BOLSA

Ercros presume de cuentas

Resulta en­co­miable la trans­pa­rencia para evitar fil­tra­ciones e in­for­ma­ción pri­vi­le­giada, aunque solo sea cuando van bien las co­sas. Son en los buenos mo­mentos cuando las so­cie­dades tienden a ser más co­mu­ni­ca­tivas para apro­ve­char el tirón del mer­cado. Algo ar­bi­tra­rio, pero ló­gico. Por eso con­viene ser in­dul­gente con ade­lantos de unos ex­ce­lentes re­sul­tados como los de Ercros.

El grupo industrial de química ha adelantado a la CNMV que prevé cerrar el primer semestre de 2021 con un ebitda de entre 40 y 45 millones de euros, casi el doble que en igual período del año anterior. El beneficio se disparará hasta un rango de entre 15 y 20 millones, lo cual puede suponer multiplicar por más de cinco, en el mejor de los casos, las ganancias de 4,4 millones a junio de 2020.

Todo ello fundamentado un considerable aumento del volumen de las ventas que podría situarse en una franja del 8% al 12%, así como de la facturación con unas estimaciones de crecimiento del orden del 25%. Por último, la compañía espera que el margen de contribución de la empresa se situará dentro de un rango entre el 35% y el 39%, frente al 38% del primer semestre de 2020.

Ercros ha realizado estas previsiones sobre la base de los resultados cerrados al mes de abril y la mayor visibilidad del mercado durante los meses de mayo y junio. Además, considera que las pautas observadas en el primer semestre de 2021 se mantendrán previsiblemente a lo largo del resto del año, por lo que la totalidad del ejercicio 2021 será claramente mejor que el de 2020.

Unas positivas expectativas en general que en realidad ya venía barruntando el mercado. Solo en el mes de abril, las acciones de Ercros se apuntaron un alza de más del 35% y en lo que va de junio ya suma otro 5% adicional. Eso ha impulsado su rentabilidad en Bolsa en el año por encima del 70%.

Su perfil actual, netamente alcista, apunta directamente hacia los 4 euros por acción, como mínimo, a corto plazo. Un nivel que situaría al grupo en su mejor nivel del último lustro, período en el que ha sufrido numerosas dificultades.

Para amortiguar un exceso de optimismo, el grupo químico reconoce que sigue observando algunos obstáculos en el horizonte más cercano. Aunque sin cambiar las previsiones, existen algunos riesgos a los que estar atentos que podrían conducir a un mayor nivel de incertidumbre en la segunda mitad del año. Entre ellos destacan el aumento del precio de la energía eléctrica y de las materias primas, la falta de disponibilidad de algunas materias primas, el encarecimiento de los fletes y la expansión mundial de posibles nuevas variantes del coronavirus.

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