos en Bolsa.

La banca es­pañola está re­gis­trando el cambio de es­tatus más ra­dical de su muy lon­geva his­toria bur­sá­til. Muy pocos se ha­brían atre­vido a pre­decir en co­mienzo del otoño de 2020, cuando las co­ti­za­ciones de al­gunos bancos de cam­pa­ni­llas to­caban fondo en ni­veles del siglo pa­sado, que el sector fi­nan­ciero afron­taría el úl­timo tramo del primer se­mestre de 2021 con­ver­tido en el gran re­fugio de los in­ver­so­res. El cambio ra­dical de per­cep­ción se ha con­su­mado.

Para la consecución de este fenómeno se han unido factores tanto propios como ajenos a la banca española. La subida de más de un 30% este año tiene que ver con los vientos de recuperación económica, con las expectativas de que la inflación pueda empujar al alza los tipos de interés y con el notable esfuerzo en costes de un sector que está saliendo aún de su particular infierno. Pero también ayuda que su gran competidor en bolsa está de capa caída.

Las 'utilities', los refugios bursátiles por definición por sus negocios más o menos regulados y sus altos dividendos, están pasando un calvario de la mano. El anteproyecto de ley que penaliza la producción eléctrica de las instalaciones anteriores al año 2005 y que pone contra la pared tanto a la hidráulica y nuclear ha caído como un jarro de agua fría. Hay 1.000 millones de euros en juego que impactarán de forma agresiva sobre los resultados de las compañías. Pero lo peor es que los grandes inversores toman precauciones ante el intervencionismo del Gobierno.

"Se abre un período largo de incertidumbre, en el que las eléctricas van a dar la batalla. Pero el golpe ya ha sido asestado y los grandes fondos van a estar con la mosca detrás de la oreja durante mucho tiempo", señala un veterano analista del sector que cree que -salvo un vuelco de los acontecimientos que nadie espera- las eléctricas van a seguir cotizando con descuento durante bastante tiempo. La banca (tan denostada hasta hace muy pocos meses) es la gran ganadora de este proceso.

Subidas extraordinarias en banca

Aunque las subidas han sido extraordinarias -el sector ha más que doblado su valor en bolsa en los últimos ocho meses, desde los 60.000 hasta alrededor de 120.000 millones de euros-, las valoración de la banca todavía son consideradas como razonables por los expertos. La vuelta de los dividendos y las expectativas de que se eliminen del todo las actuales limitaciones a los pagos a final de año hacen el resto del trabajo.

"No vemos un lugar mejor en el que estar al menos a medio plazo. Creemos que lo peor ha pasado en el sector, y aunque puede haber un corrección a corto, creemos que no será significativa. En nuestro caso aprovecharemos cualquier paso atrás para cargar un poquito más la cartera con bancos españoles. Nos gustan, y además apenas tienen competencia por la situación regulatoria de las eléctricas", señalan en una gran gestora extranjera.

Fuentes bursátiles creen que la banca se está beneficiando de la falta de alternativas claras en el mercado español. Las eléctricas tradicionales y las empresas de renovables sufren, las constructoras no levantan el vuelo y en general el mercado español presenta ciertos signos de agotamiento. También la banca, que no obstante necesita digerir las últimas subidas antes de seguir adelante con un rally de larguísima duración en el tiempo.

En las últimas sesiones y en zona de máximos del año, la banca ha ofrecido algunas muestras de flojera. Pero las caídas son poco importantes y normalmente suelen dar paso a una nueva etapa de subidas. De momento, el sector financiero mantiene la buena forma gracias en parte a las dudas del resto. Y muy especialmente de un sector energético que se ha topado con su primer cisne negro del año. Sus efectos serán duraderos.

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